¿Qué convierte a un país o a una región competitivo?
Intervienen diferentes factores... Las regiones realmente competitivas suelen tener buenas políticas económicas, instituciones fuertes y un sólido entorno microeconómico y empresarial. Normalmente, además, las regiones competitivas tienen muy claro cuál es la semilla que les hace fuertes. Como ocurre con las compañías, cada región debe tener claro en qué es buena, cuál es su fortaleza.
¿Algunas claves para avanzar en esta línea?
Por un lado, no debemos establecer leyes generales que lleven a todos a hacer lo mismo. Tienes que entender tu región. También tienes que tener una estrategia, un posicionamiento. Ahora, con la crisis, muchas veces se pide a distintos países o regiones que hagan lo mismo al mismo tiempo y eso es imposible. Ningún país o región tiene capacidad para cambiarlo todo al mismo tiempo.
En el caso de Euskadi, ¿cuál es el nivel de competitividad?
Las empresas vascas han sido capaces de generar mucha riqueza en la zona. Euskadi es competitiva, y su situación tiene más que ver con sus instituciones y su entorno microeconómico de negocios que con las políticas macroeconómicas.
A lo largo de la geografía vasca ves multitud de pequeñas compañías y esa es su fortaleza. Hay un rico tejido empresarial y de negocios, y ha habido una política muy sólida en los últimos 25-30 años de trabajar con el sector empresarial.
¿Qué podría mejorar el País Vasco en materia de competitividad?
Siempre hay algo que mejorar. Hay un proceso que no se completa de un momento a otro, sino que llevará años: el de hacerse un hueco entre las regiones más competitivas de Europa.
La innovación es clave para que Euskadi mejore su competitividad en el mundo globalizado, es un campo en el que hay que seguir trabajando. Asimismo, avanzar en investigación, en logros y patentes científicas y optimizar las competencias en idiomas son puntos de mejora.
¿Cuáles son los errores más comunes en las estrategias competitivas de los gobiernos?
El primer error es pensar que hay una receta mágica. La competitividad se crea a través de un proceso sólido a lo largo del tiempo. El segundo error es copiar a regiones exitosas; uno de los mayores problemas en Europa es que las regiones simplemente copian los casos de éxito en vez de pensar en sus propias circunstancias y fortalezas.
¿Qué herramientas propondrías para superar la crisis actual?
El reto para superar las debilidades en competitividad pasa por el sistema educativo, por administrar los procedimientos en los que los países puedan apoyarse... Pero la mejor política competitiva no solucionará la crisis actual. Para ello necesitamos pensar qué haremos con el problema del sector bancario.
Corremos el peligro de suministrar la misma medicina a todos los países sin respetar las diferencias. España no tenía un gran problema de política fiscal antes de la crisis, así que su situación es distinta a la de Grecia, por ejemplo. El problema en España estaba mucho más relacionado con la banca.