Arantza Tapiak euskal ekonomiarentzat potentzialki onuragarriak izan daitezkeen bi faktore azpimarratu ditu: esportazioak eta ekipo ondasunen eskari handiagoa.

2013ko Urria 21,


Innovación e Internacionalización, además de cuestiones de actualidad como Fagor y los Astilleros, algunos de los aspectos tratados por Arantza Tapia en el Foro Europa

Arantza Tapia – Forum Europa – Bilbo, 2013ko urriaren 21

Egun on guztioi, eta eskerrik asko etortzeagatik.

FORUM EUROPAri ere eskerrak eman nahi dizkiot, zuekin gogoeta hau partekatzeko aukera emateagatik.

Pedro Azpiazu lagun onari, berriz, egin duen aurkezpena bereziki eskertu nahi diot.

Nire hitzaldiaren helburua bizitzen ari garen une politikoari buruzko gogoeta bat helaraztea da eta, niri dagokidan kudeaketa politikoaren esparruan, hau da, ekonomiaren garapen eta lehiakortasunarenean, gainditu beharreko erronka nagusiei buruz daukagun ikuspegia zuekin partekatzea.

Eusko Jaurlaritzan hamar hilabete daramatzagu, eta denbora-tarte bizia izan da; herrialdeko arazo garrantzitsuenak gertutik ezagutzeko eta legegintzaldia bideratzen hasteko aukera eman digu.

Lehenik eta behin, gure industria-politiken eta ekonomiaren garapena bultzatzeko politiken alderdi batzuk aipatzen hasi aurretik, bizi dugun uneari buruzko azterketa bat, bai arlo politikoari bai ekonomikoari dagokionez, zuekin partekatzea beharrezkoa dela iruditzen zait.

Creo necesario hacer una aclaración previa. Aunque hoy, en este contexto, mi intervención se va a ceñir a los principales aspectos de nuestra política industrial, desde el Departamento que dirijo concebimos y afrontamos la actividad económica en su totalidad.

A la vez que pensamos que la industria debe ser el principal soporte del modelo de desarrollo que impulsamos, creemos que también deben jugar una importante baza en nuestra creación de riqueza y empleo, el resto de sectores: comercio, turismo, y el sector primario.

El compartir un mismo Departamento, más allá de organizaciones administrativas, supone también aprovechar las sinergias y compartir unos enfoques de lo que debe ser la competitividad y la modernidad que es aplicable en cada uno de ellos.

Nuestra apuesta por la competitividad es una apuesta global por el conjunto de nuestro desarrollo económico.

Dicho esto, expondré un análisis del momento en que vivimos, tanto en lo político como en lo económico.

La coyuntura política viene marcada necesariamente por el reciente logro de diferentes acuerdos que aportan a nuestra sociedad una importante dosis de estabilidad y sosiego.

Por una parte, el acuerdo interinstitucional entre el Gobierno vasco y las tres diputaciones para la utilización de los fondos provenientes de la relajación del déficit y como referencia para una mayor colaboración a futuro.

Como ustedes saben, la determinación del objetivo de estabilidad presupuestaria de la Comunidad Autónoma de Euskadi para el ejercicio 2013, inicialmente acordada, permite disponer de una capacidad de gasto superior a la estimada para el presente ejercicio, que, al menos en parte, va a poder dedicarse a la reactivación económica y al empleo.

Creo que siempre, pero especialmente en un contexto de crisis como el actual, las autoridades públicas, los responsables políticos, deben proceder con la necesaria prudencia y altura de miras para poder llegar a acuerdos y activar aquellas medidas que permitan reducir la oscilación negativa del ciclo económico y mantener los ritmos de actividad y crecimiento económico. Así se ha hecho en esta ocasión y creo que es un acuerdo importante.
A la vez, el acuerdo entre los partidos políticos, el acuerdo entre PNV y PSE. Con la posterior incorporación del PP al acuerdo fiscal.

Como el propio lehendakari ha destacado en público, lo primero que hay que decir es que el acuerdo es una buena noticia para Euskadi.

El acuerdo otorga la necesaria estabilidad para desarrollar los compromisos de Gobierno y para afrontar con garantías los próximos meses en los que se tiene que asentar la recuperación económica.

