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11 de octubre de 2017


Se ha lanzado un crowdfunding para crear un nodo del proyecto en Gipuzkoa.

 

La iniciativa Personal Food Computer consiste en un ecosistema controlado de forma robótica que permite reproducir diferentes climas, variando aspectos como la humedad, la temperatura o los componentes de la tierra y el aire. Este sistema, ideado por el Media Lab del MIT, tiene como objetivo experimentar con otras formas de agricultura, con aplicaciones que van de la investigación alimentaria y la producción hiperlocal a la educación en materias STEM.

 

Todo el proyecto está basado en tecnologías de código abierto, puesto que la idea es generar una red de personas o colectivos interesados en experimentar con estas tecnologías y compartir los conocimientos generados. Personal Food Computer controla variables como el monóxido de carbono, los minerales, la temperatura o el oxígeno en cada una de las plantas, permitiendo crear recetas open source para cultivar especies de climas muy diversos. Tal y como explicaba el director del proyecto en MIT, Caleb Harper, en una charla TED, “puedes obtener el perfil de cada planta, que te dice no solo cuando está lista para recoger, sino cuando alcanza los niveles de nutrición que necesitas, el sabor, o si está teniendo demasiada agua o demasiado sol”.

 

El ingeniero guipuzcoano Victor Barahona ha lanzado una campaña de microfinanciación colectiva dirigida a crear un pequeño ecosistema Food Computer dentro del espacio Impact Hub Donostia. La campaña está enmarcada en la iniciativa Meta Gipuzkoa 2017, promovida de forma conjunta por la red social de crowdfunding Goteo.org y la Diputación Foral de Gipuzkoa con el objetivo de apoyar iniciativas de innovación cultural y social.

 

La intención de Food Computer Gipuzkoa es construir una estructura de 1 m³ equipada con diferentes sensores para controlar de manera constante las condiciones del cultivo. El proyecto, además, aplicará principios de la agricultura hidropónica y regenerativa, empleando nutrientes que se puedan producir de forma local y barata. Tal y como explica en la campaña Victor Barahona, la primera aplicación del proyecto es el entorno educativo, aunque también tiene recorrido en otros ámbitos como la gastronomía, puesto que permite experimentar con especies de climas muy diversos.