Gamarra implanta su nueva línea de moldeo automática
Gamarra es una empresa con 156 años de vida que se dedica a fabricar piezas de acero moldeado ensambladas. Ha hecho una gran apuesta por la modernización y cuenta ya con una línea de moldeo automática en funcionamiento, que estará a pleno rendimiento en junio. La compañía, fuertemente internacionalizada con un 95% de exportaciones, ha recibido una ayuda del Grupo SPRI para su digitalización y descarbonización.
La empresa es una de las más antiguas de Euskadi. Nace en 1870 vinculada a la forja hasta que a mediados de siglo se dedica a su actual actividad, la fundición de acero moldeado.
Tradicionalmente, Gamarra ha vendido piezas fundidas, pero con la competencia china y de los países del Este europeo “hemos añadido valor, como el mecanizado, la soldadura y con una óptica de automatización”, explica el gerente Asier Arocena.
“Hasta hace dos años hemos hechos todo este proceso con líneas de moldeo que eran semiautomáticas, con más de 60 años”. Entonces adquieren una línea automática de moldeo, con la última tecnología “y con una de las compañas de referencia, Kunkel Wagner. Es la inversión de más calado técnico y económico de una fundición. Era necesaria, porque nos proporciona mayor competitividad”.
La compañía se dedica a fabricar piezas de acero ya ensambladas, que se venden principalmente en el sector ferroviario. Pero desde hace cinco años ha emprendido la diversificación, con la entrada en otros sectores como la automoción, vehículos industriales, agricultura, maquinaria o defensa.
Gamarra fabrica piezas con una media de 50 o 60 kilos, pero llega hasta los 250 kilos. “Fabricamos unas 6.000 toneladas al año”. Las exportaciones suponen el 95% del negocio, principalmente en Europa y el Norte de África.
La facturación rondó el pasado año los 32 millones de euros y la plantilla es de 85 personas, en sus dos plantas de Vitoria. La I+D es importante y supone entre el 2 y el 3% de sus ventas.
La ayuda recibida del Grupo SPRI ha servido para el proyecto de la nueva línea de moldeo, que permite una producción más eficiente y productiva energéticamente.
Los retos a corto y medio plazo pasan por implementar toda la producción en la línea de moldeo automática “e ir dejando las antiguas líneas, lo que esperamos aplicar para junio”. Además, seguirán con sus esfuerzos en la diversificación de sus mercados, “como el sector de defensa, que nos encaja por el tipo de piezas, y seguir manteniendo el ferrocarril”.
La empresa se encuentra al final de un proceso de transformación que inició en 2018. “Somos capaces de fabricar en una única línea todo tipo de piezas, desde las de 20 kilos a 250 kilos”.
El Grupo SPRI da la oportunidad a las empresas vascas de informar sobre su actividad en sus canales propios. Si tu proyecto está relacionado con nuestras temáticas (I+D+i, digitalización, internacionalización, emprendimiento, innovación…) puedes participar en la iniciativa Hablamos de ti.