La APVD premia un innovador protocolo de seguridad para sensores creado en la UPV/EHU

jueves, 04 de febrero de 2016

Jasone Astorga y el director de la agencia Vasca de Protección de Datos, Iñaki Pariente de Prada.

El protocolo Ladón, desarrollado por la ingeniera de telecomunicaciones Jasone Astorga dentro de sus tesis doctoral, ha recibido el premio Investigación en Protección de Datos, otorgado por la Agencia Vasca de Protección de Datos por su contribución a la mejora de la seguridad en la transmisión de información entre sensores.

El protocolo, desarrollado por Astorga dentro del grupo de investigación I2T de la UPV/EHU, es un mecanismo para proteger los datos que recoge un sensor, mediante un control de seguridad que autentifica y autoriza al usuario antes de acceder a los datos. “El objetivo del protocolo es proporcionar mecanismos de seguridad en entornos donde los sensores actúan como servidores de información”, explica Jasone Astorga, “en el ámbito de la Internet de las Cosas cada vez se están utilizando más redes de sensores para recoger información de forma masiva, y de lo que se trata es que estos sensores implementen niveles de seguridad equiparables a los de un servidor tradicional”.

El uso de sensores como servidores de información es algo nuevo. Tal y como explica la investigadora, aún no existen protocolos de seguridad probados, y Ladón es la primera propuesta desarrollada en este sentido. Las aplicaciones son tantas como la expansión de sensores en nuestro entorno, desde el sector del automóvil a los edificios inteligentes o la smart city. “Lo hemos propuesto en ámbitos como el hogar inteligente. Te puedes conectar desde el trabajo para ver si te has dejado una ventana abierta, por ejemplo, y poder cerrarla, pero es importante que eso solo lo puedas hacer tú, que otra persona no pueda conectarse a ese sensor”, explica Jasone Astorga.

Uno de los ámbitos donde el protocolo de seguridad Ladón tiene más recorrido es el de las aplicaciones médicas. El año pasado, el equipo I2T de la Escuela de Ingeniería de Bilbao propuso su uso en los marcapasos, donde los protocolos de seguridad tradicionales son inviables por su gasto energético. Uno de los elementos esenciales de Ladón es su eficiencia energética, “los sensores inalámbricos funcionan en base a batería. No es agradable tener que estar constantemente cambiándola, y eso se convierte en algo aún más importante en el caso de los marcapasos porque significa tener que operar a la persona”, afirma la investigadora.

Actualmente el proyecto está en fase de prototipo, y el grupo está realizando pruebas en el laboratorio construyendo redes multisalto para comprobar la estabilidad en la transmisión de la información. Los siguientes pasos consisten en la búsqueda de financiación para aplicar el protocolo en entornos reales.

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