Los nuevos modelos de transporte compartido transforman los servicios públicos

miércoles, 18 de mayo de 2016

Portada del estudio Shared mobility and the transformation of public transit.
El estudio analiza el impacto de los nuevos modelos de transporte basados en las TIC.

Un estudio analiza el potencial de las nuevas formas de movilidad basadas en las TIC.

La tecnología ha cambiado la forma en que nos movemos por la ciudad, con nuevos modelos de transporte que se han extendido gracias a las TIC. Los sistemas para compartir coche, las redes de bicicletas de alquiler o los servicios de transporte entre particulares han ampliado la oferta más allá de las redes de tren, metro y autobús. Aún así, tal y como recoge el informe Shared mobility and the transformation of public transit, estos nuevos modelos de transporte compartido no compiten por los mismos usuarios, sino que son complementarios, y algunas ciudades están aprovechando su potencial para mejorar la movilidad urbana.

El informe se basa en el análisis de siete ciudades norteamericanas, donde estos nuevos modelos están más extendidos. Una de sus principales conclusiones es que las personas más habituadas a usar formas de movilidad compartida –carsharing o bikesharing, por ejemplo- son más propensas también a utilizar en mayor medida los servicios de transporte público. A la vez, este perfil de usuarios tiene un índice más bajo de coches en propiedad, camina más y gasta menos dinero en transporte. Según el estudio, casi un 60% de los llamados supersharers –las personas que usan servicios de transporte compartido en sus rutinas habituales- siguen utilizando el autobús y el tren como principales formas de moverse por la ciudad.

Otra de las conclusiones que presenta el estudio es que los modos compartidos complementan el transporte público, puesto que se utilizan para diferentes tipos de trayecto y en diferentes franjas horarias, impulsando la movilidad urbana más allá del coche privado. Algunos servicios de transporte público ya han empezado a buscar formas de aprovechar sinergias con estos modelos, conectando sus rutas con servicios de bicicleta o coche compartido. También están empezando a trasladar algunas de sus características, muy ligadas al potencial de las TIC, para mejorar la experiencia de usuario, como la posibilidad de personalizar rutas agrupando a usuarios que viven cerca, los sistemas de pago integrados en una aplicación y la posibilidad de monitorizar en todo momento los vehículos.

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