Estamos ante un acuerdo ambicioso que contempla ingresos, gastos, arquitectura institucional y sostenimiento de las políticas públicas esenciales y de nuestro modelo social.

Un acuerdo que entronca con los compromisos básicos de este Gobierno. Compromisos explicados y adquiridos en el Discurso de Investidura del Lehendakari Iñigo Urkullu.

Un acuerdo que, además, contempla una prioridad central de este Gobierno que es el impulso a la economía productiva y la creación de empleo.

Por tanto, es el mejor escenario posible para encarar la recuperación económica, desde la estabilidad y sobre todo, desde el compromiso con las personas.

Hay un tercer acuerdo, todavía pendiente y sin terminar de cerrar. Me refiero al tema de la paz. El acuerdo que este país necesita para cerrar de una vez y para siempre un periodo marcado por el terrorismo de ETA, e instaurar de manera definitiva una nueva época de paz.

Llevamos dos años sin violencia. Pero hay que dar un paso más. No se puede alargar sine die esta situación de falta de acuerdo. Lo necesita la convivencia de este país y lo necesita también nuestra economía, porque no hace falta que les diga a ustedes hasta qué punto la paz es un factor de competitividad.

Durante años hemos soñado que con el logro de la paz, nuestra economía y nuestra sociedad en general despegarían como un cohete. Ha llegado ese momento en medio de la peor crisis que hubiéramos podido imaginar y de alguna manera da la impresión de que se ha perdido el “efecto paz”.

Pero estoy convencida de que ésa es una impresión transitoria. La crisis se remontará y el efecto de una Euskadi competitiva, bien preparada y en Paz, dará todo su rendimiento. Para ello son necesarias importantes dosis de generosidad, compromiso de país y de política con mayúsculas, que hagan posible la consolidación definitiva de este nuevo escenario.

Requiere superar actitudes de vértigo y complejos, para dotarnos de un espacio de entendimiento sin temor a miradas ajenas ni controles dirigidos por quienes quieran condicionar un futuro en paz para Euskadi.

COYUNTURA ECONOMICA

Vivimos en un contexto histórico y económico marcado por la incertidumbre y la transición del modelo económico y geopolítico, con un cada vez menor peso de Occidente. Esta pérdida de importancia no ha hecho más que aumentar desde el comienzo de la crisis en 2008.

Los riesgos de colapso económico asociados a las economías desarrolladas han disminuido pero no han desaparecido. La crisis de la deuda soberana en Europa está mitigada, pero aún existen riesgos tales como: posible insolvencia de algunos bancos, fragmentación de la regulación del mercado bancario y disparidad en el acceso al crédito para las empresas.

Por todo ello, cabe decir que la reserva de crecimiento de la economía mundial se sitúa fundamentalmente en países emergentes y menos desarrollados.

La Eurozona está en recesión desde hace más de 18 meses. De los 4 componentes más importantes del PIB (Consumo privado, Gasto público, Inversión y Exportaciones ) tan sólo uno, las exportaciones, puede contribuir a una mejora sustancial del PIB en la zona Euro.

Los destinos de exportación que han crecido más rápido han sido los países BRIC, con un 20% anual (especialmente en el caso de China, que en 2016 superará a los EEUU como destino de las exportaciones alemanas, copando el 9% de esas exportaciones).

Las exportaciones de Alemania a los mercados emergentes explican en gran medida la buena evolución de la economía alemana en esta época de recesión.

Nadie pone en duda los beneficios que las crecientes exportaciones suponen para la economía. Sin embargo, una dependencia excesiva de las exportaciones se traduce en una vulnerabilidad a los cambios en los mercados internacionales.

Además, los BRIC están sumidos en cambios estructurales importantes (por ejemplo China se enfrenta a una posible reducción del crecimiento, burbuja inmobiliaria, problemas en el sector bancario, deuda de los gobiernos locales, exceso de capacidad en sectores industriales clave y retos en las reformas estructurales que está llevando a cabo el nuevo gobierno).

