Carlos Infante (Cegasa Energía): “El almacenamiento energético permite reforzar la red y aportar estabilidad al sistema eléctrico”
Cegasa Energía refuerza su posicionamiento en el almacenamiento energético con una apuesta por soluciones BESS (Battery Energy Storage Systems) basadas en baterías de litio LFP. Con una trayectoria que se remonta a 1934, la compañía avanza así en su evolución hacia un modelo orientado a soluciones completas.
“Cegasa Energía viene de ser un fabricante de equipos a ser un proveedor de soluciones BESS, basado en la tecnología de litio en LFP”, explica Carlos Infante, director comercial. Este cambio se traduce en una diversificación de aplicaciones que abarca desde el ámbito utility hasta los segmentos comercial, industrial y residencial.
En paralelo, la empresa explora nuevas oportunidades de crecimiento en sectores emergentes. “Estamos cerca de hacernos con el primer proyecto para el sector naval, que va a ser un hito muy reseñable para la compañía”, destaca.
El avance del almacenamiento energético con baterías responde a un contexto de creciente electrificación y a la necesidad de reforzar la fiabilidad y estabilidad del sistema eléctrico. En este sentido, estas soluciones desempeñan un papel clave en el equilibrio de la red eléctrica. “Se están haciendo inversiones para que, ante posibles tensiones en la red, exista capacidad para reforzarla”, señala Infante.
Más allá del respaldo a la red, el almacenamiento energético introduce flexibilidad en el sistema y abre nuevas oportunidades de negocio en el mercado energético. Permite, por ejemplo, la hibridación de plantas renovables y el aprovechamiento de excedentes, así como la operativa de instalaciones de almacenamiento independientes. “Las plantas stand-alone se cargan de la red cuando la energía es más barata y pueden verter cuando el precio resulta más interesante, con un beneficio económico”, explica.
Integración, ciberseguridad y competitividad
El despliegue de sistemas de almacenamiento energético con baterías de litio plantea retos tecnológicos y de mercado. Uno de los principales es la correcta integración entre la generación renovable, la red eléctrica y los sistemas BESS. “Hay un reto tecnológico en hacer funcionar adecuadamente esos diferentes actores”, afirma Infante.
A estos desafíos se suman aspectos como la ciberseguridad, cada vez más relevante en infraestructuras energéticas, y la presión sobre la cadena de valor en un entorno globalizado. “Otro factor importante es ser competitivo frente a fabricantes de procedencia china donde los costes son menores”, concluye.