La tecnología ferroviaria de InspectRail obtiene un respaldo de 1,5 millones en financiación
La firma vasca InspectRail ha cerrado una ronda de financiación de 1,5 millones de euros que supone un importante respaldo a la expansión de su negocio basado en la tecnología para inspeccionar el mantenimiento de trenes.
La ronda combina capital y deuda, de manera que el tramo de capital ha sido respaldado por Gestión de Capital Riesgo del País Vasco, sociedad pública del Grupo SPRI. Para ello ha vuelto a invertir en la empresa mediante la iniciativa Basque Tek Ventures, creada en su día para apoyar y acompañar la creación de nuevas empresas de base tecnológica (deeptech) sustentadas en tecnologías generadas por los agentes de la Red Vasca de Ciencia Tecnología e Innovación.
Junto con el Grupo SPRI, se han unido nuevos inversores de capital riesgo: Easo Ventures, Pinama Capital y EONIQ Fund. Además, la ampliación de capital se complementa con deuda aportada por Deeptek Gipuzkoa Fundazioa, Elkargi-Fomento San Sebastián, CaixaBank DayOne y Rural Kutxa.
La operación se produce tras la incorporación este año de nuevos clientes para InspectRail, como responsables de infraestructura, mantenedores y operadores. De este modo, los fondos se destinarán a abrir mercado, además de seguir desarrollando la tecnología e invertir en las infraestructuras necesarias para escalar el despliegue de sus soluciones.
“Esta ronda supone un hito clave para InspectRail: nos permite reforzar nuestra capacidad de despliegue y nuestro acceso a los principales gestores de infraestructura y operadores europeos, ampliar el equipo y acelerar la entrada en nuevos mercados”, señala Pablo Burgos, CEO de la firma vasca.
InspectRail, constituida en 2023, es una spin-off del centro tecnológico CEIT, perteneciente a la alianza vasca BRTA. Esta semana presenta sus avances en Berlín (del 22 al 25 de septiembre) en la feria InnoTrans 2026, un referente en el sector ferroviario internacional.
Las innovaciones de la empresa vasca permiten cambiar por completo la manera en que se inspeccionan los posibles fallos en la vía y la catenaria. Hoy se detectan con inspecciones a pie de vía o con trenes especiales de medición, que recorren cada línea solo unas pocas veces al año. La empresa donostiarra, en cambio, convierte cualquier tren en un tren observatorio que anticipa averías, previene accidentes y ahorra costes de mantenimiento. Sus equipos se instalan en trenes que ya circulan a diario y combinan sensores instalados en el propio tren, visión artificial e inteligencia artificial para medir en cada viaje el estado de la vía y la catenaria, la calidad de las comunicaciones y el entorno del tren. Esas inspecciones exigen hoy en día trenes auscultadores dedicados o rondas nocturnas a pie de vía, de forma que con InspectRail pasan a obtenerse de forma continua, sin interferir en el servicio comercial.