ES | EU


26 de agosto de 2014


LAS VIRTUDES PERSONALES Y LA REGLA DE LAS “4 PES” PARA LAS PERSONAS EMPRENDEDORAS: PLANIFICACIÓN, PRUDENCIA, PERSEVERANCIA Y PACIENCIA

Trabaja tus “virtudes”, imprescindibles para la puesta en marcha, crecimiento y consolidación de toda actividad de negocio

 

A lo largo de la historia, las “virtudes” han distinguido a las personas en su forma de ser y por los resultados de sus acciones, diferenciándose al menos dos tipos de ellas, las infusas y las naturales. Las “infusas” son de carácter divino y, las “naturales o morales”, que son el resultado de conocer y aplicar constantemente buenos actos. El “libro de la Sabiduría” del Antiguo Testamento, y otros históricos textos, han dividido las virtudes infusas en teologales (fe, esperanza, caridad) y cardinales (templanza, prudencia, justicia y fortaleza), estas últimas ya mencionadas anteriormente por grandes filósofos como Platón, Aristóteles o Sócrates, y descritas como base imprescindible para el desarrollo de cualquier otra virtud.

Entre otras acepciones, el término Virtud (del latín virtus, -utis), expresa principalmente la “actividad o fuerza de las cosas para producir o causar sus efectos”, la “fuerza, vigor o valor”, la “integridad de ánimo y bondad de vida”, y la “acción virtuosa o recto modo de proceder”. Son virtudes, por tanto, principios básicos a identificar sobre los que, en la vida emprendedora, podrían sustentar la adecuada puesta en marcha, crecimiento y consolidación de toda actividad de negocio.

 

A las personas emprendedoras, nos preocupa salir adelante con nuestras inquietudes profesionales y, por ello, dedicamos esfuerzos a trabajar las ideas, cobrando especialmente su carácter innovador y diferenciador. También sabemos que una adecuada formación específica ayudará, sin duda, a la mejor puesta en valor y desarrollo de esas ideas. Asimismo, somos conscientes de que la calidad de nuestros productos y servicios determinarán, junto al marketing adecuado, buena parte dél éxito o el fracaso que encontraremos. Incluso pensaremos en la financiación como elemento clave para nuestro negocio. Y frente a todo ello, seguro que contrataremos y subcontrataremos personas y servicios que resuelvan ágilmente cada una de las adversidades, carencias y problemáticas que irán surgiendo pero, ¿has pensado dedicar tiempo y energías a trabajar previamente “tus virtudes”?

 

Resulta obvio que ideas, diferenciación, innovación, formación, financiación, contrataciones… cobran especial importancia a la hora de emprender, pero serán accesorios e insuficientes si no conoces y aplicas constantemente, de forma natural, nuestra peculiar “regla de las 4 PES de las personas emprendedoras”: Planificación, Prudencia, Perseverancia, Paciencia.

 

Planificación

Todo aquella idea que pasa por tu cabeza, debe poder ser planeada; si no la puedes planear, difícilmente vas a poderla ejecutar. “No es el plan lo que importa, sino la planificación” (Dr. Graeme Edwards). Imagina todos tus pasos y descríbelos sobre el papel; organízalos y dosifícalos en pequeñas fases y tiempos, que puedan ser medidos con pequeños resultados. “Los pequeños actos que se ejecutan son mejores que todos aquellos grandes que se planean” (George E. Marshall).

 

Prudencia

A la hora de elaborar un estudio sobre las expectativas de negocio, debes se especialmente prudente con las previsiones; prudencia en la decisión de las compras, prudencia en las expectativas de venta, prudencia en las relaciones comerciales, prudencia con tus emociones. “Quien es prudente es moderado; quien es moderado es constante; quien es constante es imperturbable; quien es imperturbable vive sin tristeza; quien vive sin tristeza es feliz; luego quien es prudente, es feliz”. (Séneca) Y ahora, no confundas prudencia con parsimonia, pues en los negocios hay que dar pasos: “Mezcla a tu prudencia un grano de locura”. (Quinto Horacio Flaco)

 

Perseverancia

“Todo hombre tiene derecho a dudar de su tarea y a abandonarla de vez en cuando; lo único que no puede hacer es olvidarla”. (Paulo Coelho) A lo largo de tu actividad emprendedora, serán muchas las situaciones en que no consigas ver resultados y, con ello, podrías perder el estímulo que te ayuda a seguir adelante. Alimenta la perseverancia con grandes dosis de ilusión. “La gran victoria que hoy parece fácil, es resultado de pequeñas victorias que pasaron desapercibidas”. (Paulo Coelho).

 

Paciencia

¿Recuerdas otro artículo de UP Euskadi; “la lección del Bambú japonés”? Cada proyecto, cada negocio, necesita tiempo y cuidados; mil y una situaciones pondrán a prueba tu paciencia pero, deberás echar mano de ella para salir adelante; no sólo necesitarás ser paciente sino, acompañarte de nuestra amiga Perseverancia. Añade también a tus principios emprendedores, estos otros dos proverbios populares chinos: “Si te caes siete veces, levántate ocho” y “Caer está permitido. Levantarse es obligatorio”.