Juan Luis Elorriaga, pionero de la robótica industrial en Euskadi

18 septiembre, 2018
Juan Luis Elorriaga.

 

El presidente de la Asociación Española de Robótica y Automatización prevé una importante transformación en el sector de la Máquina-Herramienta

 

Juan Luis Elorriaga, actual presidente de J.K.E. Robotics y gerente de Robotech Consulting, lleva casi 50 años vinculado al mundo de la robótica industrial. Fue una de las primeras personas en integrar un robot en una empresa en 1973 cuando trabajaba en ASEA S.L. (hoy ABB). También impartió uno de los primeros cursos sobre robótica del Estado en 1979. Posteriormente, trabajó en Robotecsa, del grupo Gamesa, y en Fanuc Robotics Ibérica. Desde 1993 ha ocupado diferentes cargos de responsabilidad en la Asociación Española de Robótica y Automatización que preside desde 2009. Gran conocedor del sector y de sus tendencias, conversamos con él sobre el futuro de la robótica en el ámbito industrial.

 

¿Cuál es la relevancia de la robótica dentro del concepto de Industria 4.0?

Hay que distinguir entre robótica industrial y robótica de servicios. Un robot industrial se define como un manipulador multifuncional, controlado automáticamente, reprogramable en tres o más ejes, que puede estar fijo o móvil para su uso en aplicaciones de automatización industrial. El resto son robots de servicios que pueden estar orientados a sectores como la salud, el ocio o la defensa. La robótica industrial mejora la productividad de todas las plantas y es esencial para el futuro de las empresas y, especialmente,  para las pymes. La industria tiene que transformarse y la robótica es esencial en este aspecto. Industria 4.0 es automatizar procesos y controlarlos a distancia y la robótica va a ser fundamental en todo esto.

 

Las grandes empresas están concienciadas de la importancia de la digitalización y la automatización de procesos, pero ¿Qué ocurre con las pymes?

Las pymes y todo el tejido industrial europeo tienen que tomar nota de lo que está ocurriendo en Asia. Desde 2013, Asia, y especialmente China, lidera los ‘rankings’ de integración de robots industriales. Se calcula que en 2020 China integrará el 40 por ciento de los robots que se instalen en el mundo. A China le siguen Japón, Corea del Sur y Estados Unidos. La robótica mejora la productividad, los costes y la calidad. Si las pymes de Europa se quedan rezagadas en la integración de robots no podrán competir contra las empresas de estos países y estarán abocadas a su desaparición. En este contexto es fundamental el papel de las instituciones públicas de cara a que ayuden en la labor de concienciar a las pymes sobre estos retos y que, a la vez, faciliten ayudas a las propias empresas para que puedan afrontar esta integración. Al final, la industria es lo que genera estabilidad a la sociedad. Si mejoramos las empresas, mejoramos la estabilidad de la sociedad.

 

¿Qué oportunidades hay en Euskadi respecto a la robótica?

Existen diferentes ingenierías que ayudan y asesoran en procesos de automatización a empresas de distintos tamaños. En cuanto a la integración, en Euskadi existe un sector de la automoción potente y es precisamente este sector el que más conciencia tiene sobre la importancia del uso de la robótica. Por otra parte, desde la Asociación Española de Robótica y Automatización (AER) hemos acordado entrar como socio colaborador de la Asociación Española de Fabricantes de Máquinas-Herramienta (AFM), ya que hemos constatado que en un futuro cercano la máquina-herramienta se va a convertir en células robotizadas.  Los clientes de máquina-herramienta están pidiendo que la carga y descarga de piezas que fabrican estas máquinas no la lleven a cabo trabajadores humanos, sino robots. Esto va a suponer que al final estas máquinas se conviertan en células robotizadas en las que se mezclen robots, sensórica y otros componentes. Dado que un gran porcentaje de los socios de AFM son vascos, es una cuestión que puede tener un gran impacto en nuestro entorno. Por otra parte, desde la AER hemos constatado que hay al menos 90 empresas de México que tienen interés en contactar con compañías españolas vinculadas a la integración de robótica. México fabrica cada año 4 millones de automóviles y cada año integran en sus plantas el doble de robots que en España. Esta colaboración entre países puede ser muy importante y una oportunidad para las empresas vascas de este sector.

 

Euskadi es un país con gran tradición industrial y de integración de robots en los procesos. ¿Por qué nunca se ha creado una compañía para la fabricación propia de robots industriales?

En los años 80 la empresa Danobat estuvo trabajando en esta posibilidad, pero lo cierto es que es muy complicado desarrollar un producto competitivo. Hoy en día, a nivel mundial, hay una decena de firmas que acaparan un gran porcentaje del mercado. Luego, en nuestro entorno, hay dos centros tecnológicos muy vinculados con la robótica, como son Tecnalia e IK4, que han desarrollado sus propias soluciones.

 

¿Qué es lo que hacéis en J.K.E. Robotics y Robotech Consulting?

En J.K.E. nos dedicamos a la comercialización de productos para sistemas robotizados. Tenemos acuerdos con varias multinacionales de Estados Unidos, Italia y Bélgica para suministrar componentes como cambios automáticos de herramienta, sensores anticolisión, colectores eléctricos o fundas para la protección de los robots. Llevamos en marcha en Plentzia (Bizkaia) desde 1999. Cuatro años antes puse en marcha Robotech Consulting, una consultoría que ayuda a las empresas en la integración de tecnologías de automatización industrial y robótica.

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