Hans-Horst Konkolewsky: “Debemos de mejorar nuestra capacidad tecnológica, pero pensando siempre en las personas”  

3 diciembre, 2019
Hans-Horst Konkolewsky.

El exdirector de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo y ex Secretario General de la AISS, ahora residente en Euskadi, aborda los retos de la Industria 4.0 vinculados con la prevención de riesgos laborales

La trayectoria laboral de Hans-Horst Konkolewsky está muy ligada a la prevención de riesgos laborales. Fue el Director de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo durante 10 años. Posteriormente, ocupó el puesto de Secretario General de la Asociación Internacional de la Seguridad Social (AISS). Ahora ostenta el cargo de embajador de la campaña de sensibilización Visión Zero (http://visionzero.global/) y ha decidido trasladar su residencia de Dinamarca a Euskadi, concretamente a Bilbao, en donde quiere seguir colaborando con agentes locales en la prevención de riesgos laborales con la vista puesta en las oportunidades y retos que ofrece en este ámbito la Industria 4.0.

 

¿Cuál es el impacto que pueden tener la Industria 4.0 y la digitalización en la prevención de riesgos laborales?

La Industria 4.0 es una gran oportunidad para la prevención de riesgos laborales. Creo que la prevención la tenemos que afrontar con anticipación, pero también con preparación. En las últimas décadas la automatización ha propiciado una reducción de accidentes laborales, pero ha generado un aumento de otro tipo de problemas relacionados con la economía y el mercado laboral. La digitalización va a suponer un cambio en los trabajos y en la funcionalidad de los propios trabajadores, lo que tendrá un impacto, también en lo que se refiere a la seguridad. Pero en la vertiente positiva, gracias a la Industria 4.0 tendremos la oportunidad de reducir la cantidad de gente que trabaja en labores peligrosas o con sustancias nocivas. Las nuevas tecnologías, como sensores, la inteligencia artificial o el Big Data, nos permitirán aumentar la vigilancia en problemáticas como el ruido en el trabajo, el uso de sustancias peligrosas o la prevención de accidentes con máquinas. Veo una gran oportunidad de reducir la siniestralidad a través de herramientas como el Big Data enfocado a la prevención en lugares donde el riesgo es más alto. Se trata de una prevención predictiva. Para mí son interesantes las posibilidades que ofrecen los gemelos digitales en los que no solo podemos diseñar y simular la producción o la logística de nuestra empresa, sino también ver los impactos ergonómicos, de accidentes y otros riesgos. También todas las herramientas que ayuden a la formación, como la realidad virtual o la realidad aumentada, nos permitirán informar y formar de manera más efectiva sobre los riesgos en el trabajo.

 

Las tecnologías están ahí, pero ¿qué más hace falta para que se empleen en el ámbito de la seguridad laboral?

Mi deseo es que estemos mejor preparados para este cambio que va a suponer la Industria 4.0 para que por una vez seamos proactivos y no reactivos ante los accidentes laborales. Hasta ahora, la historia de la prevención de riesgos laborales era reaccionar ante los accidentes o enfermedades después de que ocurriesen. Ante esta revolución digital en la industria, tenemos que insertar la prevención en los algoritmos de análisis e intentar disponer de información que nos permita evitar los accidentes antes de que sucedan. Se trata de un cambio muy profundo porque a día de hoy los profesionales de la prevención no están preparados y seguimos siendo reactivos en vez de proactivos.

 

¿Qué otro tipo de riesgos o desafíos supone la Industria 4.0 en el ámbito de la seguridad laboral?

Los diferentes agentes sociales: trabajadores, sindicatos, empresas, patronales, etcétera, deben de tener voz en todo esto. En países como en Holanda ya se están dando pasos en un proyecto de diálogo con agentes sociales sobre los riesgos en el futuro, y los primeros resultados de este proceso de diálogo estructurado colocan a la inteligencia artificial como una de las principales preocupaciones por su gran impacto en la vida laboral. En segunda posición sitúan el tecnoestrés. Los expertos hablan de que los riesgos físicos y ergonómicos pueden dar paso a problemas mentales que van a aumentar porque los trabajos serán cada vez más complejos. Trabajaremos junto a cobots o robots colaborativos con una interacción muy limitada, actuaremos con sistemas tecnológicos muy pesados,…Tenemos que pensar en cómo podemos asegurar que la gente esté preparada para estos desafíos.

 

Por otra parte, el Instituto de Seguridad en el Trabajo de Estados Unidos considera que necesitamos prever el impacto de estos nuevos desarrollos tecnológicos antes de ser introducidos en el lugar de trabajo. Estiman que es necesario un asesoramiento detallado del impacto también en lo que se refiere a la seguridad laboral. Ya no se trata solo de automatizar, sino de pensar en el impacto sobre la vida laboral. Esto es algo que no podemos hacer sin el apoyo estructural de las instituciones y de los agentes sociales. Necesitamos legislación, pero también un acuerdo de los agentes sobre este tema. Que se desarrollen unos conceptos éticos en cuanto a la digitalización. Que las personas que trabajan junto a estas tecnologías estén involucradas en este proceso.

 

La ciberseguridad cada vez es más importante en todo lo que tiene que ver con la Industria 4.0, pero también en lo que se refiere a prevención de riesgos laborales ¿verdad?

El hecho de que un ciberatacante pueda hacerse con el control de una máquina, un robot o un vehículo autónomo puede incidir en la seguridad física de los trabajadores. Es un aspecto más que debemos de vigilar desde el principio, y ese es otro problema más que tenemos porque las pymes no están preparadas para ciberataques e incluso las grandes empresa, con más recursos, son víctimas de estos ataques. La solución debería de pasar por políticas a nivel nacional sobre ciberseguridad.

 

¿Le preocupa la situación de las pymes en este contexto de la Industria 4.0 y la prevención de riesgos laborales?

Las pymes tienen una falta de capacidad, de conocimiento y de recursos para manejar el impacto de la digitalización en la prevención de riesgos laborales. En este sentido, creo que las grandes empresas pueden ser socias importantes en este desarrollo. Son las grandes empresas las que pueden traccionar y adquirir más responsabilidad en este proceso. Por eso reitero que hay que consensuar un modelo futuro de trabajo con la sociedad y sus representantes; trabajadores, empresarios; porque hay que generar un nuevo modelo ya que no son solo las tecnologías las que van a cambiar, sino el propio trabajo.

 

¿Cómo ve a Euskadi en el contexto de la Industria 4.0?

Euskadi está muy bien situada en el mapa de España y de Europa y tiene  una buena base para desarrollar conceptos estratégicos más profundos. En Euskadi existe un consenso social en cuanto a la importancia de proteger la vida de los trabajadores; no es un tema de discusión. Existe un buen nivel de organización por parte de trabajadores y empresas y una buena tradición de diálogo social entre Gobierno Vasco y los agentes sociales, y eso es para mí  es muy importante para ser capaces de implementar las posibilidades tecnológicas que existen aquí. Debemos de pensar en cómo podemos mejorar nuestra capacidad tecnológica, pero siempre con esta dimensión humana, porque eso es la excelencia en este país: que se piense siempre en las personas. Creo que existe la voluntad de hacer de la Industria 4.0 no solo una forma de desarrollo y competitividad, sino de dotarla de una dimensión social y humana.

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