En el estado
La demanda interna está siendo el mayor obstáculo para el aumento del crecimiento del PIB, cuya evolución prevista en 2013 es de -1,4%, y en 2014 aumenta un 1%. A pesar de los buenos resultados de las exportaciones (especialmente fuera de la UE) que en el bienio 2012-2013 aumentan un 5,9%, éstas no llegan a compensar lo suficiente como para una mejora importante del PIB, al menos este año.

El 2013 está marcado por un fuerte descenso en el consumo privado, que caerá un 2,7% y un 0,2% en 2014. Sin embargo, la inversión en bienes de equipo ha aumentado (aumentará un 0,8% en 2013, llegando al 5,6% en 2014). Este incremento en la inversión de bienes de equipo podría consolidarse, ya que acumula dos semestres consecutivos de crecimiento y se espera que siga esa tendencia en 2014 gracias al empuje de las exportaciones y a la necesidad de renovar el capital productivo. Es decir, el efecto arrastre de las exportaciones se deja notar en la demanda privada a través de la inversión.

El déficit público seguirá creciendo en 2014 en un 6% (debido al incremento del gasto motivado por el pago de intereses), y la deuda pública podría llegar a superar el 100% del PIB.

Euskadi
Desde el punto de vista del entorno vasco: lo que todos ustedes saben: Estamos en el peor año de la crisis.

En 2013 el PIB va a decrecer, 1,1% en Euskadi y se prevé una pérdida de empleos cercana a 20.000 puestos de trabajo.

Estamos en el fondo del pozo pero se aprecia cierta mejora en el horizonte. Todo indica a que en 2014 salgamos de la recesión y el PIB crezca un 0,9%.

Nos va a costar salir, y tanto la creación de empleo, como los principales indicadores económicos irán consolidándose a un ritmo mucho más lento que el deseado en los próximos dos años.
En todo caso, en 2016 estaremos mejor que en 2012 pero peor que en 2009.

Es decir terminaremos la legislatura con el País mejor de lo que nos encontramos.

A pesar de la difícil situación en nuestro entorno (Estado y Eurozona), hay dos factores positivos potencialmente beneficiosos para la economía vasca y sus empresas:

– Entorno muy favorable y prometedor en las exportaciones (las empresas vascas están internacionalizadas y la economía vasca es abierta).
– Aumento de la demanda de bienes de equipo en el Estado (Euskadi es uno de los principales fabricantes de maquinaria y equipos).

Nuestros mayores retos son la recuperación económica y la creación de empleo. El entorno ha cambiado dramáticamente, marcado por la larga crisis económica y el cambio geopolítico. Este nuevo escenario exige nuevos planteamientos: no podemos atacar nuevos problemas con viejas fórmulas en un mundo cambiante y cada vez más competitivo y global.

Euskadi necesita pasar su segunda Revolución Económica en 30 años: Pasar por una reforma integral de los sectores económicos como se hizo tras la desmantelación de la industria pesada (especialmente la siderurgia) a finales de los años 70 y primeros 80. Hay que sentar las bases de un cambio estructural, esta vez de mayor alcance. Sentar unas nuevas bases definiendo primero el punto de partida y sobre todo las ventajas competitivas con las que contamos o deseamos contar en un futuro próximo.

NUESTRA RESPUESTA: CRECIMIENTO Y EMPLEO
Hoy más que nunca necesitamos que la generación de riqueza se encuentre en el centro de todas las actuaciones de índole público y privado, como eje primordial de la mejora de la competitividad y la cohesión social de Euskadi.

Euskadi es un país con historia y presente industrial, y queremos que también tenga un futuro industrial.

En un momento de crisis es necesario aguantar pero sólo podremos ser competitivos si somos capaces de generar valor añadido.

Realizar estas afirmaciones es relativamente sencillo pero llevarlas a cabo es otra cuestión. Sin embargo, estoy segura de que lo podemos hacer. Es absolutamente necesario que generemos entre todos los actores institucionales públicos y privados un contexto competitivo.

Es absolutamente necesario que todas las medidas que vayamos adoptando desde las instituciones tengan muy claro esta cuestión. Tenemos que proteger e impulsar nuestro tejido productivo.

