La oportunidad de invertir con perspectiva de género

7 febrero, 2018
portada del informe

 

Un informe de ESADE y fundación EY muestra las desigualdades en la empresa social

Cada vez más mujeres lideran proyectos de emprendimiento social, tanto a nivel estatal como europeo. Sin embargo, siguen existiendo brechas de género en la visibilidad y el acceso a los recursos, algo especialmente claro en el caso de la financiación externa. Tal y como recoge el informe Inversión con enfoque de género, publicado por el Instituto de Innovación Social de ESADE y Fundación EY, impulsar la inversión desde una perspectiva de género puede generar grandes oportunidades sociales y económicas, no solo para las mujeres emprendedoras sino para el conjunto de la sociedad. Además, permitiría avanzar hacia un modelo de empresa social más diverso, inclusivo y sostenible en el tiempo.

 

La inversión con enfoque de género parte de la idea que el capital puede generar un rendimiento financiero y a la vez ayudar a avanzar hacia la igualdad de género. Esto se consigue mediante varios enfoques, facilitando el acceso al capital para mujeres emprendedoras, pero también invirtiendo en empresas que buscan mejorar la calidad de vida de mujeres y niñas, o en aquellas que promueven plantillas más diversas a todos los niveles.

 

A partir de más de 40 entrevistas en profundidad, el estudio ha analizado la situación de las mujeres emprendedoras sociales y el acceso a la inversión a nivel estatal. Por un lado, las responsabilidades familiares hacen que puedan dedicar menos tiempo a su empresa social, y están presentes en sectores tradicionalmente menos valorados por los inversores, como son la sanidad y la educación frente a otros como las tecnologías digitales. Por otro lado, conocen menos las oportunidades de financiación a su alcance –el 53% de las mujeres afirman estar al corriente de las opciones a su disposición, frente al 80% de los hombres-. En consecuencia, solo el 26% de las mujeres emprendedoras sociales obtienen toda la financiación externa que necesitan frente al 46% de los hombres.

 

Aún así, están emergiendo iniciativas que promueven la inversión desde una perspectiva de género, tanto dentro de la empresa social como en la ordinaria. A nivel estatal, existen proyectos como la red Mujeres de Impacto, creada por Ship2B y formada por inversoras y mentoras de impacto social. También, la red de business angels femeninas SWAN, lanzada para dinamizar el mercado de mujeres inversoras. A nivel europeo, algunas de las más importantes son la red Clearly Social Angels y la aceleradora F-Lane.

 

Tal y como destaca el estudio publicado por ESADE y Fundación EY, el capital riesgo social sufre desequilibrios de género similares a los del capital riesgo tradicional. Según el informe, para reducir esa brecha es necesario fomentar sistemas de apoyo e inversión más diversos, que valoren el crecimiento sostenible a largo plazo, y que incluyan una perspectiva más colaborativa, mediante comunidades de mujeres emprendedoras e inversoras.