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25 de septiembre de 2014


EL ÉXITO DE TODO NEGOCIO PARTE DE UNA REFLEXIÓN MUY IMPORTANTE: ¿HAS PROBADO A HACER TU PROPIO ANÁLISIS D.A.F.O.?

Debes conocerte a fondo, identificar tus debilidades y saber qué fortalezas te hacen diferente, conocer y sortear las amenazas que te encontrarás en el camino y, encontrar oportunidades allá donde estés.

El “Análisis D.A.F.O.” es una sencilla técnica metodológica creada durante los años 60 en U.S.A. que nos ayuda a conocer la realidad de nuestros proyectos, negocios, e incluso, nuestra propia situación personal y profesional.

Sus resultados, una vez evaluados, permiten a las personas emprendedoras enfocar sus planes hacia objetivos concretos de forma que se minimizarán los riesgos considerablemente.


Si en el ámbito empresarial y de proyectos, el análisis D.A.F.O. nos permite hallar y describir las ventajas competitivas en el mercado, en el ámbito personal nos va a ayudar a reflexionar acerca de nuestras limitaciones y potencialidades, identificando objetivos beneficiosos esquivando adversidades.

D.A.F.O. son las iniciales de:

  • Debilidades
  • Amenazas
  • Fortalezas
  • Oportunidades

 
Vamos a repasar, de forma básica y en el orden de la propia nomenclatura, cómo trabajar cada uno de esos términos:

DEBILIDADES
Son todas aquellas carencias, problemáticas, circunstancias TUYAS que, de algún modo, pueden considerarse barreras propias que te obstaculizan en el buen desempeño de tus tareas y proyectos.

Ejemplos: Se me dan mal los números… Soy muy desordenado… A la gente no le gusta mi carácter fuerte…

Las Debilidades deben conocerse y, bien pueden evitarse, eliminarse o, al menos, buscarse soluciones que las resuelvan o compensen.

Por tanto, deberás encontrar quien te ayude con los números, encontrar un método para el orden y, sin duda alguna, evitar mostrar tu mal carácter o delegar en otra persona las relaciones personales y profesionales.

Hay otras debilidades que, precisamente con la que está cayendo, quizá sean más difíciles de resolver; por ejemplo, no disponer de recursos económicos para sacar adelante tu proyecto.

Si este es el caso, deberás ser coherentemente creativo y, encontrar otras posibles soluciones: dividir tu proyecto en fases que te permitan conseguir los recursos necesarios poco a poco, presentarlo con seriedad a personas y entidades que dispongan de esos recursos económicos, técnicos o humanos, e incluso cambiar rápidamente de proyecto si ves que la viabilidad se ve amenazada por falta de financiación.

Para ayudarte a identificar mejor tus debilidades, puedes hacerte preguntas como:

– Qué cosas no tan buenas hay en mí que se pueden evitar?

– Qué aptitudes o actitudes puedo mejorar?

– Cómo me ve el entorno, qué críticas hacen de mí?

Y, por supuesto, habla con personas que te estiman, pídeles que te hagan una sincera fotografía de las cosas que menos les gusta de ti.

AMENAZAS

Se entienden como amenazas, aquellos obstáculos externos que te pueden impedir alcanzar tus objetivos personales y profesionales.

Ejemplos: Hay gente muy preparada por ahí… Las cosas están fatal y la gente no compra… Fulanítez tiene enchufe y le encargan todo…

Las Amenazas, a menudo no son fácilmente domables pero, sí se pueden esquivar. Porque cada día hay más gente preparada por ahí, debes desaprender y aprender constantemente; no es cierto que la gente no compra, sino que mira muchísimo más lo que compra y atiende más que nunca sus ventajas y beneficios, por lo que tendrás que hacer el esfuerzo de comunicarlos adecuadamente; y si Fulanítez tiene enchufe, encuentra mercados y clientes que sepan apreciar la CALIDAD y el SERVICIO, porque Fulanítez no sabe manejarse sin el artículo 33.

