Factores clave en la participación financiera de trabajadores en la empresa


Con independencia de la modalidad de participación financiera aplicada por la empresa (económica o en la propiedad), hay una serie de principios que deberían regir los planes de participación financiera de los trabajadores, en todas sus modalidades. Algunos de ellos, como la claridad y transparencia, o la compatibilidad con la movilidad de las personas, son comunes para cualquier nivel de participación, incluida la participación en gestión. Otros en cambio son específicos de los planes de participación financiera de los trabajadores en la empresa.

Definición del Sistema de Participación

La Comisión Europea sugiere que todos los planes ligados a la propiedad de la empresa deben estar previamente definidos y ligados a la consecución de resultados. De este modo se garantizaría tanto la transparencia con la motivación de los trabajadores para la consecución de dichos resultados.

Participación voluntaria

Los planes de participación financiera deben ser voluntarios, tanto la elaboración por parte de la empresa, como la involucración por parte de los trabajadores.

Extensión a todas las personas trabajadoras

La totalidad de los miembros de las compañías deben tener acceso a los planes de participación financiera. La categoría laboral del trabajador no debe ser nunca un elemento discriminador a la hora de propiciar la participación.

Claridad y Transparencia

Los trabajadores deben ser informados con claridad, e incluso formados para la toma de decisión (comprender riesgos, valorar alternativas, ventajas, etc.). Adicionalmente, las empresas están obligadas a informar a la plantilla puntual y periódicamente sobre los cambios que puedan afectar a su inversión.

Sistematización

Las empresas deben aplicar los planes de forma regular y no en ejercicios aislados en que, por los resultados obtenidos u otras circunstancias, las empresas puedan estar interesadas en su aplicación (los dividendos o el valor de la inversión pueden variar, pero en ningún caso se deberían propiciar planes participativos meramente coyunturales).

Evitar riesgos a los trabajadores

Deben quedar claros cuales son los riesgos en los que pueden incurrir los trabajadores, independientemente de la magnitud de los mismos ya que, en caso de una evolución negativa, el trabajador no sólo corre el riesgo de perder el volumen de su inversión, sino, además, su propio puesto de trabajo.

Distinguir salario de dividendo

La participación financiera, tenga aparejada o no la propiedad de la empresa, debe distinguir de manera clara entre lo que el trabajador percibe como salario y los ingresos que puedan derivarse de dicha participación.

Planes compatibles con la movilidad de las personas

Los planes de participación, deben contemplar la dicotomía que se suscita entre el deseo de la empresa de que los trabajadores posean las acciones durante un determinado periodo de tiempo, y los problemas derivados del cambio del puesto de trabajo de un país a otro, así como las posibles rescisiones de contratos.


Modalidades más frecuentes para la financiación del acceso del trabajador al capital social

La participación efectiva de los trabajadores en la propiedad de la empresa, se produce cuando estos adquieren acciones o participaciones en el capital social de la misma, para lo cual necesitan financiación.

A continuación se describen las cuatro modalidades de financiación más frecuentes.

El trabajador busca su financiación

• Ahorros personales
• Capitalizando derechos salariales y de paro (en empresas en crisis con abandono del empresario o falta de capacidad financiera del mismo)
• Destinando una parte de sus ingresos anuales a la adquisición de participaciones
• Prestamos o microcréditos de entidades financieras
• Ayudas públicas

La empresa ayuda en la financiación

•Pago por parte de la empresa (con cargo a sus resultados) de una remuneración especial que se destina a la adquisición de acciones o participaciones
•Fórmulas de adquisición en base a opciones sobre acciones
•Préstamos de la sociedad a largo plazo

La empresa y los socios anteriores cooperan en la financiación

•Reduciendo significativamente el patrimonio contable, convirtiendo una parte del mismo en préstamo a largo plazo o préstamo participativo, que queda como deuda a favor de los socios anteriores y que se amortizará en el tiempo en la medida en que se genere tesorería (usualmente entre 5 y 8 años), para que se reduzca el importe que cuesta cada participación y reduce, de esa manera, el esfuerzo inversor.
•Aportaciones no dinerarias de la actividad a otra sociedad, a la que se incorporan los activos y actividades fundamentales, reteniéndose determinados activos, intangibles y atributos en la aportante, con el patrimonio mínimo indispensable para facilitar su adquisición por los trabajadores, y que usualmente incluye un préstamo a largo plazo o préstamo participativo, que queda como deuda a favor de la sociedad aportante, y que se amortizará en el tiempo en la medida en que se genere tesorería (usualmente entre 5 y 8 años).
•Donaciones de participaciones por parte de los socios anteriores a los socios entrantes.
•Estableciendo límites a la revalorización de las participaciones que permitan el acceso a nuevos partícipes.
•Acuerdos con bancos y entidades financieras gestionados por la empresa con el fin de obtener financiación para el trabajador en condiciones más favorables.

Apoyo externo de bancos de capital riesgo

•Management Buy-Out (MBO): Consistente en la adquisición de una sociedad, o de parte de ella o de sus activos por un grupo de directivos que trabaja en la misma apoyados por una empresa de Capital Riesgo, que participará temporalmente en el capital.
•Management Buy-In Management Buy-Out (BIMBO): Consistente en la adquisición de una sociedad en la que el control de ésta es obtenido por la combinación de un equipo de directivos que trabaja en la misma junto con el apoyo de socios externos.

 
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