No es verdad que la industria productiva se desplaza en su globalidad a países de bajo coste. Existe un espacio de competitividad para empresas vascas que incorporan valor añadido en las industrias en las que compiten.

Es por ello que vamos a trabajar en dos frentes que en el fondo son sólo uno:
Trabajamos desde un firme compromiso con el tejido industrial que tenemos y con su mantenimiento y reforzamiento en estos momentos difíciles, trabajando y siguiendo de cerca el día a día de las empresas. Haciendo frente al presente.
Y a la vez afrontamos el futuro. Y para ello vamos a impulsar la mejora de la capacidad competitiva de nuestra industria sobre la base de una Estrategia de Manufactura Avanzada.
El nuevo entorno competitivo internacional obliga a nuestras empresas a aportar mayor valor añadido a sus clientes, a anticiparse y desarrollar nuevos productos, a diseñar y fabricar con nuevos procesos, a incorporar tecnologías convergentes en sus actividades tradicionales, a generar nuevos modelos de negocio adaptados a los nuevos grupos de clientes que se conforman en las industrias, a seguir apostando por la innovación y la incorporación de nuevas capacidades, a entender que las mejoras en el diseño o la marca son también críticos en la industria, a desarrollar modelos de gestión centrados en las personas.
No queremos ni podemos apostar por la industria per se, sino vincularnos con el desarrollo de empresas que continúen su evolución en este nuevo orden de competencia industrial.
Y para ello, aunque con nuevos enfoques, las apuestas básicas son las de siempre: financiación, innovación (tecnológica y de gestión) e internacionalización

FINANCIACION
La industria necesita financiación suficiente y en condiciones competitivas para poder desarrollar su actividad y se debe enfrentar en la actualidad a una falta de crédito que le dificulta abordar tanto proyectos de crecimiento como su actividad más operativa, lo que está cuestionando la viabilidad de muchas de nuestras pymes con capacidad de competir.
El crédito al sector privado vasco ha caído por encima del 10% entre 2008 y 2012 (-9.000M€ aprox), lo que exige habilitar nuevas fuentes y fórmulas de financiación que permitan a las empresas viables sobrevivir y consolidarse.

Desde el Departamento, y máxime en las actuales circunstancias, queremos apoyar a la empresa a lograr financiación adaptada a su naturaleza y ciclo empresarial, buscando que ninguna de nuestras empresas viables desaparezca o vea lastrada su competitividad por falta de financiación adecuada.
En el contexto de recesión actual, la financiación se ha convertido en un factor de competitividad crítico como no lo había sido en el pasado reciente.
Se trata de facilitar a los proyectos viables el acceso a una financiación que les permita sobrevivir y consolidarse.
Con ese objetivo estamos empeñados en reforzar, en colaboración con el Departamento de Economía y Hacienda, el apoyo integral a la financiación de empresas según esquemas adaptados.
Por todo esto quiero destacar especialmente y poner en valor la creación del IVF, el Instituto Vasco de Finanzas, organismo que nace para coordinar la política financiera del Gobierno Vasco, así como la gestión de las ayudas financieras a las empresas, ya sea mediante los programas de concesión de avales, créditos, y otras herramientas.
Creo que se trata de un organismo fundamental en el acompañamiento a nuestras empresas. Una herramienta llamada a convertirse en una pieza clave de nuestro sistema a la hora de responder a esas necesidades de financiación de la economía vasca. Un factor más que coadyuva a la competitividad de la empresa y de nuestra economía.

