GERmh refuerza su oferta con máquinas rectificadoras de gran capacidad dirigidas a la industria pesada
GERmh se dedica a la fabricación de rectificadoras de precisión desde hace más de siete décadas. “El rectificado es la punta del iceberg en cuanto al mecanizado de piezas, el acabado y la precisión para las piezas con trabajos más exigentes”, asegura Ander Sesma Elorza, director comercial de GERmh.
El rectificado resulta clave cuando “la precisión requerida se mide en micras, cuando la dureza de los materiales es muy alta o cuando se necesita un acabado superficial excelente”, aclara el representante de la firma guipuzcoana.
Actualmente GERmh continúa desarrollando máquinas rectificadoras cilíndricas y tangenciales de pequeñas dimensiones. Paralelamente, ha reforzado su estrategia de especialización en máquinas rectificadoras de gran capacidad, “tanto en peso como en dimensiones, para dar respuesta a los retos actuales de la industria pesada y de alto valor añadido”, destaca el director comercial.
Así, hace seis años comenzó el desarrollo de rectificadoras cilíndricas de carros cruzados, “una solución que permite incrementar significativamente la capacidad de carga entre puntos, al mismo tiempo que optimizamos el espacio en planta”, asegura.
A su vez, en rectificado vertical, GERmh suministró el pasado año para el sector marino la máquina con mayor capacidad vertical fabricada hasta la fecha, “capaz de rectificar diámetros interiores de hasta 1.250 mm, marcando un nuevo hito en este tipo de aplicaciones”, destaca Ander Sesma.
Finalmente, en rectificado plano, ofrece en catálogo mesas de hasta 6 metros de longitud y 1.000 mm de recorrido transversal. Sin embargo, su capacidad va más allá del estándar y es posible solicitar mayores recorridos transversales. “Los desarrollos técnicos están realizados y disponibles para proyectos especiales”, subraya.
Mayor presencia en EE UU
La compañía vasca, con una plantilla que ronda las 50 personas, trabaja para sectores como el ferrocarril, energía, aeronáutica, automoción o siderurgia, además de empresas mecanizadoras.
La compañía vasca, con una facturación anual que ronda entre los 10 y 12 millones de euros, exporta el 80% de su producción. “Operamos principalmente en Europa, India, Canadá o EE UU, donde nos marcamos como objetivo aumentar nuestra presencia a corto-medio plazo”, enumera Sesma.
El Grupo SPRI da la oportunidad a las empresas vascas de informar sobre su actividad en sus canales propios. Si tu proyecto está relacionado con nuestras temáticas (I+D+i, digitalización, internacionalización, emprendimiento, innovación…) puedes participar en la iniciativa Hablamos de ti.