Begirale lanza begiPLANT, una plataforma de visión artificial para detectar incendios en plantas industriales

23 septiembre, 2019
Iñigo Zorriketa, Director de Begirale,

La compañía vasca aplica la inteligencia artificial al análisis de imágenes tomadas por cámaras de vídeo en tiempo real

Cada vez son más las organizaciones que emplean sistemas de visión artificial para la supervisión de procesos de fabricación, control de operarios en planta e incluso para la detección de riesgos laborales. La empresa Begirale, con cerca de seis años de experiencia en este sector, se ha convertido en una de las firmas referentes a la hora de aunar las ventajas de la visión y la inteligencia artificial. Conversamos con Iñigo Zorriketa, Director de Begirale.

 

¿Cuál es el origen de Begirale?

Begirale surge como una iniciativa de Dominion que busca a finales de 2013 poner en valor, como una organización separa y vinculada al I+D, los conocimientos y capacidades de la visión artificial que, en ese momento, ya se comenzaban a combinar con la inteligencia artificial. Con ese propósito empezamos a trabajar en el desarrollo de productos y tecnologías novedosas.

 

¿Qué tipo de productos habéis desarrollado desde Begirale en este tiempo?

Nos hemos centrado en productos de nicho que resuelven problemáticas muy concretas. Uno de los más conocidos es begiCROSSING, para supervisar la seguridad en los pasos a nivel ferroviarios mediante visión artificial. También tenemos begiRAIL que es algo similar, pero orientado a entornos con riesgos para los trenes como pasos elevados, trincheras, zonas inundables y salidas y entradas de túneles. Son entornos que suelen estar desprotegidos y que es importante supervisar su seguridad. Otro producto es begiSTATION, con las mismas funcionalidades, pero centrándonos en el riesgo de que las personas puedan caer a los andenes o sufrir alguna incidencia en las estaciones de tren. BegiSTAIRS es supervisión mediante visión artificial en escaleras mecánicas. Y, por último, estamos comercializando begiPLANT para la detección automática de incendios en plantas industriales mediante sistemas de visión artificial.

 

Nos hemos centrado en estos productos tan específicos porque, de momento, la visión artificial permite muchas cosas, pero a medida que intentas abarcar más, la fiabilidad de la detección va disminuyendo. Nuestra fiabilidad es grande y nuestros procesos son críticos porque implican un riesgo para las personas o la infraestructura del cliente y no te puedes permitir fallar en una detección. Si no lo detectas a tiempo, las consecuencias son graves. Para ser fiables hay que centrarse en el problema que quieres evitar en contraposición a otros modelos más genéricos de visión artificial que te permiten detectar muchas cosas, lo que genera muchas falsas alarmas y hace que los clientes rehuyan de este tipo de sistemas.

 

¿Cómo funcionan vuestras tecnologías de visión artificial?

La idea es hacer que una máquina analice el vídeo en tiempo real, como lo haría una persona en un centro de control. Lo que pasa es que hay tantas cámaras, por ejemplo en una estación de tren o de metro, que es imposible tener personas suficientes para que estén mirando todo el rato lo que ocurre y puedan detectar algo en un momento tan crítico. Nosotros podemos hacer que una serie de algoritmos de inteligencia artificial procesen esta señal de vídeo en tiempo real y detecten que se está produciendo un evento determinado que hemos configurado como alerta. No se trata de mirar a personas u objetos, sino a eventos concretos. Se trata de una tecnología propia que hemos desarrollado en base a experiencias y proyectos de I+D con el ‘background’ tecnológico de Dominion y el apoyo del centro tecnológico Vicomtech. Por último, hemos desarrollado una plataforma que permite explotar la información que captan las cámaras y luego trasladar las alarmas, gestionarlas, guardar vídeos de las posibles incidencias por si más adelante son necesarios en un análisis forense. Incluso, estos mismos vídeos sirven para que el sistema siga aprendiendo. Cuando detectamos que se producen casuísticas que nos llevan a sobredetecciones, para nosotros es importante incorporarlas a la base de datos del conocimiento del sistema de forma que en el futuro no se vuelvan a repetir. Es una de las claves de la inteligencia artificial.

 

BegiPLANT es vuestro producto centrado en la Industria 4.0. ¿En qué consiste?

BegiPLANT es una experiencia muy interesante que empezó en 2015 con Petronor. La idea era utilizar sus sistemas de videovigilancia de procesos en Muskiz para, aprovechando esas cámaras, evitar posibles conatos de incendios, sea detectando humos o llamas. Después de hacer diferentes pruebas y pilotos, desarrollamos una solución que se llevó a producto y que Petronor ha implantado en su planta de Muskiz supervisando 60 cámaras de la refinería. Aportando otro elemento como es la inteligencia artificial, somos capaces de convertir esas cámaras en sensores antincendios que complementan al sistema antincendios existente.

 

¿En qué punto de madurez se encuentra ahora mismo la visión artificial?

Cuando dimos el paso a incorporar la inteligencia artificial a la visión artificial, entre 2014-2015, se produjo un enorme salto en la fiabilidad de los resultados, lo que nos ha permitido supervisar procesos críticos. Pero la inteligencia artificial no sirve para todo. Después del ‘boom’ de hace unos años, ahora hay un momento de calma en el que cuesta más conseguir mejoras significativas. Hemos alcanzado un punto en el que a la tecnología le hemos dotado de un nuevo nivel de fiabilidad, pero tampoco podemos hacer cualquier cosa, como detectar comportamientos anómalos u otra serie de cosas. La inteligencia artificial no llega a todo. Hay casuísticas tan complicadas y entornos tan diferentes que la IA no puede llegar a todo.

 

¿Es difícil trasladar a los clientes este tipo de soluciones basadas en tecnologías innovadoras como son la visión y la inteligencia artificial?

Cuesta la introducción en el mercado porque vamos a entornos críticos, sectores maduros con dinámicas de compra y de hábitos tecnológicos muy maduros en los que es difícil introducir una tecnología disruptiva como es esta. En muchos casos, ni los procesos, ni los centros de control, ni los sistemas de señalización están adaptados a este tipo de tecnologías.

 

Por otra parte, hay que estar defendiendo que estos productos funcionan hasta no consolidar referencias importantes. Somos pioneros en el mundo y no existe ningún producto como begiCROSSING en ninguna parte. Los clientes te piden casos de éxito y en eso estamos en colaboración con ETS con quienes vamos a tener instalados 18 sistemas en su red ferroviaria. Un sistema como el nuestro, en x años será lo más normal del mundo. Cuando alguien instale una cámara, tendrá detrás un sistema de inteligencia artificial que extraerá la información que necesita. Ese es uno de nuestros retos: convencer a las organizaciones de las bondades de nuestros productos, desarrollar el mercado e internacionalizar nuestros productos.

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