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02 de septiembre de 2014


LA PIRÁMIDE DE MASLOW: NECESIDADES ELEMENTALES, DE SEGURIDAD, SOCIALES, DE AUTOESTIMA Y RECONOCIMIENTO, DE AUTORREALIZACIÓN

Maslow ayuda a identificar las necesidades de las personas y, por tanto, a emprender en función de ellas

 

Abraham Maslow, un inteligente e investigador emprendedor, era el mayor de siete hermanos cuyos padres eran emigrantes judíos procedentes de Rusia. Dicen que era “lento y ordenado”, y que recordaba su niñez como solitaria y bastante infeliz: “Yo era un niño pequeño judío en un barrio no judío. Era un poco como ser el primer negro en una escuela de blancos. Estaba solo e infeliz. Crecí en las bibliotecas y entre libros”.

 

La soledad llevó al neoyorkino a dedicar todo su tiempo de ocio a la investigación; quería estudiar Derecho pero finalmente, acabó en Wisconsin para estudiar psicología. Antes de terminar sus estudios, se casó con su prima, Bertha Goodman, al tiempo que conoció a su principal mentor, el profesor Harry Harlow, con quien comenzó una original línea de investigación basada en el comportamiento sexual y de dominación de los primates.

Los resultados de sus estudios con los monos, le llevaron a relacionarse con Adler, Freud, Fromm, Horney, Wertheimer, Goldstein… e interesarse por la investigación de la sexualidad humana, entre otras materias, alcanzando su popularidad gracias a la psicología humanista y, especialmente a su “Jerarquía de necesidades de Maslow”, una teoría sobre “la motivación humana”.

 

La tesis central de la “pirámide de las necesidades de Maslow”, ha tenido aplicación en diversos campos incluso más allá de la psicología. Fundamentalmente, explica que todas las personas tenemos unas necesidades básicas que satisfacer y que, hasta que no satisfacemos el primer nivel, no podemos pasar al siguiente. Las necesidades más fundamentales son las fisiológicas; una vez satisfechas, cada quien buscará satisfacer las de seguridad y, así, sucesivamente.

 

La pirámide tiene sus defensores pero, también sus grandes detractores. Sea como fuere, es un buen referente para las personas emprendedoras que quieran entender cómo afecta esta teoría al  comportamiento del consumidor. En otro artículo de Up Euskadi, comprendimos que todo consumidor lleva a cabo la acción de compra motivado por la detección de una necesidad que le gustaría cubrir, generándose “el Deseo”. Así, identificará el producto o servicio que más se ajuste a sus necesidades y, si  dispone de los recursos para satisfacerlas, hará efectiva sus compras. Las necesidades, naturalmente, van a variar en función de cada quién y sus condiciones personales pero, entre todas las personas, hay un patrón de comportamiento que podemos ver reflejado en la célebre Pirámide, cuyo gráfico presentamos a continuación:

Wikipedia resume así los tipos de Necesidades:

Necesidades Elementales:

Son las únicas inherentes a la persona, básicas para la supervivencia. Son las de carácter fisiológico: hambre, sed, actividad,..

 

Necesidades de Seguridad:

Se busca la creación y mantenimiento de una situación de orden y seguridad. Son algunas como estabilidad y protección. Relacionado con la seguridad física, de un trabajo o empleo, de unos ingresos…

 

Necesidades Sociales:

Son las que tienen relación con la necesidad de integración, aceptación, de compañía, de su participación social. Estaremos hablando de necesidades de comunicación, establecer grupos de trabajo y familiares, y de necesidades de pertenencia a grupos.

 

Necesidades de Autoestima y Reconocimiento:

Conocidas como necesidades de ego o reconocimiento. Tanto de los demás, como puede ser tener éxito, prestigio, sentirse apreciado, status,.. como una necesidad de autovaloración y respeto a sí mismo.

 

Necesidades de Autorrealización:

También denominadas necesidades de autosuperación o de satisfacción personal. Nivel de plena armonía y felicidad.

 

En el ámbito del marketing, autores como J. F. Romero ven que en la situación económica actual, muchas familias endeudadas más de lo que deberían o que incluso ven perder su propia casa, han retrocedido del último o antepenúltimo  nivel  (autorrealización o autoestima) a un nivel inferior, que es el de búsqueda de la seguridad, considerando que esta información “resulta valiosa para el análisis del comportamiento de los consumidores, ya que nos ayudará a detectar nuevas necesidades de los consumidores y, si lo hacemos con prontitud, posiblemente aún no estén cubiertas”.

 

Del mismo modo, en el ámbito del emprendizaje, quizá sea también importante la relación de la Pirámide con la posibilidad de encontrar nuevas oportunidades de negocio. Ejemplo de ello puede ser la propia coyuntura económica que atravesamos, en la que numerosas personas han descendido de los niveles de Autorrealización y Reconocimiento hacia niveles de Necesidad Social (como puede ser la Cooperación y mayor Trabajo en Equipo) y de Seguridad (“mejor no arriesgo e, incluso me busco un curro fijo”).

 

Y tú, ¿subes la pirámide emprendedora paso a paso?

Satisface tus necesidades elementales; agárrate a un mínimo de estabilidad y seguridad; busca con quién trabajar en equipo, con quiénes cooperar, otras personas con las que co-emprender; déjate apreciar pero no pierdas tiempo en buscar el reconocimiento externo y reconócete a ti mismo; lucha entonces por alcanzar el nivel de plena armonía y felicidad sin dejar de hacer lo que más quieres… ¡Seguir Emprendiendo!