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27 de julio de 2015


La Norma UNE 166006:2011 Gestión de la I+D+i: Sistema de vigilancia tecnológica e inteligencia competitiva define la INTELIGENCIA COMPETITIVA como el “proceso ético y sistemático de recolección y análisis de información acerca del ambiente de negocios, de los competidores y de la propia organización, y comunicación de su significado e implicaciones destinada a la toma de decisiones”.

 

Esta definición aúna los dos apartados fundamentales en que se divide esta disciplina. En el primero, se recogen datos e informaciones del entorno y en el segundo esas informaciones son analizadas y utilizadas para la toma de decisiones en diferentes ámbitos.

La definición de estos ámbitos, que han de estar alineados con la estrategia del la organización, es fundamental para orientar la actividad de Inteligencia.

 

Por qué

Las realización de actividades de Inteligencia Competitiva tiene muchos beneficios que hacen que los recursos invertidos compensen con creces el coste de disponer de la información adecuada a la hora de tomar decisiones.

 

Un sistema de Inteligencia Competitiva bien organizado va a permitir, entre otros;

* Identificar señales de cambio y oportunidades.

* Detectar amenazas, nuevos competidores, nuevos productos/servicios.

* Estar al día sobre cambios legislativos, normativos y regulatorios que afecta al negocio.

* Averiguar tendencias de consumo (nuevas demandas o necesidades de los clientes).

* Incorporar esta información en los procesos de reflexión favorecerá la toma decisiones correctas y mejorará la competitividad de la empresa.

 

Además la actividad de Inteligencia Competitiva bien organizada en la empresa va generar más beneficios que puedes descubrir en www.adimenlehiakorra.eus

 

Para Quién

Todos los actores económicos practican de alguna forma la vigilancia, acuden a ferias, leen noticias y artículos o investigan en las webs de sus clientes o competidores, entre otras actividades.

Pero hay que dar un paso mas, y conectar el resultado de la vigilancia con la toma de decisiones y la continua revisión y actualización del panorama competitivo.

Dependiendo de las necesidades de información y de los recursos destinados la tipología de actividades a realizar el ámbito de la IC es muy variado.

El tamaño de la empresa no tiene por qué ser relevante para realizar Inteligencia Competitiva, ya que se puede ajustar la actividad a las necesidades y a los recursos disponibles.