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13 de noviembre de 2016


En Embeblue, nueve profesionales se dedican al diseño, fabricación y programación de dispositivos electrónicos; desarrollan electrónica para dar solución a problemática y necesidades muy diferentes y de sectores muy diversos. “En este nuevo sector de Internet de las Cosas se están conectando muchísimas cosas y nuestra aportación se centra en crear sensores y dispositivos que digitalizan el entorno y envían datos a Internet de manera inalámbrica…” 

La navarra Embeblue es una de las 257 startups de 41 países que se presentaron su candidatura a la primera convocatoria de la iniciativa Start UP! Basque Industry 4.0 (BIND 4.0), apuesta del Gobierno Vasco junto con las principales empresas industriales de Euskadi para atraer al País Vasco iniciativas innovadoras de los cinco continentes.

 

 

Primero de todo, ¡Zorionak!. Tu empresa ha sido seleccionada en el programa BIND 4.0 para operar con algunas de las principales empresas industriales de Euskadi 

Mila esker! Ha sido una gran noticia para nosotros. Crear una start-up y consolidarla no es una tarea sencilla, requiere mucho esfuerzo, y este tipo de noticias son muy importantes para nosotros. Por un lado nos permite empezar a trabajar con empresas de primer nivel como CAF y, por otro, nos dan a conocer en un sector, el industrial, que es muy importante para nosotros. Estamos muy agradecidos al Gobierno Vasco y la SPRI por crear esta aceleradora y a CAF por haber confiado en nosotros y habernos seleccionado.

 

 

Se presentaron cerca de 300 startups procedentes de 41 países. Sois la primera empresa navarra seleccionada para un reto tan importante. 

Así es, la respuesta al llamamiento ha sido muy importante y magnifica si cabe la importancia de haber sido seleccionados. En este reto, no sólo había que demostrar la trayectoria y visión de la start-up, sino que además tenía que existir un encaje entre lo que ofrecíamos y las necesidades de las empresas. Por esta razón, intuyo que muchas start-ups que no fueron seleccionados, pueden serlo en el futuro con las nuevas necesidades que aportarán las nuevas grandes empresas que se están apuntando a la aceleradora.

Por otro lado, no es sencillo comenzar a hablar con las grandes empresas desde fuera porque es muy difícil identificar al interlocutor correcto y detectar en qué departamento o empresa del grupo pueden tener una necesidad en la que podamos aportar soluciones. En este programa, las grandes empresas han realizado el esfuerzo de ser permeables a la propuesta de valor que ofrecemos las start-ups y ligarlo con sus necesidades internas para crear estos proyectos de colaboración.

 

Comenzasteis creando dispositivos electrónicos para otras startUPs

Junto a Simón Santesteban, amigo y también compañero de la carrera de Ingeniería de Telecomunicación, creamos en 2013 la empresa. Empezamos poco a poco desarrollando proyectos y hemos ido aumentando el equipo hasta las 9 personas que estamos hoy. Efectivamente, comenzamos creando dispositivos a startUPs (dispositivos anti pérdida, bolsos inteligentes, pulseras inalámbricas,…) pero desde hace año y medio, la demanda de este tipo de electrónica desde empresas industriales y grandes empresas ha ido en aumento y actualmente también realizamos proyectos de monitorización de canales de agua, molinos de viento, líneas de fabricación, monitorización cadena de frío, convertir los productos en “smart”,…

 

Ahora Embeblue desarrollará su conocimiento y tecnología en el seno de CAF, una gran empresa con presencia en todo el mundo. ¿En qué consistirá exactamente vuestro trabajo?

Los dos proyectos los desarrollaremos para una filial de CAF que se llama ACTREN. El primero trata de “sensorizar” partes clave de los trenes que ya están funcionando y el segundo se basa en crear un utillaje electrónico que les permitirá ahorrar tiempo en el mantenimiento de los vehículos.

 

 

Defiendes que la tecnología “se ha democratizado y se encuentra al alcance de cualquier empresa para ayudarle a ahorrar costes y ofrecer nuevos servicios a sus clientes”,.. 

La electrónica está viviendo un nuevo auge y en cierta manera es una tecnología que se está democratizado porque los precios han bajado mucho (en desarrollo y fabricación)  y el acceso al mismo se ha facilitado enormemente. Cada vez se venden más dispositivos electrónicos, pero lo más importante, cada vez más productos van a llegar con electrónica que antes no tenían para convertirse en Smart o inteligentes. El Internet de las Cosas y la Industria 4.0 requiere de muchísima electrónica para digitalizar el entorno (sensores, comunicaciones,…) y posteriormente generar inteligencia con estos datos.

En Embeblue, precisamente nos dedicamos a aportar agilidad al proceso de desarrollo de electrónica para que las empresas tengan acceso a tecnologías que hasta ahora tenían más complicado.

 

 

Podríamos decir que en el ámbito de las PYMES, el “Internet de las Cosas”, realmente se encuentra todavía en una fase primaria de desarrollo.

Desde nuestro punto de vista, en pocos meses se ha pasado de tener una visión futurista del Internet de las Cosas a una verdadera necesidad de implantación. Varias empresas se están dando cuenta de que la conectividad de productos, procesos y servicios va a cambiar los modelos de negocio de varios sectores (al igual que lo hizo Internet con la música y las agencias de viajes) y no se quieren quedar atrás. Por primera vez vemos cierto “apuro” entre los clientes que perciben este cambio. Un ejemplo: Si compramos un coche conectado, ¿de quién son los datos que se emiten del coche? …¿Del fabricante, del concesionario o del taller del barrio? La parte de la cadena de valor que obtenga los datos y el contacto directo con el cliente, tendrá el poder de ofrecer nuevos servicios y productos y por ello, prevemos un cambio en muchos sectores que hasta ahora funcionaban de manera más clásica.

 

Ayúdanos a imaginar la industria vasca y navarra dentro de uno años… ¿Cómo será la Industria 5.0? 

Buena pregunta,.. Éste es un ejercicio de absoluta especulación. Si los procesos y las máquinas estarán cada vez más conectadas y serán más inteligentes, una posible consecuencia puede ser la no dependencia de trabajadores cualificados para la fabricación. Ello puede permitir crear tejido industrial de manera distribuida; esto es, en vez de tener grandes fábricas, tal vez puedan empezar a surgir pequeños talleres en muchos punto geográficos muy diferentes, permitiendo una cierta resiliencia industrial a las diferentes comunidades. Si la logística y el transporte se encarecen, tendrá sentido este tipo de fabricación.

En cierta manera es lo que ha ocurrido en Embeblue. Además de ser una ingeniería, contamos con tecnología y maquinaria para fabricar electrónica que hasta hace muy poco era accesible solo para las grandes empresas. Otro ejemplo es lo que está ocurriendo con las impresoras 3D.

 

+info: www.embeblue.com