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14 de abril de 2015


Optimista, deportista y arquitecta, apasionadamente especializada en Rehabilitación, Restauración y Patrimonio, Libe Fdez. Torróntegui emprendió un proyecto de di(ver)fusión de patrimonio que le ha hecho merecedor de varios reconocimientos, como los Premios Buber o Women Sarea.

Recientemente, fue seleccionada para el II Concurso “Emprendimientos en Industrias Creativas y Culturales” del Campus iberoamericano Etopía, donde además, su esfuerzo se hizo con el Premio a la Idea Innovadora.

 

Libe, háblanos del origen de tu iniciativa, cuándo y por qué surge tu interés por el patrimonio.
Uno de mis primeros encargos fue la rehabilitación de una vivienda catalogada en un pueblo de Navarra. Fue un proyecto con muchísimos condicionantes por el hecho de estar protegido pero, a la vez, muy interesante. A partir de entonces empezó a picarme el gusanillo de la intervención en la construcción histórica y vi que, para hacerlo bien, este campo requería de especialización.

Así que en 2012 ‘aproveché la crisis’ [guiño] y me fui a Barcelona a cursar un Posgrado en Rehabilitación y Restauración arquitectónica en la Universidad Politécnica de Cataluña. Un año en el que aprendí y disfruté a partes iguales de la arquitectura.

Cuando volví a Bilbao, aprovechando que la crisis aún estaba latente, me regalé unos meses para dedicarme a una de mis mayores pasiones: la escritura, y combinarla con la otra pasión que acababa de descubrir, el patrimonio. Fue cuando surgió reharq*, un blog basado en la difusión divertida del patrimonio.

 

¡Y un día, decides que esta inquietud la puedes convertir en tu forma de vida!
¡Sí! Es brutal cuando inviertes tantas horas del día en algo que te fascina.

El acierto fue encontrar un nicho de mercado aún sin explotar y comunicar el patrimonio contando experiencias, sin perder profesionalidad, rebajando el tono científico y concienciando de un modo atractivo de la importancia de conservar nuestro (sí, ojo, ése que es de todos) patrimonio.

Los primeros encargos llegaron sin esperarlos (conferencias, artículos en revistas especializadas, cobertura de eventos como blogger…), propuestas que reafirmaron que este nuevo formato de difusión del patrimonio gustaba. Y mucho. Fue entonces cuando decidí  emprender en el campo de la difusión del patrimonio, y apostar por un formato que además de informar entretiene, rompiendo con lo que hasta este momento existía en el campo de la difusión del patrimonio, donde la sobriedad y seriedad campan a sus anchas… [risas]

Ayudo a mis clientes (arquitectos, arqueólogos…, Ayuntamientos, Universidades, Fundaciones, Museos…) a romper esa barrera comunicativa entre el patrimonio que gestionan y la sociedad: quien usa ese patrimonio y, en consecuencia, ¡lo mantiene con vida!

 

…Es por ello que defines reharq* como un proyecto de comunicación “sumamente entusiasta” que da un nuevo enfoque a la difusión del patrimonio arquitectónico…
¡Claro! A mí, aún apasionándome el patrimonio arquitectónico, la forma en la que, por lo general, nos lo muestran me parece un tostón. Bueno, y de los textos que hablan de patrimonio, ya ni hablamos: entre infumables y soporíferos. Soy de esas personas que piensan que ‘lo serio también puede ser divertido’, por lo que ¡algo había que hacer!

La única manera de encontrar una forma cercana y original para dar a conocer nuestro patrimonio era hacerlo con una actitud más divertida y muchísimo más creativa. Menos técnica y basada en el marketing emocional. Contar historias apasionantes que impliquen conocer nuestro patrimonio pero que, a la vez, también incluyan otras facetas divertidas de la vida como fotografía, gastronomía, deporte…

Un ejemplo: no es lo mismo que te inviten a visitar un castillo donde Felipe V, bla, bla, blaaaaa… A que te inviten a visitar un Castillo donde sólo el hecho de llegar hasta allí supone una aventura, que te descubran esas historietillas misteriosas que encierran sus muros y que termines el día dándote un homenaje gastronómico en ese restaurante de pueblo que bien podría tener varias estrellas Michelin… Acabas de vivir una experiencia genial y además has aprendido y disfrutado de nuestro patrimonio.

Esto es reharq*, disfrute de la vida y del patrimonio en estado puro.

 

¿Qué supone tu blog (Premio Buber 2013) a la hora de conseguir clientes?
El blog, reharq.com, se ha convertido en todo un referente en el campo de la divulgación del patrimonio. De publicación semanal (todos los martes), le avala una gran comunidad de lectores y de seguidores que son la pera. Siempre digo que una de la mejores cosas que reharq* ha traído a mi vida es la gente talentosa (y majetona) que me está permitiendo conocer.

