Barbara IoT: “Queremos ser la plataforma de referencia para el desarrollo del IoT industrial en Euskadi”

11 noviembre, 2019
Isidro Nistal, Director de Producto y David Puron, CEO de Barbara IoT

La plataforma que ha desarrollado Barbara IoT, centrada en la captura de datos en entornos industriales, ha llamado la atención de administraciones e inversores vascos que apuestan por atraer proyectos y talento que enriquezcan el tejido industrial local y fomenten la transformación digital. Sobre su llegada a Euskadi y sus retos de futuro conversamos con Isidro Nistal, Director de Producto de Barbara IoT.

¿Cuál es el origen de Barbara IoT?

Es un proyecto que viene de otro proyecto anterior; Blackphone, una ‘joint venture’ entre una empresa española y otra americana para fabricar un teléfono móvil seguro de cara a garantizar la privacidad de sus usuarios. La parte americana compró la española y el equipo de ingeniería quedó descolgado del proyecto. Con ese equipo empezamos hace tres años en Barbara IoT dando servicios a empresas y desarrollando una plataforma propia orientada al mercado IoT y a la adquisición de datos. Estamos trabajando 10 personas en nuestra sede en Madrid y nuestro próximo objetivo es asentarnos en Euskadi.

¿Qué soluciones vinculadas con Industria 4.0 ofrecéis desde Barbara IoT?

En el mundo de la Industria 4.0 siempre se acaba hablando de inteligencia artificial, ‘big data’, mantenimiento predictivo y esos elementos. Poca gente habla de dónde vienen los datos. Las plataformas de ‘cloud’ son el cerebro, pero nosotros, el IoT, somos los pies. El IoT es el que alimenta esas plataformas. Somos expertos en capturar datos de campo, ponerlos de manera legible para esas plataformas y subirlos donde los tenemos que subir. Eso supone que hay que saber hablar de protocolos de campo, sensórica, protocolos industriales, la capacidad de llevarlos a la nube mediante 4G, LoRa, Wi-Fi, ethernet,…, y en eso somos expertos.

En nuestro ámbito hablamos mucho del concepto del “purgatorio del PoC”, de la prueba de concepto. En casi todos los proyectos de digitalización el piloto o la prueba de concepto es sencilla, pero el problema llega cuando hay que escalar las soluciones. Hay cuestiones de seguridad, de operaciones, etcétera, que hay que tener muy en cuenta. Nosotros hemos desarrollado una plataforma que, básicamente, permite hacer un PoC rápido y escalar porque somos seguros y gestionamos todo en remoto. La plataforma se denomina Barbara y tiene dos componentes: Barbara OS, que podríamos definir como un sistema operativo para los dispositivos, y Barbara Panel que es la que gestiona los dispositivos.

¿Cuáles son las ventajas de vuestra plataforma respecto a productos similares que puedan existir en el mercado?

Nuestro punto diferenciador es que el IoT tradicional se está haciendo en silos. Los proveedores tradicionales de IT ofrecen plataformas cerradas de monitorización en las que los datos están en silos. Nosotros proponemos que el dato es del cliente y se lo ponemos donde quiera. No dividimos los datos en silos según procedan de la fabricación, los ERP u otras fuentes.  Tomamos datos de diferentes puntos y los ponemos en sus plataformas que pueden ser de inteligencia artificial, de ‘big data’, de visualización o de lo que quieran. A nivel de sensórica nos integramos con todo.

Uno de nuestros proyectos es para un gestor de parques solares. Cada parque solar lo ha construido un proveedor diferente y dispone de PLCs e inversores distintos. Cada parque tenía una amalgama de protocolos y datos en diferentes plataformas que, al final, no podían estudiarse de forma conjunta. Hemos puesto nuestros ‘gateways’ en cada parque, digitalizamos esos datos y se los mandamos a su plataforma propia. El piloto lo hemos realizado en el plazo de una semana y el despliegue en cuestión de 3-4 semanas.

También hemos desarrollado un proyecto de logística para integrar con los conductores el sistema de ‘picking’. Este proyecto trajo un incremento del 25 por ciento en la calidad del ‘picking’. Son proyectos sencillos, pero que aportan mucho valor. Lo que hay que hacer es algo rápido, demostrable y ofrecer un beneficio lo más rápido posible. No se trata de monitorizar todos los procesos de golpe, sino de implementar un poco de inteligencia que pueda conllevar un cambio sustancial de los procesos y ofrecer resultados en un plazo breve de tiempo.

Un aspecto en el que hacéis mucho hincapié a la hora de ofrecer vuestros servicios es el de dotar al IoT de ciberseguridad embebida.

Los entornos OT estaban acostumbrados a la seguridad por cercanía. Los dispositivos solo eran vulnerables a ataques físicos. Pero ahora nos hemos dado cuenta de que merece la pena conectar a Internet ciertas plataformas. Son dispositivos que han estado desconectados muchos años y no importaban, pero ahora sí que importan e importan mucho. Nos hemos encontrado con elementos con los puertos abiertos o con el ‘password’ por defecto. Ya no hablamos de que te puedan robar datos o dinero, sino que alguien sea capaz de controlar remotamente un brazo robótico o secuestrar una fábrica, que es algo que ya está sucediendo. Nuestra plataforma está diseñada con la seguridad desde la base. No hay que hacer una codificación cuántica, sino cerrar las puertas porque existe la creencia por parte de algunas empresas de que a ellos no les van a hackear porque no son importantes, y lo que no saben es que los hackers lo que hacen es desarrollar ‘bots’ que buscan por Internet vulnerabilidades y cuando las encuentran utilizan todos sus recursos para robar o conseguir dinero, con independencia del tamaño de la empresa.

¿Por qué habéis puesto el foco en Euskadi?

Cuando pones en marcha un proyecto, la primera tendencia es ver dónde está el mayor mercado. El mayor mercado en el ámbito IoT es el del consumo doméstico, pero decidimos ir al profesional porque, aunque es un mercado más lento, hay menos ‘players’ y es mejor para una empresa pequeña como la nuestra. Apostamos por introducir Internet de las Cosas en la industria y, a la hora de hablar de industria, la referencia en España es el País Vasco, por lo que tiene todo el sentido del mundo estar aquí. El segundo motivo de apostar por Euskadi es que el mercado industrial es de cercanía, hay que estar cerca de tu cliente e interactuar con ellos porque están acostumbrados a tener cerca al integrador, por lo que nuestra presencia aquí tiene mucho sentido.

¿Cómo surge la posibilidad de empezar vuestra actividad en Euskadi?

En Barbara IoT hemos recibido dos subvenciones a la innovación desde nuestra puesta en marcha: la Neotec del CDTI y el Instrumento PyME del Horizonte 2020 de la Comisión Europea en su Fase 1. Este último incluía unas jornadas de ‘coaching’ que impartió un ‘coacher’ vasco que nos puso en contacto con INNOLAB Bilbao y se interesaron en que formásemos parte de su programa de incubación.

¿Cuándo tenéis previsto estar operativos en Euskadi?

Antes de final de año ya habrá gente trabajando aquí. Estamos en una ronda de financiación y parte del objetivo de esa ronda es conseguir apoyos para establecer la oficina comercial de Euskadi. Queremos ser la plataforma de referencia para el desarrollo del IoT industrial en Euskadi.

 

 

 

 

 

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