Los 6 sombreros para pensar…

9 febrero, 2016

 

Para comenzar, quizá quepa reflexionar sobre un par de afirmaciones:

  • “No es lo mismo trabajar en equipo que, un equipo de trabajo”.
  • “El todo, es más que la suma individual de cada integrante del trabajo en equipo”.

 

El trabajo en equipo requiere de cooperación y coordinación: un grupo de personas que trabajan diversos proyectos de forma autónoma, “aunque vayan en el mismo barco”, no necesariamente constituyen un verdadero grupo de trabajo. Hay negocios en los que la productividad sale adelante gracias al trabajo en equipo creado a partir de una estructura rígida y piramidal pero, probablemente en el ámbito del emprendizaje, será más fácil que nuestros proyectos salgan adelante si conseguimos un equipo fuerte y consolidado que reme estimulado en la misma dirección.

 

Tanto para trabajar en equipo, como para promover la creación de un equipo de trabajo, bueno es llevar a cabo pequeñas acciones orientadas que las personas se sientan relajadas y puedan aportar su talento e inquietudes con naturalidad, sumar energías, provocarse sinergias y, sobre todo, con la adecuada empatía (según DRAE: Identificación mental y afectiva de una persona con el estado de ánimo de otra).

 

A lo largo de nuestra vida emprendedora, será importante analizar situaciones y problemas con las personas de nuestro entorno profesional desde todas las perspectivas y puntos de vista posibles, con el objetivo de acertar con las decisiones más apropiadas para nuestros intereses.  Así, toca pensar de forma global, olvidarse de prejuicios e ideas preconcebidas y concentrarse en la suma del talento común. Es por ello que, cuanta más información compartimos, cuanto mayor es nuestro conocimiento del trabajo del resto de personas del equipo y, cuanto mayor sea la empatía que apliquemos y mostremos en grupo, en mejor medida conseguiremos trabajar “de buena gana”, resolveremos problemas y abordaremos retos que en otro escenario quizá sea más difícil superar.

 

Edward De Bono, reconocido escritor y psicólogo que acuñó el término “pensamiento lateral”, desarrolló este método de pensamiento que puede ser empleado como técnica para la resolución de problemas de manera creativa y, también publicó interesantes trabajos como “Los seis sombreros para pensar”, una sencilla y divertida dinámica que permite a profesionales sacar el máximo provecho de su forma de pensar y, conseguir enfrentarse a los problemas que van surgiendo.

 

De Bono, en su publicación, realiza interesantísimas afirmaciones que, a buen seguro, podrán ser tomadas por las personas emprendedoras como pequeños “mandamientos” en su proceso de creación y crecimiento profesional y personal:  “En un porcentaje elevado de casos la frustración que brota al no haber alcanzado un determinado objetivo o meta se puede evitar. No obstante, frustrarse también es un pretexto muy valioso para analizar por qué no se ha alcanzado dicho objetivo, aprender de los errores y no volver a caer en situaciones similares en las que uno se marca expectativas inalcanzables”.

 

La conocida técnica de los seis sombreros se basa en que todas las personas, en el  ejercicio de su desempeño profesional, tienen la capacidad de usar 6 sombreros que van a reflejan diferentes formas de pensar cuando surge un problema al que enfrentarse o, también cuando se debe llevar a cabo un proyecto o actividad. A cada sombrero le corresponde un color y, cada uno de los seis colores refleja el contenido del pensamiento utilizado y el uso que se puede hacer de él, mostrándose con ello distintos puntos de vista sobre un mismo problema o temática.

 

Estrategias, programas, colores y Sombreros

El método de los seis sombreros puede ser usado en secuencia para explorar el problema, después desarrollar un cuerpo de soluciones y, finalmente, seleccionar de este cuerpo una solución a través del análisis critico del mismo. Identificando los seis estados a los que se puede acceder, se pueden crear distintas estrategias y programas; secuencias de sombreros que abarquen y estructuren el proceso de pensamiento hacia una meta distintiva.

  • Ideas iniciales > Azul, blanco, verde, azul
  • Eligiendo entre alternativas > Azul, blanco, (verde), amarillo, negro, rojo, azul
  • Identificando soluciones > Azul, blanco, negro, verde, azul
  • Retroalimentación rápida > Azul, negro, verde, azul
  • Planificación estratégica > Azul, amarillo, negro, blanco, azul, verde, azul
  • Mejora de procesos > Azul, blanco, blanco (otros puntos de vista), amarillo, negro, verde, rojo, azul
  • Resolviendo problemas > Azul, blanco, verde, rojo, amarillo, negro, verde, azul

Y cada uno de los sombreros representa un proceso de pensamiento:

  • Sombrero Blanco > Hechos
  • Sombrero Rojo > Emociones
  • Sombrero negro > juicio negativo
  • Sombrero amarillo > juicio positivo
  • Sombrero verde > alternativas y creatividad
  • Sombrero azul > proceso de control (pensar sobre el pensar)

 

La School of Thinking incluye un séptimo sombrero, de colores rosa y verde con topos azules, que permite “la aplicación de la experiencia”, en la que se analiza qué ha ocurrido anteriormente en otras situaciones, qué conclusiones pueden darse tras anteriores resultados y de qué forma podemos aplicar parte del conocimiento adquirido en el nuevo reto.

 

“LOS SEIS SOMBREROS PARA PENSAR”, UNA TÉCNICA UTILIZADA EN LA RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS DE MANERA CREATIVA

Según su creador, Edward De Bono, todas las personas tenemos la capacidad de usar 6 sombreros que reflejan diferentes formas de pensar ante retos y problemas.

 

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