Y, además, el blog es una plataforma perfecta para crear marca e identidad digital. El poder de alcance de estas plataformas tecnológicas es brutal, se crean sinergias que rompen cualquier barrera geográfica, colaboraciones profesionales y la oportunidad de que contacten conmigo clientes que ‘sin conocerme personalmente’ ya saben cómo trabajo y desean contratarme.

 

¡Atrévete! Valora el Patrimonio Arquitectónico de Euskal Herria; ¡de uno a diez!
Tenemos la fortuna de vivir en un territorio con una historia vibrante, por lo que nuestro patrimonio no es más que el reflejo de esta riqueza cultural, social y económica. Qué difícil me lo pones… hay tanto y tan diverso que es complicado valorarlo. Pero sí que puedo exponer varios buenos ejemplos:

En patrimonio religioso, me quedo con cualquiera de los edificios que forman la ruta de ‘Los tres Templos (Santuario Arantzazu, Basílica San Ignacio de Loiola y la Iglesia de la Antigua de Zumárraga)’ por ser cada uno de ellos representantes de un estilo arquitectónico distinto.

De patrimonio industrial tenemos mucho, aunque no tan bien conservado como debería… [ejem] Por ser un ejemplo de recuperación, no solo del edificio en sí sino también de la maquinaria como testigo de la forma en la que trabajaron nuestros antepasados, destacaría Harino Panadera (Bilbao) que si bien no es visitable por ser un edificio administrativo os invito a leer un artículo que escribí sobre él en reharq.com.

En arquitectura popular os recomiendo el caserío Igartubeiti, un proyecto fantástico a caballo entre la rehabilitación y la recreación, que nos teletransporta a la vida de un caserío del siglo XVII.

En cuanto a patrimonio defensivo, por ser un ejemplo que combina arquitectura histórica y la arquitectura moderna, mencionaré las recreación de las murallas de Vitoria, proyecto que forma parte de ese ejemplar ‘Abierto por Obras’ que tanto ha aportado como valor didáctico, como refuerzo de la identidad de la ciudad y como motor económico…

 

Y si te facilitaran la oportunidad de intervenir en ellos, ¿por cuáles empezarías?
Desde hace muchos años, tengo especial atracción por las Galerías de Punta Begoña (Getxo). Pero se me han adelantado [guiño] y, por fin, están teniendo la suerte de ser restauradas. De todos modos, y a quien pueda interesar [guiño], yo me ofrezco para elaborar un Plan de Comunicación irresistible sobre su restauración y posterior puesta en valor…

 

Patrimonio Material e Inmaterial, ¿cuáles crees que son los retos sobre los que Instituciones Públicas y Sociedad Civil deberíamos trabajar en los próximos años.
El Patrimonio supone un recurso capaz de representar tanto los valores identitarios de los territorios como un activo capaz de revitalizar la economía.

Este proceso, que hasta ahora se ha venido desarrollando en la mayoría de los casos con un liderazgo indiscutible por parte de las administraciones responsables de la conservación y protección del Patrimonio, requiere de nuevas perspectivas: es necesaria la participación de la sociedad en su conjunto mediante el desarrollo de estructuras público-privadas de cooperación, además de transformando el Patrimonio en un sector dinámico.

La difusión aumenta el interés por la conservación de nuestro patrimonio y asegura que éste sea entendido como ‘algo’ a proteger. Además de iniciativas más institucionales, proyectos en colaboración con éstos -como reharq*-  impulsados por personas que conviven con entusiasmo con el patrimonio ‘a pequeña escala’ y se encuentran muy cercanos al público, siempre generan mucha empatía, respuesta y aceptación.

 

Recientemente, fuiste seleccionada para el II Concurso “Emprendimientos en Industrias Creativas y Culturales” del Campus iberoamericano Etopía. ¿Qué nuevas oportunidades se abren ahora para tu futuro profesional?
Sí; que reharq* fuera uno de los proyectos seleccionados de los 253 proyectos presentados fue un subidón. Además tras el Campus, y para mi sorpresa, me volví para Bilbao con el premio ‘a la idea más innovadora’.

Pasé cinco intensos días en un programa de aceleración empresarial basado en: Design Thinking + Lean Startup + Customer Development con unos profesionales y mentores de altísimo nivel gestionados por Emoziona.

Aprendimos numerosísimas estrategias para aplicar a nuestros proyectos y compartí con el resto de representantes (20, uno por cada país de Iberoamérica) una experiencia increíble de la que surgirán interesantísimas colaboraciones, lo que supone un salto importantísimo en la internacionalización de reharq*.

 

¡Eskerrik asko, Libe, nos vemos!
Gracias a Up Euskadi!…
¡Os invito a teclear reharq.com y a descubrir lo que yo llamo ‘patrimonio del bueno’! [sonrisa]