INNOVACION
A pesar del avance logrado en las dos últimas décadas en el proceso de transformación hacia una economía basada en la innovación y el conocimiento, Euskadi sigue presentando una estructura productiva tradicional (60% de las ventas industriales de Euskadi era de nivel tecnológico medio bajo o bajo en 2011) y niveles de innovación intermedios en comparación con UE27 (puesto 15 según panel IUS 2011).
La apuesta realizada nos sitúa en niveles de gasto en I+D del 2% sobre el PIB (en línea con UE15), pero necesitamos aumentar la transferencia de dicho conocimiento a la economía y la sociedad, y focalizar más nuestros esfuerzos en campos específicos en los que podamos generar masas críticas y cadenas de actividad completas.
Adicionalmente al avance tecnológico, nuestras organizaciones pueden evolucionar innovando en su modelo de negocio, en su aproximación al cliente y en sus propios esquemas de gestión.
Nuestro compromiso no es solo con la innovación en cada organización, sino con la innovación de nuestra estructura económica. Por ello, creo que es necesario profundizar en la especialización y diversificación del tejido económico a partir de nuestras capacidades.
Partiendo de las prioridades ya establecidas en el PCTI, estamos actualizando la Estrategia de Especialización Inteligente de Euskadi (nuevo RIS3), de forma que confirmemos los ámbitos de mercado prioritarios para el Gobierno que orienten la acción pública de promoción económica.
Consideramos a nuestro Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación como uno de los activos y motores fundamentales de competitividad de Euskadi. La apuesta sostenida a lo largo de los años por fortalecerlo ha dado lugar a un sistema con enormes capacidades y un conocimiento acumulado notable que constituyen excelentes resortes de mejora de la capacidad de todos los agentes económicos del territorio.
Es voluntad del Departamento continuar apoyando a los agentes de la RVCTI, mediante una política activa de creciente especialización y focalización de las líneas de investigación, articulación de procesos tendentes a la generación de masas científicas relevantes, soporte al talento en la organización, desarrollo de mecanismos efectivos de transferencia tecnológica al tejido empresarial, apoyo a su conectividad internacional con otros agentes del conocimiento, etc.
Es por ello que uno de los ejes centrales de actuación en este periodo está siendo ya la revisión de los esquemas de gestión de la Red, la evaluación y mejora de los programas de actuación del Departamento en relación con la RVCT, etc. procurando alcanzar un mayor impacto sobre los objetivos señalados anteriormente.

INTERNACIONALIZACION
Euskadi es una economía abierta, con un peso de la exportación del 32% sobre el PIB en 2011, cerca de niveles de regiones avanzadas de referencia en Europa.
Sin embargo, las nuevas lógicas del mercado global y el contexto de crisis en Europa (principal destino exportador de Euskadi) y el Estado, nos obligan a reforzar el esfuerzo de exportación e internacionalización para salir de la crisis y crecer de forma sostenible.
En paralelo, Euskadi debe reforzar su atractivo y su efecto tractor para captar proyectos empresariales que puedan generar empleo y reforzar nuestras cadenas de actividad, capital que apueste por el crecimiento de proyectos empresariales locales, y talento que fortalezca nuestra apuesta por el conocimiento.
La Internacionalización es un vector fundamental para el refuerzo de la competitividad. Aunque ya está presente en la estrategia y praxis de muchas empresas, existen diferencias significativas en cuanto al grado y estadio de la internacionalización en que se encuentra cada caso.
Además, la crisis ha imprimido todavía más urgencia a la necesidad de diversificar mercados y riesgos y de aprovechar las oportunidades de los mercados exteriores para fortalecer todas las actividades de la cadena de valor.
La internacionalización no es sólo un reto empresarial sino de país, que implica un cambio cultural importante. Para ello resulta clave el desarrollo de una estrategia integral de marca país, la marca Euskadi, BASQUE COUNTRY, como paraguas para la visualización y el posicionamiento internacional de Euskadi, que debe apoyarse en sectores en crecimiento como el turismo o la gastronomía, entendidos no solo como factores dinamizadores de la economía y empleo local, sino como herramientas de internacionalización y desarrollo sostenible del modelo económico.
Nuestra estrategia de Internacionalización recoge cuatro líneas de actuación:
En primer lugar, la adecuación y redimensionamiento de la Red Exterior de la Spri que contará con nuevas apuestas. Una oficina en Alemania (creo que es innecesario explicarles por qué) y a continuación vendrá Singapur, para desde allí trabajar todo el Sudeste asiático.
En segundo lugar, nuestra apuesta pasa por trabajar de manera coordinada. El Gobierno Vasco ha planteado y trabaja ya la creación de un consorcio dentro de la estructura de SPRI integrado por el Gobierno Vasco, la 3 Diputaciones Forales y las 3 Cámaras de Comercio.

