Mecanizados Vitoria, ingeniería al servicio de la nueva aviación europea
Desde Vitoria-Gasteiz, Mecanizados Vitoria se ha consolidado como un proveedor estratégico de utillaje aeronáutico para algunos de los principales fabricantes del sector a nivel internacional. Con una clara apuesta por la ingeniería avanzada, la diversificación industrial y la sostenibilidad, la compañía participa en proyectos europeos de largo recorrido vinculados a la nueva aviación y avanza en la ampliación de su capacidad productiva. En Made in Basque Country hemos hablado con su fundador, Ismael Carlos de Bergara, sobre crecimiento, innovación y el papel de la industria vasca en los retos del futuro.
Mecanizados Vitoria se ha convertido en proveedor de referencia para grandes fabricantes aeronáuticos. ¿Cómo ha sido el balance del último año?
2025 ha sido un buen año. Hemos mantenido un crecimiento sostenible, sin crecer de forma desordenada. Hemos trabajado en proyectos relevantes con Airbus y, al mismo tiempo, hemos seguido desarrollando proyectos para nuestros clientes históricos. La clave ha sido consolidar lo que hacemos bien.
La aeronáutica representa una parte muy importante de su facturación. ¿Se plantean diversificar?
Sí, es una prioridad. Actualmente, la aeronáutica supone entre el 75 % y el 80 % de nuestra actividad, pero estamos trabajando para diversificar. En 2025, por ejemplo, el sector ferroviario ya ha supuesto cerca del 5 % de la facturación, y también desarrollamos maquinaria especial para automoción, trabajando para Mercedes-Benz. Diversificar es importante para no depender de un solo sector, aunque la aeronáutica vive ahora un momento muy fuerte, especialmente en defensa.
Uno de los conceptos clave de su actividad es el utillaje aeronáutico. ¿Cómo lo explicaría de forma sencilla?
El utillaje es la máquina especial que permite fabricar o montar una pieza de avión. Por ejemplo, un ala está formada por muchas piezas distintas. El cliente nos proporciona el diseño del ala y nos pide que desarrollemos un utillaje que le permita montar esas piezas en su planta. Nosotros proponemos soluciones, las consensuamos con el cliente —Airbus, Aernnova o Aciturri— y, una vez validadas, desarrollamos el utillaje completo. Es ingeniería aplicada a medida.
También participan en proyectos europeos de largo recorrido…
Sí, estamos implicados en un proyecto europeo muy ambicioso para el desarrollo de un avión más sostenible, con fuselaje termoplástico, soldaduras especiales y propulsión basada en hidrógeno. Es un consorcio muy grande, con empresas como Airbus o Aernnova, Leonardo y otros socios europeos. Nosotros trabajamos en el fuselaje superior. Es un proyecto a muy largo plazo: lo que estamos desarrollando ahora no será operativo hasta alrededor de 2035.
Es un horizonte temporal poco habitual en otros sectores industriales…
Exactamente. Venimos del mundo de la automoción, donde los desarrollos son inmediatos. En aeronáutica, sin embargo, los procesos de validación son extremadamente exigentes. Hoy en día, solo hay dos materiales termoplásticos validados para volar. La seguridad es absoluta: el error no es una opción. Por eso los plazos son largos, pero necesarios.
Además del crecimiento tecnológico, estáis ampliando capacidad productiva en Vitoria-Gasteiz. ¿Qué nos puede contar de este proyecto?
Así es. Hasta ahora trabajábamos en tres pabellones y necesitábamos más espacio para afrontar un proyecto importante con Aernnova. Surgió la oportunidad de adquirir una planta industrial cercana, que estamos poniendo en marcha. Actualmente está ya al 50 % de su capacidad operativa y nos permite abordar montajes de grandes utillajes, como gradas y palas de avión, que requieren mucho espacio.
¿Cómo afrontan el reto de la aparente falta de talento en el sector industrial?
Contamos con una gran colaboración con los centros de Formación Profesional de Vitoria-Gasteiz, especialmente con el CIFP Miguel Altuna y otros centros del entorno, que nos aportan personal bien formado. Aun así, es importante trasladar a las familias que la industria es una oportunidad profesional sólida, estable y de futuro. Las empresas industriales no son el enemigo; al contrario, son generadoras de empleo, riqueza y bienestar. Dese cuenta que las pymes industriales, que somos mayoría en el modelo económico vasco, jugamos un papel fundamental. El nivel de vida del que disfrutamos en Euskadi se sostiene en un tejido empresarial fuerte, diverso y lleno de pymes industriales. Empresas como la nuestra son parte esencial de ese ecosistema.