“La industria vasca hace las cosas muy bien pero nos falta dimensión”

16 octubre, 2018
Anton Pradera.

Antón Pradera, presidente de CIE Automotive, defiende la continua innovación: “El que se queda solamente con lo que está haciendo hoy realmente le va a quedar muy poco futuro”

 

No es fácil tratar de condensar la extraordinaria dimensión de un grupo vasco de componentes de automoción que da empleo a 31.000 personas y cuenta con fábricas (casi cien) en todo el mundo. Este ‘gigante’ industrial se llama CIE Automotive y tiene la sana costumbre de crecer siempre que puede. Lo acaba de hacer recientemente al comprar la división de techos de la multinacional norteamericana Inteva, una operación por la que ha pagado 650 millones de euros y con la que se ha convertido en el tercer proveedor más importante del mundo en su sector. Este nuevo escenario, entiende Antón Pradera, presidente de la Corporación, servirá para consolidar el actual perfil tecnológico de CIE así como para acelerar su entrada en el mercado de los fabricantes de coches eléctricos asiáticos y norteamericanos.

 

Leyendo recientemente noticas de CIE se aprecia que son ustedes junto a Iberdrola e Idom la empresa con Mejor Reputación Corporativa de Euskadi…

Pues no lo sé, yo me imagino que algo bueno habremos hecho en cuanto a que nos preocupa sobre todo el tema de la RSC (Responsabilidad Social Corporativa), al que hemos dedicado bastante tiempo en los últimos años  porque pensamos que al final todos vivimos en una sociedad con la que tenemos que interactuar y yo creo que viene un poco por ahí este reconocimiento. Nosotros habíamos pasado de ser una compañía con una visibilidad muy baja a empezar a tomar un papel en la sociedad más importante, algo que quizá responsa a la dimensión en la que estamos en estos momentos.

 

Gracias a ustedes trabajan más de 30.000 personas, cuentan con fábricas en cien países… En un sector como el de la automoción que vive constantes vaivenes, con etapas excelentes que se mezclan con otras en las que ocurre lo contrario, con polémicas como el asunto del diésel, la transformación eléctrica… Da la sensación de que uno no puede estancarse haciendo una cosa solo…

No, no, eso está claro. En el mundo actual y viendo cómo marchan las cosas, el que se queda solamente con lo que está haciendo hoy realmente le va a quedar muy poco futuro. Hay que estar todos los días pensando en todo lo nuevo que viene.

 

La dimensión…

¡Eso es! En este sentido, CIE tiene un proyecto de empresa que realmente aprovecha bastante bien los cambios. Hemos vivido y hemos sido testigos de momentos como la desaparición de la forja o la irrupción de nuevas tecnologías, por eso creo que cuando estás apostando por tratar de dominar varias tecnologías alguna va a ser la que al final va a triunfar, y es este es nuestro tema. Estar siempre entre los primeros en el estado de las artes de cualquier proceso industrial vinculado con la automoción, algo que nos da flexibilidad, posibilidades de crecimiento y, sobre todo, dimensión.

 

La Euskadi empresarial no es precisamente un ejemplo en este sentido, ¿o si?

Siempre que estamos hablando de la industria vasca, siempre tenemos el mismo problema, la falta de dimensión de nuestras empresas. Hacemos las cosas muy bien pero nos falta dimensión. En nuestro caso, CIE fue siempre diseñada desde el principio para poder tener una buena dimensión. Estamos ahora en más de 30.000 personas y un centenar de empresas, entre otros, pero yo creo que vamos a seguir creciendo. Estoy seguro.

 

¿Por qué se han decantado en esta ocasión por invertir 650 millones de euros en adquirir a un fabricante de techos como Inteva?

