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13 de septiembre de 2017


Adrián Odriozola, profesor de genética y director científico de KirolDNA.

 

La startup KirolDNA es una empresa especializada en crear soluciones biotecnológicas basadas en el análisis genético para el mundo del deporte. El proyecto comenzó en 2016 como spinoff de la UPV/EHU, y gracias a su alto grado de innovación, fue ganador del Premio Toribio Echevarria 2017 a la Mejor Idea Empresarial.

 

En KirolDNA desarrolláis soluciones biotecnológicas para deportistas, ¿en qué se concreta?

 

Adrian Odriozola: Nuestro lema es “de la ciencia a la salud y al rendimiento deportivo” y tenemos tres áreas de actividad. La primera es el desarrollo de análisis genéticos para deportistas, que consiste en realizar un estudio que permita conocer la genética del deportista y en base a eso aportar información útil para individualizar la nutrición y el entrenamiento, y también para conocer las probabilidades de sufrir lesiones específicas. Nos dedicamos a desarrollar ese tipo de análisis y comercializarlos.

 

También realizáis I+D interactiva, ¿en qué consiste?

 

Sí, esa es nuestra segunda área y la más innovadora. Llevamos a cabo una investigación donde participan los propios clientes de KirolDNA. Cuando se hacen un análisis genético pueden donar su información genética de manera anónima para que nosotros sigamos investigando. Así tienen acceso de forma gratuita a una serie de pruebas físicas que habitualmente pagan por realizar. A nosotros nos sirven para investigar y a ellos para evaluar su estado de forma.

 

¿Y el tercer ámbito de actividad?

 

La tercera pata es la formación, puesto que la utilidad de nuestros resultados depende de la capacidad del entrenador o el nutricionista para adecuar su práctica profesional a la información genética que proporcionamos. A través de la Universidad del País Vasco hemos organizado un Postgrado oficial donde KirolDNA es colaborador, y se ha convertido en el único a nivel estatal centrado en la genética y la química para la nutrición y el deporte profesional.

 

El campo de la genética aplicada al deporte está en pleno auge, ¿por qué?

 

En realidad es una ciencia que tiene poco recorrido, unos 20 años, pero en los últimos años está teniendo un crecimiento exponencial. Hay una gran demanda por parte de deportistas y profesionales del deporte y por tanto, mucha inversión porque tiene un gran interés comercial. Hoy en día sabemos muchísimas cosas que pueden aprovechar los deportistas, pero este interés ha hecho también que surjan empresas que venden análisis genéticos sin ningún tipo de rigor. Es un tema que aún no está regulado y en eso tenemos un problema. Por otro lado, también hay entidades serias que trabajan con universidades detrás pero cuando hacen una investigación, patentan el resultado y hasta que llegan a comercializarlo han pasado quizá cuatro o cinco años, y eso no tiene sentido porque la ciencia de la genética avanza muy rápidamente. Por eso nosotros no protegemos con patente lo que hacemos, y si tenemos un resultado hoy, mañana lo pueden disfrutar los usuarios.

 

¿Qué oportunidades abre la genética en el mundo del deporte?

 

Te pongo un ejemplo, si dos personas se ponen a hacer una dieta, puede que una pierda 10kg y la otra solo uno, teniendo ambas la misma edad, la misma complexión y el mismo nivel de estrés. En buena parte, eso se debe a la genética, así que a la hora de elegir una dieta, establecer entrenamientos o prevenir lesiones puede resultar muy útil. Nosotros hacemos investigaciones con futbolistas profesionales, que cada día que están parados puede suponer una pérdida de un millón de euros. En lo que no trabajamos, porque no existe evidencia científica y también por cuestiones éticas, es en la selección de talentos, los análisis genéticos para determinar si alguien va a ser campeón del mundo. Hemos tenido ofertas comerciales en este sentido, pero hoy en día es imposible saber si alguien va a ser un campeón en base a un análisis genético porque los deportes dependen de muchas variables. No hay evidencia científica acerca de los factores genéticos asociados a talentos complejos como estos.

 

¿Cuáles son vuestros siguientes objetivos en KirolDNA?

 

Recientemente hemos lanzado una línea de productos de crossfit, que se suma a las que ya teníamos para running y ciclismo. Hasta ahora estábamos centrados en el desarrollo y la investigación, sin una gran infraestructura para la promoción y la distribución. Pero en los últimos meses han entrado nuevos inversores y hemos recibido el interés por parte de empresas de distribución tanto a nivel estatal como internacional. A la vista de esta explosión de interés, nos estamos centrando en mejorar nuestras capacidades para responder a la demanda, así que esperamos que este año sea para nosotros el de la internacionalización seria.