Graphenea consolida su liderazgo internacional en grafeno desde Euskadi
El grafeno ha superado la fase de expectativas para entrar en una etapa de aplicaciones concretas y valor industrial. Graphenea, con sede en el Parque Tecnológico de Gipuzkoa (Miramón) y filial en Boston (Estados Unidos), se posiciona como uno de los referentes internacionales en este material avanzado, trabajando ya con grandes corporaciones y desarrollando soluciones en sectores estratégicos. De su evolución desde 2010 charló recientemente en Made in Basque Country su fundador, Jesús de la Fuente.
Graphenea es hoy un referente internacional en grafeno. ¿Cómo ha sido la evolución de la compañía desde su fundación?
Nacimos en 2010 con el objetivo de desarrollar y comercializar grafeno en un momento en el que este material despertaba grandes expectativas. Desde entonces, la compañía ha evolucionado hasta convertirse en un referente global en materiales avanzados, con sedes en Miramón y Boston, y una cartera de clientes que incluye a grandes corporaciones internacionales como Intel, Philips o Toshiba.
¿Qué papel juega Boston en la estrategia de la compañía?
Boston, en la costa este de Estados Unidos, es uno de los principales polos mundiales de innovación, especialmente en ámbitos como la biotecnología y los materiales electrónicos. La proximidad a universidades y centros de investigación, así como la colaboración con expertos de referencia internacional, ha sido clave desde el inicio del proyecto. Además, la ubicación responde también a criterios operativos, como la diferencia horaria con Europa, que facilita la coordinación entre equipos y la relación con clientes frente a otras opciones como la costa oeste estadounidense.
En 2010, el grafeno generaba grandes expectativas. ¿Continúa siendo hoy un material estratégico?
El desarrollo del grafeno ha seguido un ciclo habitual en tecnologías emergentes: una fase inicial de gran expectación seguida de un periodo de ajuste. En la actualidad, el sector ha evolucionado hacia aplicaciones reales y concretas. Aunque el desarrollo ha requerido más tiempo del previsto, en términos comparativos con otros materiales avanzados —cuyos ciclos pueden extenderse durante décadas—, el avance del grafeno está siendo incluso más rápido. Hoy ya existen aplicaciones industriales y tecnológicas consolidadas.
¿En qué ámbitos están aplicando actualmente el grafeno?
La actividad de la compañía se estructura en dos líneas principales. Por un lado, bajo la marca Graphenea, se desarrollan soluciones en electrónica, como biosensores para diagnóstico médico, y en fotónica aplicada a ámbitos como los centros de datos. Por otro lado, a través de la marca Kivoro, se trabaja en aditivos industriales que ya están siendo utilizados en plantas productivas para mejorar la eficiencia, reducir el consumo energético y aumentar la productividad.
Para el público general, ¿cómo se puede entender físicamente qué es el grafeno?
El grafeno es un material compuesto exclusivamente por átomos de carbono con un grosor de un solo átomo. En su forma más pura, puede imaginarse como una lámina extremadamente fina y prácticamente transparente. En aplicaciones industriales, suele integrarse sobre soportes como obleas de silicio. Sus propiedades electrónicas, térmicas y ópticas lo hacen único, permitiendo desarrollar aplicaciones que serían inviables o mucho más costosas con otros materiales.
¿Tiene sentido para una empresa como la suya diversificar hacia otros materiales avanzados?
El grafeno forma parte de una familia más amplia de materiales bidimensionales. Más que sustituirlo, estos nuevos materiales actúan como complemento, ampliando las posibilidades tecnológicas. Para la compañía, esto supone abrir nuevas líneas de desarrollo y generar sinergias que permiten diseñar dispositivos y aplicaciones más avanzadas.
¿En qué punto diría que se encuentra actualmente Graphenea?
Actualmente, la compañía cuenta con una plantilla de 42 personas y una facturación superior a los cuatro millones de euros. Se encuentra en una fase ligeramente por encima del punto de equilibrio y trabaja con clientes considerados early adopters en distintos sectores. El crecimiento está ligado también a la evolución de sus clientes y del propio mercado, en un proceso que ha requerido más esfuerzo del previsto, pero que ha permitido afinar el enfoque hacia aplicaciones concretas donde el grafeno aporta mayor valor.
¿Contemplan nuevas implantaciones internacionales en el futuro?
La compañía mantiene su producción en Miramón, desde donde abastece a clientes globales. En Estados Unidos dispone de oficinas comerciales, y Japón se ha consolidado como otro mercado estratégico, donde opera a través de socios locales. La estrategia pasa por reforzar la cercanía al cliente en mercados clave, manteniendo al mismo tiempo el núcleo productivo en Euskadi.