El objetivo es incrementar el impacto positivo que la actividad en los mercados exteriores tiene sobre la competitividad de las empresas vascas, mediante la coordinación y colaboración de los agentes implicados.

Una tercera línea: Estamos convencidos de la necesidad de adecuar, cada vez más, los esquemas diferenciados de colaboración más efectivos en función del nivel de desarrollo del proceso de internacionalización de las empresas. No es el café para todos. Se necesitan políticas específicas de internacionalización para cada una de las fases en las que se puede encontrar una empresa.

Y finalmente, el factor imprescindible, el capital humano. Además de potenciar las becas de internacionalización, estamos planteando la incorporación de expertos en internacionalización que aceleren los procesos de expansión de nuestras empresas en los mercados exteriores.

LAS PERSONAS

Nuestro compromiso con la industria es un compromiso con las personas. Desde el Departamento apostamos por desarrollar organizaciones basadas en personas, bajo la concepción de que las empresas son comunidades de mujeres y hombres desarrollando un proyecto compartido de futuro.
Necesitamos superar las relaciones laborales basadas en el conflicto, no podemos seguir en la actual situación de confrontación. No nos lo podemos permitir ni social ni económicamente.
La base para el cambio pasa por generar el sentimiento de un compromiso compartido entre las personas de cada organización. No pretendemos generar un modelo único para todas las empresas, sino proponer un marco favorecedor del desarrollo de fórmulas de participación ad hoc en las mismas.

Por ello, vamos a impulsar un Plan de Participación de las personas en la empresa con alcance transversal.
Inicialmente se va a apoyar la investigación, el encuentro, la sensibilización y la formación sobre nuevos modelos organizativos y de negocio cimentados en la cultura y los procesos de participación de las personas.
En un segundo estadio, acompañaremos a las empresas que decidan abordar nuevos modelos organizativos y de gestión basados en las personas, aprovechando el conocimiento y experiencia existente en Euskadi.
Vamos a dotar un fondo de capital riesgo específico de apoyo a la participación de trabajadores en la propiedad de la empresa. Junto con el Fondo, favoreceremos el asesoramiento económico para la toma de participación en la empresa por los trabajadores, de forma que estas operaciones se realicen con garantías de viabilidad. Además, queremos evaluar y promover, en colaboración con las Diputaciones Forales, un nuevo marco fiscal que incentive la toma de participación de los trabajadores en la propiedad.

ENERGIA
Euskadi ha construido un factor de competitividad diferencial en torno a la energía. A pesar de la escasez de recursos energéticos, nuestra apuesta histórica por una política energética proactiva nos permite en la actualidad contar con un sistema energético seguro, de calidad y que avanza hacia la sostenibilidad tanto desde el esfuerzo en la demanda (eficiencia y ahorro) como en la oferta (energías renovables).

Además, Euskadi cuenta con un fuerte sector industrial en áreas energéticas que pueden y deben seguir reforzando su competitividad apoyándose en la inversión y en el desarrollo tecnológico e industrial vinculado al fortalecimiento de nuestro sistema energético.

Pero es que, además, los cambios geopolíticos a nivel mundial vinculados a la energía nos plantean nuevos e interesantes escenarios.

La Cuenca Atlántica, comprende una amplísima área geográfica que va desde los EE.UU. de América a Europa, desde el Norte de África a Latinoamérica. En cada una de estas regiones, no sólo se están produciendo cambios sustanciales en el campo energético, sino también, nuevas relaciones entre esas regiones, que suponen cambios geopolíticos inducidos desde el ámbito energético.

Es un nuevo enfoque, el de la Cuenca Atlántica, cuyas implicaciones geopolíticas tendrán un carácter global y supondrán un desplazamiento de objetivos y prioridades.

Podemos tener importantes oportunidades a futuro en esos escenarios emergentes que hemos comenzado a explorar en nuestro reciente viaje a USA.

Finalmente, antes de terminar, quisiera comentar con ustedes cuál es la visión del Gobierno sobre tres problemas graves y de actualidad: la crisis de Fagor, el problema de los astilleros y el impacto de la reforma eléctrica.

