Koinde aplica ingeniería al desmantelamiento industrial para reducir riesgos y mejorar la gestión de recursos
Koinde, con sede en Oiartzun (Gipuzkoa), nació en 2008 con el objetivo de aplicar ingeniería a proyectos de desmontaje y demolición industrial complejos. La compañía analiza instalaciones, define estrategias de actuación, desarrolla la documentación técnica y acompaña a clientes y contratistas durante la ejecución.
Su propuesta parte de una premisa: la demolición industrial no es una simple retirada de estructuras, sino una operación técnica que exige conocimiento del proceso productivo, planificación rigurosa, gestión de riesgos, coordinación de medios auxiliares y control preciso de residuos. “En este tipo de proyectos, el plano ayuda, pero la obra manda. Combinamos ingeniería, experiencia de campo y criterio preventivo para anticipar riesgos antes de la ejecución”, explica Ricardo de la Rosa, gerente de Koinde.
La empresa supera los 100 proyectos en sectores como centrales térmicas, plantas químicas, papeleras, depuradoras o instalaciones de cogeneración. Esta trayectoria le permite trabajar en entornos muy diversos y afrontar trabajos donde la información no siempre refleja el estado real de las instalaciones.
Del derribo a la ‘desimplantación planificada’
El desmantelamiento industrial ha evolucionado de forma significativa. Estos trabajos ya no se valoran únicamente por el coste de ejecución, sino por la calidad de la planificación, la trazabilidad documental, la gestión de residuos y la seguridad. “Muchas instalaciones están llegando al final de su vida útil o afrontan procesos de cierre, modernización o cambio de uso. La demolición industrial será cada vez menos ‘derribo’ y más ‘desimplantación planificada’”, indica.
En este contexto, la ingeniería de detalle resulta determinante. Koinde desarrolla procedimientos, secuencias de desmontaje, planos y planes de izado para transformar la información en soluciones técnicas concretas. El gerente subraya que esta labor resulta clave en instalaciones modificadas durante años, “donde pueden existir diferencias entre la documentación y la realidad”.
Como ejemplo de este tipo de situaciones, recuerda el desmantelamiento de una caldera en una central térmica, donde una viga prevista con un peso de 7,5 toneladas alcanzó finalmente las 23,5 toneladas. La maniobra se completó con éxito, pero la experiencia reforzó una regla básica: “Una maniobra segura no empieza en la grúa, empieza en la calidad de la información”.
Sostenibilidad y economía circular desde la planificación
La gestión de residuos es otro eje clave. Koinde defiende ir más allá de la segregación mínima para avanzar hacia una separación más precisa que aumente la reutilización y valorización. “Segregar mejor significa diferenciar tipos de chatarra, identificar equipos que pueden tener una segunda vida y precisar qué residuos son realmente peligrosos”, explica. Este enfoque permite convertir materiales destinados a eliminación en recursos con valor, especialmente en proyectos de mayor escala.
Respecto a la innovación, la evolución se concentra en los medios de ejecución, con maquinaria más eficiente y menor impacto ambiental. Aun así, la empresa subraya que la experiencia técnica y la presencia en obra siguen siendo determinantes. “No apostamos por tecnología por aparentar, sino por herramientas que mejoran la seguridad y la eficiencia”.
Koinde aspira a consolidarse como una ingeniería de referencia en demolición industrial, desmantelamiento técnico y planificación de trabajos complejos, con especial atención a instalaciones fuera de uso y estructuras complejas.
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