Innolab Bilbao apuesta por prototipar y experimentar con las tecnologías para buscar oportunidades

28 septiembre, 2017
Javier Garcinuño, coordinador de Innolab Bilbao.

La plataforma de innovación abierta lleva medio año en marcha y tiene como objetivo facilitar la transformación digital de las empresas

La creación de ‘hubs’ o nodos locales, en los que diferentes empresas e instituciones aúnan su conocimiento para el desarrollo de iniciativas relacionadas con la innovación y la tecnología, es una de las claves para propiciar la transformación digital. Focalizar estas plataformas en un ámbito territorial permite un mayor acercamiento a las demandas de sectores concretos y poner en valor los nichos de conocimiento de esas áreas.

 

Un ejemplo es Innolab Bilbao que nació en marzo de 2017 con el impulso del Ayuntamiento de Bilbao. Esta plataforma de innovación abierta cuenta con el apoyo de empresas y entidades punteras como IBM, Iberdrola, Euskaltel, Corporación Mondragon, BBK y la Universidad de Deusto. Su objetivo principal es aportar su conocimiento y tecnologías para que las compañías vascas puedan incorporar nuevas tecnologías que les permitan ser más competitivas. Al mismo tiempo, Innolab Bilbao aspira a crear un ecosistema que pueda ser polo de atracción e inversiones y generar empleo en el ámbito de la digitalización.

 

La labor de Innolab Bilbao se canaliza en tres ámbitos diferentes: la divulgación del conocimiento a través de charlas y talleres, dar respuesta a la demanda tecnológica de las empresas y fomentar el emprendizaje en las áreas que consideran estratégicas. “La primera línea de trabajo está centrada en la difusión del conocimiento a través de charlas o talleres. Impulsamos dinámicas de ‘open innovation’ relacionadas con la oferta y la demanda tecnológica en la que observamos cómo se pueden aplicar ciertas tecnologías en la industria. Un ejemplo podría ser el ‘blockchain’. Organizamos una charla sobre esa tecnología con un experto, vemos qué aplicaciones tiene y después, entre todos los participantes, realizamos un debate para detectar qué funciones puede tener. Finalmente, con todas las conclusiones sobre la mesa, estudiamos la posibilidad de realizar una prueba de concepto en alguna empresa”, explica Javier Garcinuño, coordinador de Innolab Bilbao.

 

Industria 4.0 en la alimentación

Otra de las líneas de actuación de este ‘hub’ está orientada a dar respuesta a las necesidades de una empresa concreta utilizando los conocimientos de los socios que forman parte de él. Uno de los primeros acuerdos que han suscrito se ha concretado con el Cluster de Alimentación de Euskadi, Basque Food Cluster. Innolab y el cluster van a analizar la posibilidad de aplicar tecnologías de Fabricación Avanzada en el sector de la alimentación. “Las empresas del cluster quieren utilizar la Industria 4.0, pero no saben cómo. Nosotros hemos decidido que vamos a trabajar sobre la función transformadora y vamos a llevar a cabo dinámicas de grupo para conocer sus problemáticas en aspectos como el consumo energético, la sensórica, la mejora de los procesos, el abastecimiento…Observaremos cómo hacían las cosas hasta ahora e indagaremos en cómo la tecnología les puede ayudar”, detalla el responsable de Innolab Bilbao.

 

La segunda parte de este tipo de proyectos se centra en su validación y en definir cómo y con quién se van a llevar a cabo. Y es que no existe una exigencia de que Innolab lidere el proceso de transformación digital que se vaya a llevar a cabo: “Cuando tengamos las primeras conclusiones, nuestra idea es realizar una prueba de concepto en alguna de las empresas que participen. Una vez validada la prueba, no tenemos como fin la ejecución de la solución. Nosotros solo hacemos el acompañamiento para identificar la necesidad. Cada socio de Innolab tiene una oferta de tecnología diferente y la pone a disposición de los usuarios. Los servicios de Innolab no se cobran y pretende ser un elemento más de dinamización para implementar soluciones tecnológicas de industria”.

 

La tercera parta en la que se sustenta el proyecto de Innolab Bilbao es una incubadora de empresas emergentes.”Por un lado, ofrecemos a las ‘startups’ asesoramiento a medida para incidir en su crecimiento. Las compañías tractoras que forman parte de Innolab también les ayudan validando sus propuestas de valor a través de sus departamentos de I+D o permitiéndoles prototipar contra sus datos. Al mismo tiempo, disponemos de un espacio de trabajo en el que las jóvenes empresas pueden dar sus primeros pasos. Desde la puesta en marcha en marzo ya han pasado por aquí 20 ‘startups’ y cualquiera que esté interesada puede acercarse para ver cómo trabajamos. El principal requisito para poder participar en Innolab Bilbao es tener una propuesta de valor que incluya tecnologías de carácter disruptivo como ‘big data’, realidad virtual o plataformas de ‘elearning’. No hay una norma estricta sobre la admisión y es compatible con otro tipo de modelos de aceleración. No hacemos convocatorias sino que las ‘startups’ pueden acercase a nosotros en cualquier momento”, recalca Garcinuño.

 

Madurez tecnológica

Innolab quiere convertirse en un elemento dinamizador para la transformación digital de las empresas e incluso ir más allá, poniendo en valor herramientas relacionadas con la Fabricación Inteligente como la servitización o la customización. “La industria 4.0 es una palanca para conseguir ventajas competitivas en la empresa vasca. Estas ventajas tienen que ver con la mejora de eficiencia de procesos en un nivel no visto hasta ahora. Son ventajas de escala exponencial. Otra ventaja está relacionada con la captación de nuevos ingresos y la mejora de atención al cliente. La Industria 4.0 no solo mejora los procesos de fabricación sino que abre nuevas oportunidades de negocio. Hay que fijarse en nuevas propuestas de valor junto con nuevas formas de atender a las necesidades del cliente. Tenemos que ser en ese aspecto creativos y, en cierto modo, visionarios”.

 

El ‘big data’, la fabricación aditiva, la inteligencia artificial o la realidad virtual son algunas de las tecnologías en las que se están fijando los impulsores de Innolab Bilbao, aunque Javier Garcinuño reconoce que el grado de madurez de algunas de ellas aún no es el ideal: “Todavía no conocemos la capacidad de uso real de algunas tecnologías, como puede ser el ‘big data’. Hay mucho por explorar como la impresión 3D y hay que constatar si esas capacidades se traducen en mejoras para la empresa. Hay quien habla de ‘blockchain’…Hay que saber qué tecnología tenemos que seguir y con qué proveedores la desarrollamos, observando qué se hace en otros países o en otros lugares. Lo que tenemos que intentar entre todos es estar atentos y colaborar porque nadie va a tener una solución única y cada uno de nosotros tendremos que poner de manifiesto nuestra apuesta y trabajar conjuntamente para ofrecer soluciones globales”.

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