El proyecto Sirom facilita la reparación y el ensamblaje de satélites y sistemas espaciales de forma remota
Conectar y desconectar de forma segura distintos elementos en el espacio, como herramientas, módulos o subsistemas, mediante robots es posible gracias al proyecto Sirom (Standard Interface for Robotic Manipulation). Desarrollada por Sener, se trata de una interfaz robótica estándar que “integra en un único dispositivo la unión mecánica, eléctrica, de datos y, en algunas versiones, también de fluido”, asegura Jose Javier Viñals Abelan, director del proyecto Sirom en Sener, lo que facilita “el mantenimiento, la reparación y el ensamblaje de satélites y sistemas espaciales de forma autónoma o remota”.
La interfaz aporta interoperabilidad y modularidad, “lo que permite que distintos robots, herramientas y módulos puedan trabajar juntos sin diseños específicos para cada misión”, asegura el representante de la firma vasca. Esta aportación ayuda a reducir costes, simplificar las misiones y habilitar nuevas capacidades “como el servicio en órbita, la reutilización de sistemas y la estandarización de operaciones robóticas en el espacio”, enumera. De esta manera, se aumenta la vida útil de los satélites y se evita que queden obsoletos y sean basura espacial.
Sirom permite ser utilizada para aplicaciones en órbita y planetarias. Entre ellas, destacan el mantenimiento y reparación de satélites en órbita, la sustitución de unidades orbitales (ORUs), el ensamblaje robótico de grandes estructuras espaciales, las operaciones de repostaje y transferencia de fluidos en el espacio o la manipulación de instrumentos y cargas útiles en misiones lunares o planetarias.
Ventajas de la interfaz
Además, ofrece una serie de ventajas como “un diseño plug and play (PnP), una alta tolerancia a desalineaciones gracias a su capacidad de autoalineado o la integración en un único mecanismo de conexión mecánica, eléctrica, de datos y fluidos”, asegura Viñals Abelan. También permite la reducción de masa, complejidad y riesgo operativo y la adaptabilidad a diferentes misiones y entornos espaciales.
El dispositivo está dirigido principalmente al sector espacial, “con impacto transversal en robótica avanzada, automatización industrial de alta fiabilidad y tecnologías de ensamblaje y mantenimiento remoto”, avanza. Y se puede utilizar en “operadores de satélites, misiones de servicio en órbita, programas de exploración y logística espacial y plataformas robóticas espaciales europeas”, detalla el director del proyecto.
El proyecto Sirom, en el que trabaja una decena de personas, está liderado por Sener, con la participación de distintos socios industriales y tecnológicos europeos en el marco de programas Horizonte 2020 y Horizonte Europa, como Thales Alenia Space, Airbus o el centro aeroespacial alemán DLR.
La experiencia en el programa Horizonte Europa ha resultado, según Jose Javier Viñals, “muy positiva”, al permitir al proyecto “colaborar con los principales actores europeos del sector espacial, validar la tecnología en entornos representativos y reforzar la posición de la industria vasca en tecnologías estratégicas de futuro”.
De cara al futuro, el objetivo de Sirom es “continuar consolidándose como estándar europeo”, desea el director, a la vez que busca “ampliar su adopción en futuras misiones espaciales” y logra evolucionar la tecnología “hacia aplicaciones cada vez más complejas, como infraestructuras espaciales permanentes y operaciones totalmente autónomas”.
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