Nuevas propuestas para mejorar el reglamento sobre nanotecnologías

1 junio, 2016
Aratz Ramirez de la Piscina-nanotecnologia-UPV/EHU

En las últimas décadas las nanotecnologías han tenido un notable crecimiento. En opinión del investigador de la UPV/EHU Aratz Ramirez de la Piscina, aunque se trata de un crecimiento rápido, el conocimiento de los potenciales riesgos que podrían tener en la salud y el medioambiente los diferentes nanomateriales obtenidos de la manipulación y el diseño de los materiales a nivel de la nanoescala es bajo y sigue estando lleno de incertidumbres científicas. Por tanto, el investigador de la UPV/EHU ha reflexionado, desde el punto de vista del derecho, y formulado una propuesta sobre diversos elementos que se deberían tener en cuenta a la hora de consensuar medidas jurídicas y de tomar decisiones sobre la aceptabilidad de dichos posibles riesgos.

 

La tipología de los nanomateriales es cada vez más amplia, de manera que están llegando a utilizarse en todo tipo de sectores industriales, como en medicina, industria química, alimentación, industria textil, sector energético, tecnologías de la información, etc. La nanotecnología es un campo de investigación que abre múltiples nuevas vías, y puede definirse como revolucionario. En opinión de ciertos sectores, sin embargo, la nanotecnología tiene también otra cara: podría ser causa de nuevos riesgos para la salud o el medioambiente. “El nivel de conocimiento de este aspecto es bajo y está lleno de incertidumbres científicas; cada vez hay más indicios científicos sobre la magnitud del riesgo que algunos nanomateriales (no todos) podrían tener”, ha declarado Ramirez de la Piscina.

 

Ante esta situación, el investigador de la UPV/EHU cree, desde el punto de vista del derecho, que el tratamiento jurídico de los supuestos riesgos de los nanomateriales debe de ponderar los bienes jurídicos, los derechos humanos y los valores en juego y debe de construir certidumbres jurídicas. “La estrategia normativa dirigida por la Comisión Europea no es válida para responder eficazmente a dichos problemas medioambientales y de salud. De hecho, además de no atender a los retos relacionados con los derechos humanos, ni a los planteamientos éticos, sociales y económicos, no garantiza una fabricación, uso y comercialización segura de los nanomateriales”, añade.

 

Por tanto, Ramirez de la Piscina ha propuesto diferentes principios que se pueden aplicar para identificar y superar las deficiencias que surgen al evaluar dichos supuestos riesgos, así como al tomar decisiones político-jurídicas sobre dichos posibles riesgos y al diseñar medidas jurídicas consecuentes. “Las decisiones sobre la aceptabilidad de los posibles riesgos que plantean las nanotecnologías se deben de tomar sobre la base de tres principios: el principio democrático, el principio de la atención y el principio de la transparencia”, declara.

 

 

Tres principios

Por una parte, “debido a que las potenciales ventajas y daños podría tener el desarrollo de las nanotecnologías pueden afectar a toda la sociedad —tanto a las generaciones actuales como a las futuras—, la gobernanza de las nanotecnologías debe de construirse teniendo en cuenta las opiniones de los ciudadanos y de las diferentes partes interesadas,” explica Ramirez de la Piscina. Por otra parte, “el principio de atención debe tener el objetivo de estructurar un sistema normativo que garantice un alto nivel de protección de la salud y del medioambiente —explica el investigador—, y junto con otras medidas, debe prever los mecanismos administrativos para la transmisión de información sobre nanomateriales y debe provocar que la industria nanotecnológica investigue en torno a la seguridad de los nanomateriales”. Por último, en opinión del investigador, el principio de transparencia exige una aprobación de mecanismos administrativos que harán frente al bajo nivel de conocimiento e información en torno a las nanotecnologías.

 

El investigador ha explicado que las normativas más importantes que incluyen medidas de seguridad específicas aplicadas a la nanotecnología son las relacionadas con cosméticos, biocidas y alimentación. En esas normativas, por ejemplo, se prevén medidas de seguridad específicas sobre los posibles riesgos de los nanomateriales, se cita la obligación de etiquetar todos los productos que contienen nanomateriales, etc. “En el resto de los sectores no se ha aceptado ningún otro cambio normativo, y la Comisión Europea ha optado por dar recomendaciones y guías orientativas. Pero el no cumplimiento de todo ello no tiene ninguna consecuencia legal”, explica Ramirez de la Piscina. Por tanto, “el marco normativo comunitario aplicado a los nanomateriales, en su totalidad, muestra importantes deficiencias desde el punto de vista del principio de atención, del principio democrático y del principio de transparencia”, añade.

 

En ese sentido, “la estrategia normativa llevada a cabo por la Comisión Europea en favor de la industria nanotecnológica requiere un cambio de dirección en el ámbito del derecho”, concluye Ramirez de la Piscina.

 

 

Información complementaria

Aratz Ramirez de la Piscina Arrillaga (Vitoria-Gasteiz, 1988) es licenciado en Derecho. Ha realizado su tesis doctoral internacional, titulada Nanoteknologien arauketa juridiko komunitarioa/The European Union regulation of nanotechnologies, en la Facultad de Derecho de Leioa, en la UPV/EHU, en el Departamento de Derecho Administrativo, Constitucional y Filosofía del Derecho, bajo la dirección del profesor Iñaki Lasagabaster Herrarte. Ha realizado su tesis en régimen de cotutela con la universidad francesa Université de Pau et des Pays de L`Adour.

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