Procesim, la startup que automatiza las tareas administrativas de las pymes
Procesim es una startup con poco más de un año de vida que se dedica a automatizar las tareas administrativas de las pymes. Ofrecen cursos de formación, sistemas integrales de procesamiento de facturas o servicios de atención al cliente.
La empresa se funda en el verano del 2024. “Yo trabajaba en la industria de la fundición de aluminio como gestor de proyectos y un viernes 31 me echaron a la calle. Aproveché la garra emprendedora que tenía y el paro para poner mis conocimientos de empresa y tecnología para vender servicios de automatizaciones”, comenta Beñat Lomas, fundador de la compañía.
Empieza a colaborar con un socio y “al escalar el negocio me junté con un programador que ahora es mi socio en Procesim. Viene de una empresa de IT que quería dar un salto profesional para montar su negocio y juntos hemos visto esta oportunidad que ofrece el mercado de IA y automatizaciones”.
Los primeros trabajos se han centrado en “desarrollos «homemade»” para autónomos y micropymes. “Después hemos ido escalando a hacer proyectos a pymes donde automatizamos la facturación, desarrollamos aplicaciones, conectamos el ERP de la empresa… Y ahora estamos en una fase donde hacemos RAGs por un presupuesto superior, formaciones a empresas, etc”.
Los servicios que facilitan son cursos de formación para perfiles técnicos, como los implantados en la Cámara de Comercio de Castellón o “aplicación completa para una empresa de análisis de CVs.”. Además, ofrecen sistemas integrales de procesamiento de facturas a empresas de asesoría contable híbrida o la atención al cliente en la Diputación Foral de Álava.
Históricamente Procesim ha trabajado para todo tipo de sectores, desde clínicas estéticas hasta agencias de marketing pasando por contratistas de obra. “Actualmente queremos enfocarnos en el mundo institucional (ayuntamientos, diputaciones, asociaciones…) y sector industrial. No obstante, si la oportunidad es buena y viene inbound, no solemos cerrar la puerta. Por ejemplo, nos vino una empresa de distribución de licencias musicales pidiendo un RAG de atención al cliente”.
La facturación el pasado año, con apenas seis meses de actividad, llegó a los 56.000 euros “y el objetivo es llegar a 100.000 este año”. La plantilla está formada por los dos socios fundadores. “Uno se encarga de la parte operativa (desarrollador) y el otro de la gestión externa (consultor). La idea es que podamos llegar a incluir otro socio si seguimos generando demanda y necesidades de trabajo en el futuro próximo”.
Por ahora no existe una inversión estricta en I+D, pero si hay partidas para el aprendizaje continuo, “cursos, charlas, etc, de las nuevas metodologías y herramientas del sector”.
Los retos para los próximos años se centran en cerrar cuatro contratos con diferentes instituciones durante este año, la constitución de la “estructura formal empresa y poder ampliar el equipo”.
El Grupo SPRI da la oportunidad a las empresas vascas de informar sobre su actividad en sus canales propios. Si tu proyecto está relacionado con nuestras temáticas (I+D+i, digitalización, internacionalización, emprendimiento, innovación…) puedes participar en la iniciativa Hablamos de ti.