Glual impulsa su posicionamiento internacional como especialista en soluciones hidráulicas avanzadas
La participación de Grupo Glual en la modernización del estadio Santiago Bernabéu es el resultado de una trayectoria basada en la excelencia técnica y la especialización en soluciones hidráulicas complejas. En su visita a Made in Basque Country, su Directora General, Alazne Zabaleta, ha analizado las claves de su posicionamiento internacional, sus retos industriales y su apuesta por el arraigo en Euskadi.
¿Cómo llega un proyecto como el del Santiago Bernabéu a una pyme como la suya?
Este tipo de proyectos son el resultado de muchos años de trabajo bien hecho. En nuestro caso, llevamos tiempo posicionándonos como un socio tecnológico fiable en soluciones hidráulicas complejas, aplicadas a sectores muy diversos. Esto hace que, cuando surgen proyectos singulares como el del Bernabéu, grandes integradores e ingenierías cuenten con empresas como la nuestra. Se nos considera un Campeón Oculto global, pues mantenemos nuestra matriz en Euskadi, pero contamos con implantación internacional a través de filiales productivas y comerciales. Más allá del tamaño, lo que realmente pesa es la capacidad de resolver problemas críticos con precisión, rapidez y fiabilidad. Y es ahí donde empresas como la nuestra aportamos un alto valor añadido.
Teniendo en cuenta el atractivo del proyecto, ¿cómo logra una empresa de su tamaño imponerse frente a competidores de mayor envergadura?
Las grandes empresas cuentan con sus propias fortalezas, pero nosotros competimos desde la especialización, la cercanía y la capacidad de adaptación. En proyectos de estas características, la diferencia suele residir en la agilidad en la toma de decisiones, el conocimiento técnico muy específico y la implicación directa de los equipos. Nuestra proximidad al cliente nos permite comprender mejor sus necesidades y ofrecer respuestas rápidas, lo que genera un elemento clave: la confianza.
Huelga decir que proyectos de esta magnitud tienen un impacto evidente en la empresa…
Sin duda. Son proyectos que aportan visibilidad, pero sobre todo credibilidad. Internamente, además, generan un impacto muy positivo, ya que refuerzan el orgullo de pertenencia del equipo y nos impulsan a seguir mejorando. No obstante, el principal valor reside en que validan nuestro modelo basado en la innovación, la calidad y el conocimiento técnico.
¿En qué punto se encuentra actualmente la empresa?
Nos encontramos en una fase de consolidación y crecimiento. Llevamos años demostrando nuestra capacidad para participar en proyectos de alta exigencia, pero mantenemos una clara mentalidad de mejora continua. Seguimos invirtiendo en tecnología, en personas y en procesos con el objetivo de ser cada vez más competitivos en un mercado de carácter global.
Y en el actual contexto industrial, que exige mayor automatización, eficiencia energética e integración tecnológica, ¿cómo están afrontando estos retos?
Se trata de uno de los grandes retos del sector, pero también de una importante oportunidad. Lo abordamos desde tres ejes: tecnología, talento y colaboración. Por un lado, estamos incorporando electrónica, sensorización y sistemas de control en nuestras soluciones hidráulicas. Por otro, apostamos por perfiles técnicos cada vez más multidisciplinares. Y, además, trabajamos de forma estrecha con clientes y socios tecnológicos. La clave es entender la hidráulica no como un elemento aislado, sino como parte de sistemas más inteligentes y eficientes.
En relación con el futuro, la compañía ha anunciado una nueva planta de mecanizado en Azpeitia. ¿Con qué objetivo?
La nueva planta responde a una necesidad clara: ganar capacidad, precisión y autonomía. Queremos reforzar el control sobre procesos clave y mejorar nuestra competitividad tanto en plazos como en calidad. Asimismo, representa una apuesta firme por el arraigo industrial en nuestro entorno. Creemos en una industria local con vocación global, capaz de generar empleo cualificado y de seguir creciendo desde Euskadi.
Las mujeres representan entre el 60% y el 80% de los órganos de Dirección de la empresa. ¿Responde esto a una estrategia definida?
Más que el resultado de una estrategia predefinida, es una consecuencia de nuestra forma de entender la gestión del talento. Apostamos por las personas en función de su capacidad, compromiso y visión, independientemente de su género. Es cierto que actualmente contamos con una presencia femenina muy relevante en la dirección, algo que consideramos positivo, ya que aporta diversidad, diferentes estilos de liderazgo y enriquece la toma de decisiones. Además, si contribuimos a normalizar la presencia de la mujer en entornos industriales, el impacto es aún mayor.