Optimitive: tres décadas impulsando la inteligencia artificial industrial desde Euskadi
La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa para convertirse en una palanca real de competitividad y sostenibilidad industrial. Optimitive, empresa pionera en su aplicación en la industria de proceso, estima que el uso masivo de esta tecnología podría reducir hasta 500 millones de toneladas de CO₂ al año, un impacto que ya comienza a ser tangible en sus clientes, destacaba recientemente en Made in Basque Country su fundador, el físico Javier García Sedano.
¿Cuál es la relación de Optimitive con la Inteligencia Artificial?
La IA ha sido el eje de toda mi trayectoria profesional durante los últimos 38 años. Desde mis inicios, identifiqué su enorme potencial, especialmente la capacidad de los ordenadores para aprender mediante algoritmos avanzados, lo que marcó el rumbo de mi carrera. Cuando fundamos Optimitive en 2008, fuimos pioneros, hasta donde sabemos, en defender las ventajas de aplicar esta tecnología en la operación de industrias de proceso. Los inicios no fueron sencillos, pues existía escepticismo y fue necesario recorrer numerosas plantas industriales para conseguir los primeros clientes. Hoy, afortunadamente, el contexto ha cambiado y las empresas muestran un interés mucho mayor por estas soluciones.
¿A qué sonaba en 2008 la IA?
En aquel momento, la Inteligencia Artificial generaba un gran escepticismo. Muchas empresas preferían no asumir el riesgo de ser las primeras en adoptarla. Tras un cierto impulso a finales de los años 80, la IA atravesó más de dos décadas de escasa popularidad hasta aproximadamente 2014. A pesar de ello, mantuve mi apuesta por esta tecnología convencido de su potencial. Por eso fundamos esta empresa en 2008, en plena crisis financiera global. Fue una decisión estratégica. Apostar por el desarrollo tecnológico en un momento adverso para estar preparados cuando el contexto mejorara.
¿Por qué cree que ha experimentado un auge tan extraordinario en los últimos años?
El crecimiento de la Inteligencia Artificial industrial se explica por tres hitos clave. El primero fue el lanzamiento del concepto Industria 4.0 en la feria Hannover Messe en 2011, que marcó el inicio de una transformación progresiva. El segundo hito fue la liberación de TensorFlow por parte de Google en 2015, que democratizó el acceso a la IA y aceleró su adopción, especialmente a partir de 2018 con el impulso de grandes consultoras en proyectos de transformación digital. Y el tercer gran punto de inflexión llegó con la publicación de ChatGPT por parte de OpenAI en noviembre de 2022. Aunque no es una herramienta específicamente industrial, su impacto mediático y su accesibilidad generalizada han reforzado la credibilidad y las expectativas en torno a la IA en todos los sectores.
¿Por qué considera que aún puede generar rechazo o incertidumbre en el ámbito empresarial?
Esta percepción está cambiando rápidamente y cada vez son menos las empresas que no muestran interés por la IA. No obstante, factores como la resistencia al cambio o el desconocimiento siguen influyendo. Por ello, es fundamental que las empresas se formen y comprendan cómo aplicar esta tecnología. La IA tiene el potencial de multiplicar la capacidad operativa y mejorar la competitividad. Además, es clave mantenerse actualizado, ya que se trata de un ámbito en constante evolución.
Explíquenos cómo aplican en Optimitive la Inteligencia Artificial en beneficio de sus clientes…
Nuestra solución, OPTIBAT, es un software que se integra en los sistemas de control de procesos industriales, como hornos, molinos o máquinas de papel. El sistema accede a los datos en tiempo real, aprende el funcionamiento del proceso y ajusta automáticamente los parámetros en función de los cambios detectados. Esto permite mantener o mejorar la producción y la calidad, al tiempo que reduce el consumo energético. En términos generales, se logran ahorros energéticos cercanos al 5% y mejoras de productividad en torno al 6%, con un impacto directo en la cuenta de resultados. Además, contribuye de forma significativa a la reducción de la huella de carbono.
¿En qué sentido…?
La reducción de CO₂ entre nuestros clientes es ya una evidencia y una realidad plenamente consolidada. La adopción masiva de nuestra tecnología en la industria pesada permitiría reducir hasta 500 millones de toneladas de CO₂ al año. Para ponerlo en contexto, el CO₂ evitado en cinco años equivaldría, en masa, al monte Everest. Hasta la fecha, ya hemos contribuido a evitar la emisión de aproximadamente medio millón de toneladas de CO₂.
Complete la frase: “Una empresa que no contemple la IA en su hoja de ruta…”
… Se arriesga a quedarse atrás y perder competitividad frente a otras organizaciones de su sector que sí están aprovechando la IA para optimizar procesos, conocer mejor el mercado, automatizar tareas y tomar decisiones estratégicas más eficaces.