Arantxa Tapia preside la entrega de Becas de Internacionalización

30 noviembre, 2016

Más de 800 jóvenes de Euskadi se han formado en 60 países de los cinco continentes. El 85% ha conseguido la inserción laboral inmediata.

 

Comenzaron siendo cinco becas anuales y ahora llegan a cien. Las titulaciones técnicas crecen hasta ser el 30% de esta edición.

 

Aportar soluciones en momentos complicados de nuestra economía, desde la reconversión industrial de los 80 hasta la reciente crisis económica, y ser pieza clave de la globalización, logros BEINT.

 

La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, preside  en el Aula Magna de la Facultad de Economía y Empresa de Sarriko- Bilbao, el acto de entrega del Programa de Becas de Internacionalización, BEINT 2016. Además de la promoción de cien jóvenes que participan en la convocatoria de este año, al acto acuden becarios y becarias de ediciones anteriores al cumplirse treinta años del programa.

 

Desde su despegue en 1986, el programa de becas de internacionalización abrió una puerta al mundo para las y los jóvenes de Euskadi. Y también para la economía vasca.

 

Desde los años 80 hasta el día de hoy, los titulados y tituladas de Universidad han encontrado una oferta imposible de rechazar: poder descubrir un sinfín de países y acceder a otras culturas mientras trabajan su futuro.

 

¿En qué etapas se desarrolla el programa BEINT?

 

Una vez se supera el proceso de selección, empieza la formación teórica especializada. Luego comienzan las fases prácticas: primero en entidades públicas para, acto seguido, culminar el proceso con una práctica profesional en empresa. Al completar todo el itinerario, se integran en el grupo Alumni.

 

El resultado es  la transformación de becarios en especialistas de éxito que durante estas tres décadas han ayudado a modernizar el tejido empresarial del país. Ellos son el espíritu y los protagonistas de BEINT.

 

Gracias a las experiencias vividas y al currículum enriquecido en empresas públicas y privadas de todo el mundo, han surgido los expertos que han tomado las riendas de las compañías y de su proyección en el extranjero.

 

De ser estudiantes han pasado a aportar soluciones a los momentos más complicados de nuestra economía, desde la reconversión industrial de los 80 hasta la reciente crisis económica, y a ser una pieza clave de la globalización.

 

A lo largo de estos treinta años han aumentado de cinco a cien los becarios que pueden elegir su propio destino cada año. Estados Unidos, Japón, Singapur, Sudáfrica, Vietnam, Reino Unido, Emiratos Árabes…y hasta sesenta estados en total para empaparse del mercado mundial en primera persona. Todo el planeta está a su disposición como lugar de estudio y de trabajo.

 

Además, el comercio exterior y la internacionalización, cada día más, proporcionan oportunidades de desarrollo profesional no solo a personas de perfiles de gestión y técnicos sino que el abanico se abre a otros ámbitos como el audiovisual, el marketing o la publicidad. Sensible a esa realidad, el programa BEINT forma a personas tituladas de un amplio espectro académico.

 

Aunque no sólo se enriquece una trayectoria profesional. Detrás de cada beca hay una historia y una vida llena de descubrimientos, aprendizaje y anécdotas por todo el planeta. Y al final de este viaje, con un equipaje cargado de vivencias, llega la gran oportunidad.

 

Porque, a pesar de que el objetivo del programa de becas es formativo, todo este camino consigue que la inserción laboral sea casi inmediata (85%). De hecho, consecuencia de lo aprendido en comercio exterior, negociación internacional, técnicas de ventas o idiomas, no son pocos los que acceden a ocupar puestos directivos, tanto en multinacionales como de medianas o pequeñas empresas.

 

En este viaje de ida y vuelta entre Euskadi y el mundo, todo lo asimilado a lo largo de este emocionante periplo se convierte en una experiencia inolvidable que termina revirtiendo en nuestra riqueza.

 

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