FAGOR
Como Gobierno, lamentamos que la decisión adoptada por el Grupo Fagor y la Corporación Mondragón con respecto a Fagor Electrodomésticos se haya realizado en términos tan extremos como los ya conocidos.

Conocemos el estado de la empresa, y somos muy conscientes de las dificultades que existen para diseñar y ejecutar un plan de viabilidad que dé salida a una parte de la actividad y del empleo de la firma. Pese a esto, el Gobierno Vasco cree que se debe trabajar en un escenario distinto al de la liquidación de la totalidad de la empresa.

Nos decantamos por explorar un escenario que pase por analizar la posible reestructuración de parte de la actividad con mayor valor añadido en aras a mantener el máximo de los empleos posibles.

Este escenario requiere una implicación firme y profunda por parte de la Corporación Mondragon y exige un trabajo conjunto de análisis pormenorizado de cada una de las líneas de negocio de la firma.

El propio lehendakari y yo misma hemos mantenido una implicación intensa y cercana desde el inicio de la legislatura por favorecer el mantenimiento de la actividad productiva y del empleo en Euskadi en todas las empresas en dificultades, por ende, también en el caso de Fagor.

El Gobierno vasco ha mantenido una implicación y apoyo permanente, ordenada y adecuada a cada momento.En una primera fase, un apoyo al mantenimiento de su actividad y del empleo, favoreciendo actuaciones asociadas a la mejora de su I+D+i.
En una segunda fase, un acompañamiento vinculado a la recuperación de la empresa de la mano de un plan de viabilidad expuesto por la empresa;

Llegado este escenario in extremis, insostenible en los términos en los que se estructura a día de hoy la empresa, el apoyo del Gobierno vasco se mantiene en el acompañamiento de un Plan de viabilidad acorde a la realidad del mercado internacional y local.

ASTILLEROS
Antes y después de conocer la decisión de la Resolución del Comisario de la Competencia del 18 de julio, este Gobierno ha calificado la decisión de injusta, desproporcionada y discriminatoria, pero a pesar del daño provocado, hemos optado por mantener una actitud constructiva con la mirada puesta en el futuro.

Evitamos la “práctica del retrovisor” por entender que embarrarnos más en el desagradable escenario del tax-lease no contribuía en nada al desarrollo futuro del sector.

Nuestra apuesta ha sido de trabajar el futuro, reclamando seguridad jurídica; máximas garantías, y sobre todo, generar confianza hacia el mercado y hacia la actividad del sector.

De ahí que, desde que conociéramos la Resolución de Bruselas, desde el Gobierno vasco hayamos insistido en tres ideas:

Somos partidarios de no enmarañar la judicialización del caso tax-lease. Sólo entendemos el recurso presentado por el Ministerio de Industria ante la posible presencia de un segundo país en el caso, pero hemos transmitido por activa y por pasiva al Ministerio que, al igual que al sector, a este Gobierno no le interesa judicializar el caso para poder “cerrar capítulo” cuanto antes.

Hemos requerido una y otra vez que el Ministerio de Hacienda actúe con celeridad y que lo haga de forma correcta en tiempo y forma. Es imprescindible que se recuperen cuanto antes las cuantías exigidas por Bruselas pues aportará normalidad y tranquilidad al mercado y a la actividad del sector naval. Mientras esto no se lleve a cabo no se va a generar la suficiente confianza para poder financiar la construcción de nuevos barcos.

Es importantísimo que el sector naval sea considerado un sector estratégico y se actúe en consecuencia a través de Programas Específicos para promover su actividad.

Y en este marco de reacción, como decía apostamos por una actitud constructiva que se tradujo en la creación de un Grupo de Trabajo formado por representantes del Gobierno vasco y del Foro Marítimo, como cluster representante de los astilleros, las navieras y de la industria auxiliar.

La construcción naval de Euskadi presenta algunos rasgos diferenciales y singulares que hacen muy atractivo el sector, desde un punto de vista estratégico, para el crecimiento sostenible de la economía vasca por su carácter global, su tecnología, la capacidad de arrastre sobre la industria auxiliar y por la utilidad de sus conocimientos para el desarrollo de otros sectores.

