Mito 5: “¡Queréis cooperativizar el país!”

10 diciembre, 2015

Innobideak Pertsonak: Mítos y Realidades de la participación de las personas en la gestión, resultados o propiedad de las organizaciones.

Si bien, la experiencia práctica de las empresas vascas convencidas del papel protagonista que las personas juegan en sus proyectos competitivos de futuro es relativamente alta, las pymes precisan clarificar conceptos y desterrar algunos mitos en torno a la “participación” de las personas en su gestión, resultados o propiedad de las organizaciones.

Aquí se presenta uno de los 10 falsos mitos que hemos identificado sobre la participación de las personas en la empresa de forma que podamos conocer la realidad de las empresas participativas y el potencial de generación del valor aportado por equipos de personas motivados y comprometidos en un proyecto compartido.

En este caso, analicemos cuanto tiene de mito y centremos la realidad que subyace tras la extendida expresión:

“¡Queréis Cooperativizar el país!”

Pues no, necesariamente. Y aquí va otro mito que se nos cae. Siendo, como es, innegable el desarrollo aportado por el mundo cooperativo a nuestra economía en Euskadi, a lo largo de los últimos decenios, no todas las organizaciones empresariales pueden, quieren, ni tienen que ser necesariamente una cooperativa para desarrollar su modelo de participación. Ya que hay otras muchas opciones que lo permiten, dentro de nuestro ordenamiento jurídico, mediante las diferentes fórmulas jurídicas que dan forma legal a nuestras organizaciones.

Por lo tanto, se puede desarrollar un modelo basado en las personas sin ser una cooperativa. Pero, si la participación no pasa necesariamente por la fórmula jurídica cooperativa. ¿Qué otro tipo de opciones tenemos?

Lo cierto es que la mayoría de las fórmulas societarias existentes nos permitirán el desarrollo de un modelo participativo. De hecho, cada vez son más las mercantiles constituidas como sociedades anónimas o sociedades limitadas que apuestan con firmeza por el modelo participativo, no solo en su gestión, sino incluso en la participación en resultados y en la participación en su propiedad, cuya naturaleza jurídica lo permite en base a su estructura accionarial o su capital social dividido en participaciones.

En este tipo de sociedades, lo habitual que una o más personas físicas o jurídicas tengan en propiedad un porcentaje de estas acciones o participaciones.

Dentro de las tipologías societarias mercantiles encontramos también como estructuras jurídicas adecuadas para el desarrollo participativo, la sociedad laboral y la sociedad profesional. Fuera de este ámbito y como el modelo de fórmula jurídica más simple, es posible utilizar la sociedad civil particular.

En el caso de la sociedad laboral, comprendida en la economía social, la empresa es propiedad de los trabajadores al igual que en el modelo cooperativo, pero difiere de este en que es una sociedad de capital, con ánimo de lucro. Por su parte, el capital social cooperativo está formado por las aportaciones de los socios, no es una sociedad de capital, ni se basa en la titularidad de acciones o participaciones.

La sociedad profesional, se constituye para el ejercicio en común de una actividad profesional, cuyo desempeño requiere titulación universitaria oficial, o titulación profesional, e inscripción en el correspondiente Colegio Profesional.

Por último, la sociedad civil particular, la fórmula más sencilla de las presentadas para dar cobertura legal a un modelo participativo pero no la menos importante, permite realizar un contrato de sociedad, en el que dos o más personas se obligan a poner en común bienes o dinero, como socios capitalistas; o trabajo o industria, como socios industriales. Con el ánimo de repartir entre sí los beneficios.

El Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco pone en acción la iniciativa Innobideak Pertsonak, que tiene por objeto apoyar el desarrollo de actuaciones de mejora competitiva en las empresas con centro de actividad en el País Vasco, a través de acciones dirigidas a la participación de las personas trabajadoras en la empresa que incluyan los tres elementos siguientes: (1) Diagnóstico Inicial, (2) Diseño de planes de Participación de las personas trabajadoras en la empresa y (3) Acompañamiento en la implantación de Planes de Participación de las personas trabajadoras en la empresa. En estos momentos esta ayuda está cerrada y comunicaremos su apertura por los canales habituales twitter y ADI! alerta ayudas SPRI.

La Estrategia Innobideak, además de apoyar la participación de las personas, impulsa el desarrollo de nuevos productos y servicios en el acceso nuevos mercados, mediante Innobideak Lehiabide; ofrece una metodología de diagnóstico y contraste, con el fin de medir y mejorar el grado de innovación de las organizaciones, facilitando el apoyo de profesionales externos, Innobideak kudeabide; y pone a disposición de los equipos directivos las competencias necesarias para implementar con éxito las claves de la Gestión Avanzada en sus organizaciones, mediante Innobideak Prestakuntza.

En definitiva, la Estrategia Innobideak del Gobierno vasco completa las acciones desarrolladas por SPRI y el Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad encaminadas a apoyar a la empresa vasca en los ámbitos de la I+D+i, la internacionalización, nuevas inversiones y emprendimiento, lo que configura una oferta completa e integral en materia de desarrollo económico.

10 falsos mitos:

MITO 1 I MITO 2 I MITO 3 I MITO 4 I MITO 5 I MITO 6 I MITO 7 I MITO 8 I MITO 9 I MITO 10

 

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