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08 de mayo de 2017


La firma de Getxo Hiruteknova ha desarrollado una APP que avisa al instante y a cualquier distancia de las anomalías que pueda sufrir una embarcación en puerto

 

Por influencia geográfica, la zona costera de Bizkaia históricamente ha sido punto de origen de un buen número de compañías  vinculadas a la náutica. Desde firmas de prestigio internacional que diseñan yates de alta costura hasta grandes armadores, propulsores de turbinas  y motores o pymes de ámbito tecnológico que colocan en el mercado aplicaciones (APP) de gran singularidad que permiten a los propietarios de un barco, por ejemplo, conocer en todo momento el estado físico de su navío cuanto está atracado en puerto.

 

En síntesis, esta es la historia de Hirutekonova, una startup estrechamente ligada a las nuevas tecnologías que está triunfando en el mundo con una aplicación llamada Dokensip, que grosso modo permite detectar desde el móvil y a kilómetros de distancia cualquier avería o contratiempo que suceda en un barco. Desde una fuga de agua hasta problemas en las baterías o incluso un robo.

 

El éxito de esta aplicación ha subido como la espuma en los últimos meses, como lo demuestra un dato: esta aplicación se ha instalado de momento en cerca de un millar de embarcaciones de Europa, America y Australia. El siguiente objetivo, aseguran sus promotores, como el socio fundador Javier Ugalde,  en el programa Made in Basque Country de Radio Euskadi,  es dar el salto a Oriente Medio.

 

Lo raro es que en plena era digital como la que nos encontramos en estos momentos, una APP de estas características no haya salido antes al mercado…

 

Eso nos preguntamos nosotros también, la verdad (risas). ¿Por qué a nadie se le ocurrió antes y por qué solo a nosotros?… Pero sí, al final se nos ocurrió, supongo que a alguna otra persona en el mundo también pero nosotros hemos sido los primeros y ya se sabe que cuando uno da primero suele decirse que da dos veces. Pero nos ha costado mucho, ¿eh?, mucho esfuerzo, muchas horas de trabajo y mucha capacidad de persuasión.

 

¿En qué contexto nace este proyecto?

 

La idea nace por pura necesidad, una necesidad real que ocurre todos los días y a todas horas en los barcos que están atracados en los puertos de todo el mundo.  La mayor parte de propietarios de embarcaciones, por norma, suelen vivir muy lejos de los puertos donde tiene atracados sus barcos, que son un bien preciado y que adoran porque representan su estado de ocio. Por eso no saber realmente el estado del mismo genera cierta incertidumbre y por eso se nos ocurrió desarrollar una aplicación para el móvil o el ordenador con el objetivo de poder tener un control exacto de su estado en todo momento.

 

¿Cómo?  

 

Por resumir y no entrar en muchos tecnicismos, a través de una serie de sensores inhalámbricos que se instalan en los barcos. El objetivo final es tener y garantizar la tranquilidad suficiente a cada propietario de que su embarcación se encuentra en perfectas condiciones cuando la vaya a utilizar.

 

¿Entendemos que se trata, por tanto, de un servicio permanente, 24 horas al día?

 

Exacto, no puede ser de otro modo. Nuestra única preocupación es avisarte al instante de si pasa algo en tu barco. Y eso lo hacemos a través de nuestro centro de control, que está operativo las 24 horas del día de los 365 días del año y que envía un aviso a través de Whatsapp, sms o correo electrónico. Y si todo esto falla por las circunstancias que fuesen, llamamos al titular del barco y a otras tres personas más que previamente han sido seleccionadas para este fin.

 

¿Qué tiene un barco, con independencia de su tamaño, que enamora tanto?

 

Hombre, esta es una pregunta que cualquier aficionado a la mar respondería casi de la misma manera que yo, y es que en un barco se viven muy buenos momentos, ya sea cuando uno sale a pescar, a navegar o a disfrutar de un baño con su familia en una cala perdida. Suelen ser recuerdos para toda la vida, por eso se nos ocurrió la forma de cuidar este bien tan preciado.

 

Nos cuentan que el punto de inflexión donde surge Hiruteknova se produce a raíz de una experiencia personal en Barcelona…

 

Pues así es. Yo tenía un barco en el puerto de Barcelona, seguro en un primer momento, cuidado y demás, pero siempre que íbamos allí a pasar el fin de semana le ocurría algo. Siempre había algún problema. Si no eran las baterías, que estaban descargadas, era una fuga de agua, un intento de robo o que la persona de mantenimiento que debe pasarse por el barco una vez al mes no había ido… Por eso surgió la necesidad de saber su estado antes de viajar desde Bilbao, que está un pelín lejos de la capital catalana.

 

¿Estamos hablando de una tecnología 100% made in Basque Country?

 

Totalmente. Es una tecnología 100% nuestra y desarrollada aquí, por mucho que siga chocando allí donde la damos a conocer. Este ‘know how’ que tenemos en Euskadi hay que ponerlo en valor porque aquí hay gente muy buena, tecnología puntera y se hacen cosas muy interesantes y potentes, maravillosas. Nosotros mismos no nos damos cuenta del potencial que tenemos aquí y de cómo estamos posicionados en el mundo entero, y cuando digo el mundo entero es eso, el mundo entero.

 

Siendo un proyecto el suyo de un tamaño, podríamos decir, pequeño, la sensación que ofrecen desde fuera es de que están creciendo demasiado deprisa. ¿Está de acuerdo?

 

Pues sí, puede ser, pero yo diría que esto es así porque hemos sabido dar con la tecla adecuada en el momento adecuado, una tecla con dos vertientes: la necesidad de haber sido capaces de dar con una solución concreta a un problema muy concreto y el diseño de todo nuestro ‘packaging’, fundamental dado el contexto de la náutica, donde todo suele tender a ser muy feote, con poco gusto. En este sentido hemos concebido nuestro producto con la estética de una caja de bombones, por ejemplo, con un colorido, un gusto y un diseño que han llamado la atención y que apetece comprar.

 

Al margen de esta primera APP (Dokensip) con la que Hiruteknova se ha presentado al mundo, ¿hay alguna otra línea de negocio en marcha?

 

Acabamos de lanzar otra línea que llamamos Dokenvan que está focalizada en el mundo del ‘autocaravaning’, muy parecido al del barco sobre todo en el perfil de sus propietarios, que suelen compartir o pasar de un sector a otro con relativa frecuencia. El sistema es prácticamente el mismo salvo algún matiz muy específico.

 

¿Cómo se pueden conseguir y, sobre todo, cuánto cuestan este tipo de aplicaciones?

 

En la náutica nada es barato y este sistema puede salir por unos 875 euros, que para el valor de un barco y todos los sistemas que lleva no es una gran inversión. Pero sobre todo entendemos que es el servicio lo que marca la apuesta, que no el gasto, la tranquilidad de saber que el paquete de baterías de nuestro barco, que pueden rondar en el caso de uno modesto entre 3.000 y 4.000 euros, no van a fallar en el caso de que salte la corriente del pantalán. Y cambiar seis baterías de ese estilo cuesta un dineral…

 

¿Un mensaje para terminar?

 

Solo destacar  el apoyo de Gobierno Vasco, Diputaciones y Ayuntamientos hacia el mundo de las startup que estamos empezando aquí en casa y a las que nos están ayudando a posicionarnos en el mundo, que muchas veces es una tarea titánica. Es justo agradecerlo.