Las oportunidades de negocio en Perú y Estonia

lunes, 27 de abril de 2015

spri_intergune_jornada Perú y Estonia
Un momento de la charla sobre Perú

La primera jornada de Intergune2015, organizada por el Grupo SPRI  y celebrada en el Parque Tecnológico y Científico de Bizkaia, ha permitido que los empresarios vascos conozcan las ventajas de invertir en estos países. Perú ofrece grandes posibilidades en áreas como internet y la innovación y el desarrollo, precisamente algunas de las fortalezas que tiene Euskadi. Estonia tiene un inmejorable sistema fiscal: el impuesto de sociedades no tributa sobre los beneficios sino sobre los dividendos repartidos,


La primera jornada de Intergune2015, el foro para que puedan examinar si los proyectos e iniciativas tienen posibilidad de salir al exterior, ha permitido que los empresarios vascos conozcan las oportunidades de negocio en Perú y Letonia. En este foro, organizado por el Grupo SPRI (la agencia de desarrollo empresarial dependiente del Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad) las compañías pueden consultar, contrastar y valorar si sus proyectos e iniciativas de negocio tienen posibilidad de llevarse a cabo fuera de nuestras fronteras y, en cualquier caso, encontrar el apoyo del Gobierno vasco para internacionalizarse.

BernardoMuñoz, consejero económico y comercial en la Embajada de Perú en España, ha explicado las opciones de invertir en este país que, pese a la crisis global, tuvo el pasado un crecimiento de un 2,5% y en 2015 espera subir hasta el 4%.  “Perú sigue creciendo, pese a la crisis externa, por el mercado interno. Crece independientemente del Gobierno de turno. El que manda es el sector privado”.

Muñoz ha revelado las opciones de negocios en áreas como internet y la innovación y el desarrollo (precisamente algunas de las fortalezas que tiene Euskadi), porque “somos uno de los últimos países en acceso a internet y en innovación”. Ha destacado que España es el primer inversor con “cerca de 9.000 millones de inversión, generando 500.000 empleos directos e indirectos. España paga además 2.000 millones de impuestos”. El representante de la embajada de Perú ha comunicado que el pasado año se concedieron adjudicaciones por 10.000 millones de dólares en licitaciones públicas, la mayoría para empresas del Estado, y ha resaltado las posibilidades de inversión en infraestructura. “Tenemos 7.000 kilómetros de carreteras por desarrollar”.

Pedro Crespo, director técnico de Ingeniera Aplicada XXI, ha explicado su experiencia en Perú, con dos contratos para una refinería de Repsol sobre la supervisión de obras y prevención de riesgos laborales.  Ha señalado que la implantación, a través de una sucursal, “no fue demasiado complicada”, aunque ha advertido a las empresas de que la jornada semanal es mayor, con 48 horas de lunes a viernes, y los costos del alojamiento del personal “son relativamente caros”.

Kersti Luha, de la Embajada de Estonia, ha asegurado que su país está clasificado en el 14 puesto mundial por facilidad de hacer negocios, es uno de los gobiernos con menor deuda, el 10%, espera crecer este año un 2,5% y el paro se quedó el pasado año en el 6,3%.

Javier Ortiz de Artiñano, consultor de SPRI en los Países Bálticos, ha glosado la localización geográfica de Estonia, que abre la puerta a un mercado de 90 millones. La gran ventaja es que el impuesto de sociedades no paga sobre los beneficios sino sobre dividendos repartidos. “Si ese dinero se queda en caja, no se tributa nada. Es un sistema fiscal equiparable a un paraíso fiscal. La fiscalidad es tan ventajosa que todo aquel que va se queda. No hay ningún país que tenga esas ventajas fiscales”.

Ortiz de Artiñano ha asegurado que, para hacer negocios con un gigante como Rusia, es mejor realizarlos desde Estonia por el sistema de doble imposición (solo se tributa en un país). El hecho de ser un pequeño país le ha llevado en centrarse en empresas con alto valor añadido. “Hotmail nació en Estonia, como Skype”. La presencia de empresas estatales es muy baja y destaca la vasca CAF, “a la que le va muy bien”. En caso de impagos, Estonia es muy ágil. “Si tengo un impago lo resuelvo para bien o para mal en un año, en año y medio en el peor de los casos”.

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