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“La revolución de la Internet de las Cosas está en la conexión entre personas, no entre dispositivos” · Usman Haque, fundador de Umbrellium

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Arquitecto de formación, el británico Usman Haque se dedica al diseño de dispositivos interactivos y tecnologías digitales participativas. En 2007 creó Pachube, una plataforma web para compartir datos de forma abierta que se hizo famosa en 2011 tras el desastre de Fukushima, puesto que la población la utilizó para compartir datos a tiempo real de contadores Geiger. Haque es ahora responsable de Umbrellium, una empresa dedicada al desarrollo de tecnologías interactivas para empoderar a la ciudadanía, y estuvo en el Parque Tecnológico de Bizkaia en una jornada dedicada al futuro de la Internet de las Cosas.

Imagen de Usman Haque en el Parque Tecnológico de Bizkaia.

Estamos viviendo un auge de las tecnologías ligadas a la Internet de las Cosas, pero comentabas en tu charla que la revolución no está en los dispositivos personales, sino en la conexión "many to many",¿qué potencial tiene esa conexión masiva entre personas?

Actualmente, las decisiones que tomamos pueden afectar al otro lado del mundo, así que el potencial está en que podamos tomar más decisiones de forma conjunta, sabiendo cómo afecta a los demás. En mi charla daba el ejemplo de Asthmapolis que creo que ilustra bien el potencial de la conexión entre muchos, donde la gente puede beneficiarse de la información que comparten otras personas. 

¿Qué es Asthmapolis?

El nombre de la empresa es Propeller Health, y básicamente es un inhalador para personas con asma conectado al teléfono móvil. Al utilizarlo, almacena información sobre dónde y en qué momento lo has usado, la registra de forma anónima y la comparte con el resto de usuarios. De esta forma, si tienes asma y vas a una parte de la ciudad donde mucha gente ha tenido que utilizar el inhalador, recibes una alerta en el móvil avisándote de que en ese lugar la calidad del aire no es buena, para que tengas la información antes de llegar. Eso es posible gracias a que todo el mundo puede compartir datos de forma anónima. 

Vuestro último proyecto, Thingful.net, es un índice global para buscar este tipo de datos que se están generando gracias a los dispositivos conectados a Internet, ¿para qué puede servir?

Thingful tiene dos objetivos. El primero es muy simple, ofrecer un buscador para todos los datos que están ahí fuera. Si estás interesado en la calidad del aire, por ejemplo, ahora es muy difícil encontrar datos, porque vas a Google y te saldrán 20 millones de páginas con noticias, informes, empresas,... Pero no los datos concretos sobre la calidad del aire en una zona. Así que Thingful es un motor de búsqueda para indexar las diferentes redes que están midiendo cosas. A largo plazo, el otro objetivo es facilitar que la gente se conecte y dé sentido a lo que ocurre, a todos esos datos, encontrando personas alrededor que también están interesadas en ellos. Si tú estás muy interesado por la calidad del aire, usando Thingful puedes encontrar a alguien en tu barrio que también lo esté y empezar una conversación sobre ello que quizá se convierta en una colaboración.

"El potencial está en que la gente dé sentido a los datos creando soluciones"

Con este tipo de conexiones y los proyectos que se pueden crear alrededor, ¿cómo imaginas la ciudad inteligente en los próximos años?

Más que ciudades inteligentes, yo hablo de ciudades que involucran a las personas, porque es la gente la que es inteligente, no la ciudad. En ese sentido, lo que imagino son iniciativas hiperlocales de participación donde la gente soluciona problemas específicos que le afectan. Quizá luego esas soluciones se puedan aplicar a otros lugares, pero empiezan para solucionar un problema local.

Como ¿por ejemplo?

En Nueva York, cuando llueve, los desagües se inundan y hay zonas de la ciudad donde si usas el váter el agua se desborda. Es un problema que está ahí desde hace muchos años, y es tan complicado solucionarlo que se ha quedado así. Un vecino cogió un sensor básico y lo colocó en el desagüe, de forma que cuando el agua subiera demasiado, le enviara un mensaje al móvil diciendo "no tires de la cadena". Los vecinos le dijeron si podía enviarles a ellos también el mensaje, y se convirtió en una especie de iniciativa local, conectando sensores. Ese es el tipo de cosas que creo que se van a extender en el futuro cercano. En los institutos los estudiantes están aprendiendo a usar Arduino y a conectar cosas usando sensores, así que no es una idea descabellada que podamos construir cada vez más soluciones por nosotros mismos.

"Las ciudades no son inteligentes, lo son las personas"

¿Qué papel pueden tener las empresas tecnológicas en esto?

En la historia de la industria tecnológica, las empresas crean algo y luego te dicen que tienes un problema y que ellos tienen la solución. Ahora algunas de las grandes compañías están enfocando la ciudad como un problema y dicen "aquí tienes una solución para tu ciudad". Pero la ciudad no es un problema, es un sistema complejo donde no existe una solución única. De hecho, eso es lo que les da valor, porque las hace impredecibles y de ahí surge la innovación y la creatividad. Así que la industria no debería verlo como un problema que requiere una solución, sino como una oportunidad para buscar soluciones creativas amplificando esas conexiones.

  • Fecha: 04/06/2014



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