La inteligencia artificial aplicada a las empresas

jueves, 25 de mayo de 2017

Microsoft David Carmona
David Carmona durante el Tercer Congreso Nacional de CIOS de APD celebrado en el BEC.

Disponer de herramientas de aprendizaje y análisis autónomo permite a las compañías mejorar la relación con sus clientes, prever ventas, habilitar a los trabajadores y optimizar los procesos productivos

 

La inteligencia artificial ha irrumpido en el sector empresarial como una de las tecnologías que se antojan imprescindibles para hacer crecer cualquier negocio y mejorar los procesos de producción. Las grandes compañías TIC de todo el mundo están trabajando en el desarrollo de soluciones que sean capaces de gestionar la información que se genera en los diferentes procesos. Por tanto, la inteligencia artificial está muy vinculada a la posibilidad de analizar miles de datos al segundo y ofrecer respuestas válidas en tiempo real a los problemas o preguntas que puedan surgir.

 

Como en el caso de otras tecnologías que hoy se consideran innovadoras, como los drones, la sensórica o la realidad virtual por ejemplo; el concepto de inteligencia artificial no es algo novedoso. Se remonta a mediados de los años cincuenta. Fue entonces cuando se empezó a contemplar la posibilidad de que algún día los humanos podrían construir robots que aprendiesen de manera autónoma y pudiesen razonar como nosotros. Pero no hay que fijarse en dispositivos tan complejos para adentrase en el concepto de IA. Una simple calculadora está basada en inteligencia artificial al igual que los sistemas de reconocimiento de voz que se popularizaron a comienzos de los noventa.

 

Las claves del auge de la inteligencia artificial hoy en día hay que buscarlas en la mejora de los algoritmos de cálculo y análisis que están en constante evolución. Las redes neuronales que simulan el comportamiento del cerebro humano son cada vez más complejas. Si hace cuatro años estas redes tenían 20 capas, hoy en día sobrepasan las 150 y sus mecanismos de comunicación son más complejos si cabe. Otro factor importante es la Nube. La capacidad de almacenar de forma remota millones de datos de información permite a la inteligencia artificial gestionar en tiempo real de forma eficiente esos datos. Precisamente, la explosión de los datos es el tercer elemento que ha servido para impulsar la IA. En los últimos dos años se ha creado el 90 por ciento de los datos que ha generado la humanidad. La necesidad de herramientas para analizar este volumen de información es incuestionable.

 

Experiencias de uso

El Tercer Congreso Nacional de CIOS de APD, que se celebró en el BEC el pasado 23 de mayo, tuvo como invitado especial a David Carmona, Director General de Desarrollo de Negocio en Inteligencia Artificial en la central de Microsoft en Redmond, Estados Unidos. Durante su charla, expuso diferentes ejemplos de la aplicación de la inteligencia artificial en las empresas y sus retos de futuro: “Los beneficios de la inteligencia artificial para  cualquier compañía se centran en su capacidad de razonamiento en base a la captación de datos, la identificación de patrones y su capacidad de aprender. No solo es capaz de aprender palabras, sino también su significado. La IA tiene la capacidad de interactuar de forma natural y eso para la empresa tienen beneficios evidentes”.

 

Desde Microsoft están trabajando con compañías de todo el mundo aplicando tecnologías de inteligencia artificial a través de servicios como Azure. Estas herramientas están dirigidas a la relación con clientes, la mejora de los empleados o a la optimización de operaciones. “Gracias a la inteligencia artificial podemos analizar cómo se comportan nuestros clientes y recoger su ‘feedback’. Es posible saber qué están preguntando y darles las respuestas oportunas, conocer su grado de satisfacción, etc. Hasta ahora teníamos que recoger todos esos datos de diferentes entornos como ‘emails’, ‘webs’ o redes sociales. Hoy podemos administrar toda esa información a través de la IA”, explica el responsable de Microsoft. “También podemos habilitar a los empleados, en base a los datos de conocimiento organizativo. Podemos estar al tanto de en qué proyectos trabajan y cómo lo están haciendo”.

 

La optimización de los procesos de producción e incluso la previsión de resultados también son ámbitos en los que la IA tiene un gran protagonismo como explicaba David Carmona a través de ejemplos: “Gracias a la inteligencia artificial es posible sacar conocimientos de ámbitos complicados. Un coche autónomo necesita inteligencia artificial para gestionar los más de 100 gigas de datos por segundo que captura mientras circula. La empresa Rolls-Royce emplea estas tecnologías en la mejora de los aviones, para el ahorro de combustible y para el mantenimiento predictivo de los aparatos que fabrica”.”Starbucks utiliza la información de Accuweather para analizar la previsión del tiempo y prever el consumo de café en un establecimiento en función del tiempo meteorológico que va a hacer”.

 

Miedo a la inteligencia artificial

La aplicación de tecnologías de inteligencia artificial está cada vez más generalizada y las ventajas son evidentes para empresas de distinto ámbito. “Cualquier proceso y departamento de cualquier empresa se puede beneficiar de la inteligencia artificial. Es evidente en áreas como la salud, ‘retail’, industria, gobiernos… Tenemos que tener claro que o nos beneficiamos nosotros de la IA o se beneficiará la competencia. Por tanto, la inteligencia artificial es una ventaja para las empresas, pero también se puede convertir en una amenaza en el caso de no utilizarla o emplearla mal”, enfatiza Carmona.

 

La inteligencia artificial se enfrenta a retos importantes. Uno de los principales es la existencia de prejuicios éticos y socio-laborales a su aplicación. Existe un miedo generalizado, representado en decenas de películas, sobre los límites del conocimiento de la inteligencia artificial y de que esta pueda sobrepasar a la humana, con las consecuencias que ello conllevaría. Más allá de lo que hoy todavía es Ciencia ficción, hay otros temores como que las tecnologías inteligentes terminen sustituyendo a los humanos en los procesos productivos, con la perdida de puestos de trabajo que eso significaría. También preocupa qué ocurrirá con esa enorme cantidad de datos que gestionan los sistemas de inteligencia artificial y qué herramientas habría que poner en marcha para preservar nuestra privacidad. Según David Carmona: “No hay que tener miedo. Las empresas proveedoras debemos de generar confianza. Hay que habilitar a las personas y tenemos que conseguir que la inteligencia artificial sea la primera tecnología que no cree barreras en  la sociedad, como ha ocurrido anteriormente, sino aprovecharla para intentar romper todas las barreras que existen en la actualidad”.

 

Los expertos dicen que el futuro de la inteligencia artificial pasa por su aplicación a dispositivos móviles. Que nuestro ‘smartphone’ tenga ya capacidades basadas en inteligencia artificial de reconocimiento de voz, analítica de texto escrito (para la traducción de idiomas) o reconocimiento de imágenes, está permitiendo a la sociedad cambiar su percepción respecto a la IA.

 

El  Tercer Congreso Nacional de CIOS de APD contó con el apoyo institucional del Grupo SPRI, Diputación Foral de Bizkaia, Ayuntamiento de Bilbao, y de empresas como DELL EMC, INTEL, Deloitte, Dominion, EKON, HP, Iberdrola, Mediacloud, Microsoft y Penteo.

 

 

 

 

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