Myruns da el salto al sector industrial con su tecnología RFID

17 julio, 2018
El equipo de Myruns Technology en sus instalaciones de Donostia

 

La compañía guipuzcoana ofrece soluciones de logística y trazabilidad basadas en la identificación digital de cualquier objeto

 

El caso de la ‘startup’ guipuzcoana Myruns Technology es un claro ejemplo de cómo la aplicación de tecnologías emergentes puede variar el modelo de negocio de cualquier compañía. Nacida en 2014 con un enfoque dirigido a proporcionar información sobre las carreras populares que se celebran en nuestro entorno, pronto detectaron las posibilidades que ofrecía la tecnología RFID para controlar el paso de los corredores por distintos puntos de una prueba. Hoy en día, el conocimiento adquirido en desarrollar soluciones de trazabilidad y digitalización basadas en radiofrecuencia les ha servido para entrar de lleno en los sectores industrial, de ‘retail’ y gestión de activos, con soluciones innovadoras.

 

Myruns se define como “una empresa B2B que desarrolla productos y soluciones integrales basados en RFID para otras firmas”, según recalca su Director General, José Castellanos. “Nuestro objetivo pasa por ayudar al desarrollo de su inteligencia de negocio a través de la digitalización de activos. Permitimos que elementos que hoy en día no tienen una imagen digital en la nube, porque no tienen sensórica ni entidad relevante, puedan estarlo gracias a nuestras etiquetas y sistemas de lectura. Nuestras soluciones permiten convertir esos objetos o elementos en ‘ceros y unos’, dotándoles de dicha identidad digital. Es la misma tecnología que se emplea cuando pasamos con nuestro coche por un telepeaje. El coche en sí mismo no aporta información, pero gracias a una etiqueta, el sistema es capaz de identificarlo y abrirnos la barrera. La etiqueta le dota de una identidad digital”.

 

Los cuatro primeros años de Myruns los han dedicado a desarrollar su propia tecnología basada en RFID con diseños propios de etiquetas, antenas y ‘readers’. Desde 2017 han apostado por aplicar su ‘know how’ a distintos proyectos como el que han realizado junto a Gestamp: “Se trata de una solución mediante RFID orientada a la logística para el control de sus almacenes, estanterías y ubicar en un mapa digital dónde están las cosas. Gracias a ella, un operario sabe dónde están diferentes elementos, productos y piezas o dónde hay sitio libre para poder colocarlas”.

 

Myruns fue ganadora recientemente del Ances Open Innovation, un programa mediante el que 13 grandes empresas lanzan retos de innovación a ‘startups’. En este caso, presentaron una solución para la también compañía guipuzcoana Gonvarri para gestionar el inventario de estructuras metálicas y siluetas. Otro caso de éxito, junto con la firma navarra Koxka, ha sido “la creación de un armario inteligente capaz de controlar la entrada y salida de distintos elementos gracias a la colocación de etiquetas RFID y la incorporación de un sistema de lectura. Uno de los principales hitos de esta solución ha sido superar las limitaciones propias de la lectura en líquidos (bebidas) en la medida en que tanto los líquidos como el metal absorben la  radiofrecuencia impidiendo con ello su correcto funcionamiento.  Nuestra solución ha demostrado que funciona en contextos complejos y el resultado ha sido muy bueno”, destaca José Castellanos.

 

RFID se ha convertido en una tecnología con gran potencial. Servicios como las tiendas sin dependientes de Amazon (Amazon Go) se basan en esta tecnología de radiofrecuencia. “Se prevé un crecimiento mínimo del mercado de RFID de un 10 por ciento al año durante los próximos 10 años. Ahora, el volumen de negocio ronda los 16.000 millones de dólares y se espera que alcance los 35.000 millones de dólares en 2024. No es una tecnología novedosa, ya que nació en la Segunda Guerra Mundial, sin embargo, en los últimos 10 años se han producido cambios que han llevado a este crecimiento. Por una parte, los rangos de lectura de la radiofrecuencia superan con holgura los 10 metros. Por otro lado, el precio de los componentes ha bajado de forma drástica y también ha cambiado el contexto ya que hace 10 años nadie hablaba de ‘cloud’, ‘machine learning’, análisis ‘big data’, etc. Ahora, hay demanda y músculo para gestionar esos datos y podemos empezar a explotar esa información. RFID va a ser una tecnología clave en todo esto”, asegura el Director General de la firma guipuzcoana.

 

Las soluciones RFID de Myruns tienen tres componentes: la etiqueta que se adhiere al elemento que identifica, la antena con el emisor de radiofrecuencia y el lector o ‘reader’ que capta la señal. “Nuestros dispositivos tienen prestaciones altas y complejas. No nos dirigimos al mercado ‘low cost’. Tenemos un conocimiento que nos permite customizar cada elemento en función de las necesidades. Esto no va solo de pegar una etiqueta en cualquier objeto. Hay que ver qué tipo de etiqueta pongo, dónde la pego, qué tipo de antena incluyo, etc. De los tres componentes de una solución RFID, tan solo los lectores se fabrican en una empresa de Zuatzu. Nuestra intención de cara al futuro es industrializar aquí la fabricación de los ‘tags’ y desarrollar también aquí un sistema de antena semipasivo con batería acoplada”, avanza José Castellanos.

 

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