IMPACTO DEL COSTE ELECTRICO

La reforma eléctrica que plantea el Gobierno español, perjudica directamente a la industria vasca. De manera muy especial a los grandes consumidores energéticos, las empresas siderúrgicas de Euskadi, las cementeras y otras, y también al tejido de las pymes que tan sorprendidas han quedado tras la llegada de las últimas facturas por la entrada en vigor de las nuevas tarifas aprobadas en el mes de agosto.

La industria vasca partía de una situación de discriminación por el nivel de tensión al que se accede, que conlleva, ya de entrada, un coste hasta un 75% superior al de las empresas de nuestro entorno.

Ahora, las modificaciones impuestas con la Reforma energética están provocado que el 60% de las empresas sufran incrementos superiores al 20%.

Cabría hablar largo a este respecto, pero el tiempo apremia, por lo que tan solo insisto en la principales peticiones que hemos realizado ante el Ministerio de Industria.

Pasan por:

– Dar seguridad retributiva a la cogeneración industrial

– establecer un sistema de interrumpibilidad más competitivo y abierto a toda la industria.
– y pedimos que analicen modelos europeos con exenciones o bonificaciones al consumo energético en sectores considerados estratégicos, tal y como sucede en países como Francia y Alemania.

La situación es muy preocupante.

Pensamos en el daño que directamente genera esta reforma en las pymes, pero pensemos en el efecto que sobre las pymes podrá tener también las exigencias que esta reforma realiza a las principales empresas eléctricas.

Empresas como Iberdrola, Endesa o Gas Natural, verán reducida su capacidad de inversión en transporte y distribución de energía. Ello supone una disminución en la capacidad de mejora de la red, renovación de equipos en subestaciones y menor inversión en modernización que, además de redundar negativamente en la calidad del servicio y suministro, afecta a las empresas proveedoras de bienes de equipo eléctrico.

Muchas de ellas están localizadas en Euskadi y, de forma indirecta como consecuencia de esta reforma, sufrirán una reducción de sus contratos y por ende, en su capacidad de generar empleo.

Nuestro modelo de competitividad no puede estar basado en el abaratamiento de la mano de obra. Nuestra apuesta para conseguir mayor competitividad pasa por innovar, por internacionalizarse, por crear alto valor añadido en definitiva. Pero, también, por unos costes energéticos lo más cercanos a los de nuestros competidores.

La Reforma Eléctrica del gobierno español desoye cualquier criterio lógico que tenga que ver con una Política Industrial seria, necesaria y urgente para los tiempos tan complicados como los que vivimos.

Una decisión que no atiende a las recomendaciones de la Unión Europea, y una decisión que nos aleja de las políticas industriales, de Francia y Alemania por ejemplo, provocando muy seriamente una pérdida importante de competitividad para la industria vasca.

El gobierno español ha demostrado carecer de Política industrial y carecer de política energética y lo peor de todo, con unos cálculos que – prefiero ser prudente y calificarlo por el momento de equivocados- han provocado enorme preocupación en el ámbito de la industria de Euskadi, y por lo tanto, enorme preocupación a esta consejera.

Amaitzera noa,
Krisiaren testuinguru honetan, herri-erakundeak eta alderdi politikoak ahalegin handia egitera behartuta gaude.
Diagnostikoak partekatu eta akordioak erraztu behar ditugu.
Ezberdintasunak nabarmentzen tematzeak, kritika suntsitzailean oinarritzeak edo elkarlanari bizkarra emateak ezer gutxirako balio du.
Liskar antzuak alde batera utzi eta lana partekatu behar dugu, egoera hau lehenbailehen gainditzeko.

Seriotasuna eta erabakitasuna behar ditugu.
Arduraz jokatu eta irtenbide serioen eta iraunkorren alde egin behar dugu.
Zatiketa politikoaren eta ezberdintasun ideologiko zilegien gainetik, proiektu komuna aldarrikatu.

Horixe da Eusko Jaurlaritzaren apustua, baina ez dugu lortuko denon laguntza ez badugu.

MILA ESKER

Erlazionatutako artikuluak
Orobat interesa dakizuke