Para ayudarte a identificar mejor las amenazas, puedes analizar:

– ¿Qué obstáculos te encontrarás entre tú y tus objetivos?

– ¿Qué hacen mejor que tú otras personas?

– ¿Qué hay de mí que no gusta ahí fuera y, por tanto, se convierte en obstáculo?

Es conveniente también que te informes de cómo está el sector en el que te manejas, que leas prensa especializada, consultes informes estadísticos y de tendencias, que practiques “Benchmarking”…

FORTALEZAS

Volvemos otra vez a ti: sabes cuáles son tus cualidades, tus capacidades, todo aquello en lo que eres positivamente diferente a otras personas emprendedoras.

Ejemplos: Me apasiona el trabajo… Soy una persona honesta… En una parte concreta de mi actividad, pocas personas son tan buenas como yo…

Tus fortalezas van por delante de ti; probablemente el entorno las conozca pero, debes ayudar a que se reconozcan. Las personas con quienes te relaciones, deben saber cómo eres, cómo respondes ante problemas, que resuelves con agilidad los retos que se te plantean y que, en aquellas materias concretas en las que pocas personas son tan buenas como tú, intensifica la acción dando a conocer claramente cuál es tu “factor único diferencial”.

Busca tus fortalezas describiendo:

– De verdad, ¿qué hace que brilles de forma natural?

– ¿Qué ventajas y beneficios reales aporto a mi entorno?

– ¿Qué hago mejor que nadie, qué características buenas se me aprecian?

 
OPORTUNIDADES

Ahí fuera, hay un montón de ellas esperándote; porque has identificado y trabajado tus debilidades, sorteado o aplacado las amenazas y, puesto en valor tus fortalezas, a buen seguro que habrás conseguido encontrar nuevos escenarios llenos de oportunidades.

Ejemplos: La crisis hace que otras personas se descuiden… Hoy en día el mercado quiere garantías… En otras regiones y países carecen de lo que yo tengo o aporto…

En efecto, la difícil coyuntura que atravesamos está consiguiendo que otras personas y negocios pierdan competitividad e incluso tiren la toalla; lánzate con tu frescura y demuestra lo que vales. Precisamente en estos tiempos, miramos más las cosas y queremos estar seguros de que cuanto adquirimos es justo en precio, calidad y servicio; garantízalo. Y no olvides que vivimos una era global: el talento, mercancías y dinero ya no tiene tantas fronteras como hasta ahora.

 
Encuentra oportunidades:

– Informándote a través de medios de comunicación, blogs, redes sociales,..

– Atendiendo los constantes cambios tecnológicos, culturales, sociales, normativos, jurídicos… que están teniendo lugar

– Relacionándote de forma metódica en foros, ferias, viajes, networkings

Si eres una persona emprendedora, recuerda que el principal elemento del negocio eres TÚ.

Hazte un personal análisis D.A.F.O.  y, cuando hayas reflexionado lo suficiente sobre ti y tu puesta en escena en el entorno, utiliza la misma técnica para encontrar las ventajas competitivas de tu negocio en el mercado.
 

MATRIZ D.A.F.O.
Un artículo de Wikipedia destaca que, en el análisis D.A.F.O. de un negocio, “de la combinación de fortalezas con oportunidades surgen las potencialidades, las cuales señalan las líneas de acción más prometedoras para la organización.

Las limitaciones, determinadas por una combinación de debilidades y amenazas, colocan una seria advertencia.

Mientras que los riesgos (combinación de fortalezas y amenazas) y los desafíos (combinación de debilidades y oportunidades), determinados por su correspondiente combinación de factores, exigirán una cuidadosa consideración a la hora de marcar el rumbo que la organización deberá asumir hacia el futuro deseable como seria el Desarrollo de un nuevo producto”.

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