El tema de los techos no es novedoso para nosotros por cuanto hace ya tiempo que entramos en ese nicho de mercado tan especial y cuyo proceso, por cierto, es bastante complicado. Estamos hablando de elementos que son móviles y que tienen que soportar vibraciones a una cierta velocidad dentro del automóvil, así que desde el punto de vista técnico es de las cosas más complicadas que te puedes encontrar ahora mismo en mecánica. Como decía, ya habíamos intentado crecer en este área porque era una de las que más nos gustaba por el tipo de proceso que realiza y exige, y al final hemos tenido la oportunidad de adquirir la marca americana, una oportunidad muy buena que nos coloca entre los tres primeros proveedores del mundo en techos especiales.

 

¿Dónde está el valor diferencial de un techo para un automóvil?

El techo especial creemos que va ser una de las áreas con mayor crecimiento en los próximos años porque al final en todo este mundo de la movilidad, hay un mundo paralelo que es el del confort. Nosotros creemos que si cada vez con más frecuencia la gente va a pasar más tiempo en los coches va a necesitar más confort y este mundo, además, tiene una cosa buena y es que no va a quedar afectado por todos los cambios que se vienen en el apartado de la motorización, con lo cual hemos desarrollado nuestra estrategia en favor del confort y vamos a intentar crecer en ese nicho de mercado que está creciendo incluso más que el automóvil.

 

Una operación de este calibre, ¿a partir de qué año puede comenzar a ser rentable?

Antes de nada debo decir que no se trata de una decisión que se haya tomado de un día para otro sino que tiene un periodo de madurez muy importante. A partir de ahí, y en lo que significa beneficio por acción, va a ser una operación rentable ya en el primer año. Estamos hablando de una compañía (Inteva) con muy buenos resultados y que ha estado muy bien gestionada, sin embargo creemos que la podemos gestionar todavía mejor porque en el mundo del proceso, CIE Automotive tiene algo que decir.

 

El mundo vive una situación de cambio permanente con decisiones tan controvertidas como las de Donald Trump en Estados Unidos, el Brexit en el Reino Unido, el proceso en Cataluña, los rumores de adelanto electoral aquí en el Estado… A una empresa como la suya, con implantación global, ¿todas estas cosas les afectan de algún modo o son capaces de aislarse de lo que sucede en el espectro político?

En esta vida si queremos realmente apostar por la innovación necesitamos no tener miedo. Uno no puede vivir con miedo porque éste paraliza todo… De modo que nuestra idea general como empresa es tratar de aislarnos un poco de ese mundo del ruido y la sobreactuación. El mundo financiero normalmente es muy miedoso y yo creo que el mundo industrial puede serlo menos porque en el largo plazo las cosas son casi siempre de otra forma.

 

¿A qué se refiere?

Recuerdo cuando llevamos a cabo en su día la inversión más importante que hasta entonces había acometido CIE en un país como Brasil, que estaba a las puertas de recibir en el poder a Lula Da Silva y daba la sensación de que el mundo se iba caer. Sin embargo nosotros lo teníamos muy bien pensado, lo habíamos estudiado, diseñado y lo hicimos. Y hoy podemos decir que aquella operación fue una de las más importantes de nuestra historia. Por tanto, el mundo real siempre, siempre, al final es mucho más serio que cuando nos ponemos en plan primera página para intentar sacar una noticia o vender un titular.

 

¿Cómo ve a Euskadi?

La veo muy bien, creo que estamos haciendo las cosas bien. Tenemos nuestras cuentas públicas que nos están mejorando bastante y por primera vez vamos a no tener un problemón de déficit ni cortes presupuestarios. Lo único que me preocupa es que tenemos que conseguir ahora que todo esto llegue a todo el mundo, que la bonanza llegue a toda la sociedad vasca porque se puede. Pero al mismo tiempo sin desviar todos los esfuerzos de competitividad a nivel exterior. Es decir, necesitamos ser competitivos y necesitamos tener presencia en todo el mundo. Creo que la internacionalización es fundamental y como creo en ella, pienso que si no perdemos el foco de competitividad este país tiene futuro estupendo.

 

Artículos relacionados

También te puede interesar

Ver todo arrow