El Gobierno Vasco propone al Gobierno español revisar las distorsiones que encarecen el precio de la energía y que limitan la competitividad de la industria
- Este este diferencial entre los precios de la electricidad frente a países como Francia o Alemania “impacta de manera clara a la competitividad de nuestro sector electro intensivo, donde la factura eléctrica puede suponer hasta el 50% de los costes de producción. Cualquier variación, por tanto, tiene un impacto terrible en la competitividad de nuestra industria. Debemos cambiar esta realidad”.
- A pesar de que en la Península Ibérica se genera una de las energías eléctricas más baratas de Europa gracias a los recursos renovables abundantes, “el precio final que paga nuestra industria es mucho más alto en comparación con otros países europeos, debido a elementos ajenos al coste de generación como impuestos, peajes o el menor uso de exenciones”.
- “Nuestro objetivo como Gobierno Vasco es que el precio final de la electricidad abonada por la industria sea tan competitivo como el del resto de Europa, todo ello sin poner en riesgo la transición energética, ni las inversiones en la red eléctrica, ya que son imprescindibles para la electrificación y la descarbonización industrial”.
- El consejero ha ofrecido la colaboración del Gobierno Vasco al Gobierno español para aplicar las medidas que fomenten la competitividad de la industria, y que ya existen en otros países de Europa, que requerirán una coordinación inter-ministerial entre los Ministerios de Hacienda, Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Industria y Economía. “Es cuestión de ponernos todos a trabajar en ello desde la colaboración. Este es el llamamiento que hacemos al Gobierno español”.
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, ha recordado hoy que la industria vasca paga el precio de la energía más cara frente a otros países europeos con los que debe competir, como Francia o Alemania “lo que genera una clara desventaja y una pérdida real de competitividad”. Por este motivo, ha solicitado al gobierno español que “active una política energética en favor de la industria, al igual que se aplica en otros países de Europa, para que se eliminen estas distorsiones que merman su competitividad. Hay que simplificar la factura y reducir el coste, ha reclamado.
Jauregi ha hecho estas reflexiones durante la conferencia que ha ofrecido esta mañana en el Foro Gran Vía, un espacio de diálogo plural impulsado por la Fundación Bancaria BBK para reflexionar sobre los grandes retos de Bizkaia y Euskadi, que ha reunido a responsables empresariales, institucionales, políticos y sociales del País.
“Nuestro objetivo como Gobierno Vasco es que el precio final de la electricidad abonada por la industria sea tan competitivo como el del resto de Europa, todo ello sin poner en riesgo la transición energética, ni las inversiones en la red eléctrica, ya que son imprescindibles para la electrificación y la descarbonización industrial”.
En el Estado se genera la energía más barata y se paga la factura más alta
Y es que, como ha recordado el consejero, en la Península Ibérica se genera una de las energías eléctricas más baratas de Europa gracias a los recursos renovables abundantes, especialmente el sol y el viento, que permiten una generación renovable abundante y de bajo coste, “lo que genera, incluso, horas a precio cero o negativo en el mercado mayorista”.
No obstante, a pesar de generar la energía más barata “el precio final que paga nuestra industria es más alto, mucho más alto, en comparación con otros países europeos, debido a elementos ajenos al coste de generación como impuestos, peajes o el menor uso de exenciones”.
“Se puede dar el caso – ha apuntado – de que los costes eléctricos que nuestra industria paga, sea un 165% más cara que en Francia y un 35% más que Alemania. Ambos países consiguen esta reducción del precio final mediante medidas regulatorias claramente favorables hacia los sectores industriales electro-intensivos”.
Jauregi ha subrayado que este diferencial entre los precios de la electricidad en el estado frente a países como Francia o Alemania “impacta de manera clara a la competitividad de nuestro sector electro intensivo – metalurgia, el aluminio, sectores químicos, papeleros, del vidrio, o de la automoción- donde la factura eléctrica puede suponer hasta el 50% de los costes de producción. Cualquier variación, por tanto, tiene un impacto terrible en la competitividad de nuestra industria. Debemos cambiar esta realidad”.
“Para que nuestra industria electro intensiva gane en competitividad, la palanca más efectiva que podemos activar en el Estado es la equiparación del coste eléctrico final con nuestros principales competidores europeos en Francia y Alemania”, ha reseñado.
Precios más altos por los recargos ajenos al suministro eléctrico
El consejero ha aclarado que la industria vasca paga una factura eléctrica más elevada que sus competidores europeos “no por el coste de la energía en sí, sino por la acumulación de múltiples recargos ajenos al suministro eléctrico y que, en nada, están alineados con una política industrial de futuro y largo plazo”.
En este sentido, se ha referido a los costes regulados, cargas fiscales – como el impuesto del 7% a la generación eléctrica -, aportaciones obligatorias a fondos – como el de Eficiencia Energética -, y costes del sistema “que podrían cubrirse mediante los Presupuestos Generales del Estado”.
En línea con este argumento, Jauregi ha señalado que el Estado “debe aprovechar plenamente las herramientas que la Unión Europea pone a su disposición para proteger a esta industria, como hacen otros países europeos como Francia y Alemania”.
Por este motivo, el consejero ha requerido al Gobierno español a que active una política energética que se homologue con la que se aplica en los estados que compiten con nuestra industria, para reducir esa desventaja competitiva.
Medidas propuestas para homologar los precios con los competidores europeos
En concreto, el consejero de Industria del Gobierno Vasco ha propuesto las siguientes medidas para simplificar la factura y reducir el coste final a que debe hacer frente la industria en el estado. Por un lado, medidas fiscales como la supresión del impuesto del 7% a la generación eléctrica. “Solicitamos que este impuesto que grava el valor de la energía eléctrica se modifique al valor a 0%”. Además, se propone la exención de los peajes de Transporte & Distribución (T&D) del 80% para los consumidores electro intensivos. Que se incluya en la metodología de peajes eléctricos que este año debe publicar la CNMC.
Y, por último, se reclaman medidas regulatorias como la maximización de las ayudas por los costes indirectos del CO2, en las que se podría destinar hasta un 25 % de los ingresos procedentes de las subastas de los derechos de emisión de gases de efecto invernadero para la compensación de los efectos de los costes indirectos por estas emisiones, ligadas al consumo de electricidad.
“Con estas medidas, perfectamente legales y ya aplicadas en otros países de Europa, se podría reducir la factura eléctrica de los grandes consumidores casi a la mitad. Estamos escuchando de manera activa a nuestra industria en las diferentes Mesas Sectoriales y actuamos en consecuencia”, ha recalcado.
El Gobierno Vasco se ofrece a colaborar con el gobierno español
Jauregi ha aclarado que la aplicación de estas medidas requiere una coordinación inter-ministerial, con una colaboración muy estrecha del Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO),y la participación adicional de los ministerios de Industria y también de Economía. “Es cuestión de ponernos todos a trabajar en ello desde la colaboración. Este es el llamamiento que hacemos al Gobierno español”.
El máximo responsable de Industria de Euskadi ha concluido su intervención recordando como desde el Gobierno Vasco “seguimos acompañando a la industria en su proceso de transición energética y aumento de competitividad. Seguimos atentos a sus necesidades y a lo que ocurre en el contexto internacional. Reivindicamos una energía competitiva en coste y en igualdad de condiciones. Conseguir más industria, mejor industria y menos emisiones en Euskadi, sólo será posible si garantizamos un marco energético.