Cyber Surgery impulsa una nueva generación de robótica quirúrgica desde Euskadi
Convertir la innovación tecnológica en soluciones capaces de mejorar la práctica clínica es uno de los grandes retos de la industria sanitaria. La compañía tecnológica vasca Cyber Surgery trabaja precisamente en esa dirección al desarrollar ALAYA, un asistente robótico diseñado para ayudar al cirujano durante procedimientos de alta precisión, y afronta ahora una nueva etapa marcada por el crecimiento, la implantación hospitalaria y la internacionalización. Del contexto de su desarrollo e implantación en el mercado habló su CEO, Jorge Presa, en el programa Made in Basque Country.
¿Cómo definiría ALAYA y qué aporta al quirófano?
ALAYA es un asistente robótico quirúrgico concebido para integrarse de forma natural en el quirófano y acompañar al cirujano durante intervenciones de alta precisión. Se trata de un sistema compacto, móvil y ergonómico que se adapta a la dinámica habitual de los equipos médicos sin alterar su forma de trabajar. Su diseño combina precisión robótica, facilidad de uso y una interfaz intuitiva que permite al especialista controlar el sistema de forma sencilla y eficiente. Su objetivo no es sustituir la experiencia del cirujano, sino potenciarla, aportando mayor precisión, estabilidad y control durante la intervención.
¿Cómo surgió el proyecto y qué necesidad pretendía resolver?
Cyber Surgery nace para responder a una necesidad clínica muy concreta: ayudar al cirujano a superar algunas de las limitaciones inherentes a los procedimientos quirúrgicos complejos. La iniciativa es fruto de la colaboración entre CEIT, la Clínica Universidad de Navarra y el Grupo Egile, alianza de la que posteriormente surge Cyber Surgery como compañía especializada en robótica quirúrgica. La experiencia en el quirófano permitió identificar factores como la fatiga, las limitaciones de la precisión manual o la dificultad de mantener determinadas posiciones durante largos periodos de tiempo. A partir de esa realidad, el objetivo fue desarrollar una tecnología que actuara como aliada del profesional sanitario sin sustituir su criterio clínico ni su capacidad de decisión.
El desarrollo de tecnología médica suele implicar procesos complejos. ¿Cómo ha sido esa evolución?
La compañía reconoce que el desarrollo de tecnología médica avanzada exige afrontar importantes desafíos tecnológicos, regulatorios y clínicos. Ese proceso ha requerido perseverancia, capacidad de adaptación y una estrecha colaboración con profesionales sanitarios para garantizar que la solución cumpla los máximos estándares de seguridad y eficacia. El resultado es una tecnología que ha pasado de ser una visión de futuro a convertirse en una solución ya presente en hospitales y utilizada en entornos clínicos reales.
¿En qué momento se encuentra actualmente Cyber Surgery?
La empresa vive una etapa de crecimiento especialmente relevante tras completar la transición desde el desarrollo tecnológico hacia la implantación comercial y hospitalaria. Actualmente, ALAYA está instalada en cinco hospitales: cuatro en España y uno en Bélgica, primera referencia internacional de la compañía y un hito que marca el inicio de su estrategia de expansión exterior. Para nosotros, este avance demuestra que su propuesta de valor ha superado la fase de desarrollo para convertirse en una solución preparada para integrarse en la práctica clínica y generar valor para hospitales, profesionales y pacientes.
La compañía ha recibido diversos reconocimientos en muy poco tiempo. ¿A qué atribuyen esa evolución?
Consideramos que la clave ha sido mantener desde el principio un objetivo muy definido: resolver una necesidad clínica real. Ese planteamiento se ha apoyado en una estrecha colaboración con cirujanos y especialistas sanitarios, así como en un equipo multidisciplinar capaz de integrar ingeniería, conocimiento clínico, regulación, fabricación y desarrollo de negocio. Los reconocimientos obtenidos son, a su juicio, consecuencia de esa combinación entre tecnología diferencial, propósito y capacidad de ejecución.
El talento parece desempeñar un papel decisivo en un proyecto de estas características…
Cyber Surgery sitúa a las personas como uno de sus principales activos. El desarrollo de un robot quirúrgico exige combinar perfiles altamente especializados en ámbitos como la ingeniería avanzada, el software, la fabricación, la regulación sanitaria o el conocimiento clínico. Más allá del componente técnico, la empresa destaca la importancia del compromiso, la colaboración y una visión compartida para construir una organización capaz de competir internacionalmente en un sector altamente exigente.
¿Cuál ha sido el principal reto de emprender en el ámbito de la salud?
La compañía señala que el mayor desafío ha consistido en transformar una innovación tecnológica en una solución capaz de utilizarse de forma segura y habitual dentro del quirófano. En el ámbito sanitario no basta con desarrollar tecnología avanzada; resulta imprescindible validar su utilidad clínica, demostrar su seguridad y generar la confianza de profesionales que trabajan en uno de los entornos más exigentes. Desde Cyber Surgery consideran que la innovación solo alcanza su verdadero valor cuando consigue integrarse de manera natural en la práctica clínica y contribuir a mejorar los resultados.
¿Qué representa desarrollar una tecnología con impacto directo sobre pacientes y profesionales?
Para la empresa supone, al mismo tiempo, una gran responsabilidad y la principal motivación del proyecto. Cada avance persigue un objetivo muy concreto: facilitar el trabajo de los cirujanos mediante herramientas que incrementen la precisión, la seguridad y la eficiencia de los procedimientos, permitiendo que ese progreso repercuta finalmente en una mejor atención a los pacientes.
¿Qué horizonte se marca Cyber Surgery?
La compañía aspira a consolidarse como uno de los referentes internacionales en robótica quirúrgica. Nuestro objetivo es ampliar la presencia de ALAYA en hospitales de todo el mundo y seguir desarrollando soluciones capaces de transformar determinados procedimientos quirúrgicos mediante una cirugía cada vez más precisa, segura y accesible. Tras iniciar la expansión internacional, afrontamos una nueva etapa en la que la innovación, el crecimiento tecnológico y la colaboración con profesionales sanitarios seguirán marcando la hoja de ruta de una empresa que busca posicionar la tecnología desarrollada en Euskadi entre las referencias del sector de la robótica médica.