El experto Ketels de la Harvard Business alaba la valentía del Gobierno vasco al apostar por la industria en los 80

miércoles, 21 de octubre de 2015

spri_innovacion_basqueclusterday
La consejera Arantxa Tapia, en el centro y a su derecha, , Christian Ketels, y Jon Azua.

En la primera edición del Basque Cluster Day, el presidente de TCI-Network de Harvard Business School, Christian Ketels, resalta que entonces “la gente decía que era la economía antigua y había que ir a los servicios. Fue una decisión que ha posibilitado introducirse en nuevos sectores”. “Donde hay clústers fuertes, hay salarios fuertes, más resistencia a la crisis, más star-ups y las empresas tienen más éxito”. Anton López Usoz, de Danobat, empresa del Grupo Mondragon que es  miembro de los clusters AFM y Hegan, ha señalado que pertenecer a los clústeres “nos da la posibilidad de compartir problemas conjuntamente y nos ha puesto en el mundo”. Jon Azua, ex vicelehendakari e impulsor de la política clúster en Euskadi, ha incidido en que la “verdadera energía son las 2.500 personas implicadas en la clusterización” en Euskadi.

Uno de los máximos expertos en clústers, el presidente de TCI-Network de Harvard Business School, Christian Ketels, ha elogiado este miércoles la decisión del Gobierno vasco, hace más de dos décadas, de apostar por esta política industrial novedosa. En plena crisis industrial de los años 80, cuando la mayoría optaba entonces por centrarse en los servicios y dejar de un lado la industria, “se necesitó mucha confianza en decir que nos vamos a centrar en lo que hacemos bien”, ha asegurado Ketels en su intervención en la primera edición del Basque Cluster Day, coincidiendo con la celebración del 25 aniversario de la política clúster en Euskadi.

La jornada, que ha sido abierta por la consejera de Desarrollo Económico y Competitividad, Arantxa Tapia, ha perseguido reflexionar en torno a la evolución reciente de la política de clústers, en particular en el País Vasco, y a los retos actuales y de futuro, en el marco del despliegue de su Estrategia de Investigación e Innovación para la Especialización Inteligente (RIS3). El acto, organizado por el Grupo SPRI  (la agencia de desarrollo empresarial dependiente del Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad) y Orkestra (Instituto Vasco de Competitividad) ha sido también un homenaje a Jon Azua, quien fuera vicelehendakari y consejero de Industria impulsor y pionero de las iniciativas clúster. Azua ha recibido una distinción por su labor de manos de la consejera.

Christian Ketels ha incidido en que, cuando hace 25 años Euskadi apostó por seguir con la industria e impulsar la política de clústers, “La gente decía que era la economía antigua y había que ir a los servicios. Fue una decisión que ha posibilitado introducirse en nuevos sectores”.

El profesor de Harvard  ha alabado el enfoque vasco de usar a los clústers como herramienta. “En Euskadi la vía no ha sido buscar que los clústers lleven al éxito. En otros países se ha optado por un enfoque unidireccional pero los beneficios surgen cuando la calle es de dos vías, como ha hecho el País Vasco. Por eso ha funcionado mejor aquí que en muchos otros lugares”.

Ketels ha destacado la paulatina importancia de las regiones europeas en mejorar la competitividad merced a los clústers. ”Donde hay clústers fuertes, hay salarios fuertes, más resistencia a la crisis, más start-ups y las empresas tienen más éxito”. Ha agregado que las ayudas a la innovación deben ser “específicas y no horizontales. No se trata de hacer más clústers”.

En sintonía con los planes de renovación que está acometiendo el Gobierno en su política de clústeres, el experto ha defendido que “hay que estar abiertos al cambio. Lo peor es acomodarse. Y no creo que esté ocurriendo en el País Vasco. Desde fuera podemos aprender mucho del País Vasco”.

En el Basque Cluster Day, también ha habido dos mesas de debate con responsables de los clústeres. Tomás Iriondo, de Gaia (el sector de las tics), ha considerado que uno de los retos es “conocernos, tener un vínculo y confianza. Si eso se consigue en un clúster, funcionaría con excelencia”, ha asegurado, a la vea que ha instado a que los clústers “estén liderados por las empresas”.

El ejemplo de Habic

Eduardo Jiménez, de Habic (que agrupa a las empresas de la madera, equipamiento y diseño), ha recordado que nació, no por iniciativa del Gobierno sino por las propias empresas con la irrupción de la crisis. “El ser pymes nos ha servido de valor añadido porque se sientan de igual en las mesas de debate. Es un proyecto de personas, nosotros somos facilitadores de esas confianzas. Tenemos claro que los protagonistas son las empresas”.

Anton López Usoz, de Danobat, empresa del Grupo Mondragon que es  miembro de los clústers AFM y Hegan, ha señalado que pertenecer a los clústeres “nos da la posibilidad de compartir problemas conjuntamente y nos ha puesto en el mundo. Apostamos por la aeronáutica y también nos metimos en el clúster Hegan, porque nos sirve para ver que se mueve por arriba”.

Xabier Caño, de Aclima (industrias del medio ambiente), ha resaltado que su asociación es “transversal, porque nuestro trabajo se centra en generar competitividad”.

El homenajeado Jon Azua también ha participado y ha incidido en que la “verdadera energía son las 2.500 personas implicadas en la clusterización” en Euskadi. Ha recordado que el primer proyecto de clúster hace 25 años era del sector de acero de valor añadido “pero no salió, no contamos con el apoyo de las empresas e instituciones”. Ha defendido que no “tienes que poner un clúster en tu vida, sino clusterizar la economía. Debemos estar instalados en un proceso permanente de competitividad”. Sobre el futuro, cree que se debe acabar con “los silos gubernamentales que hay. Cada día más tendrán que formar parte de muchos clústeres. Y los gobiernos necesitan dotarse de estructuras muy potentes”.

Xabier Ortueta, de AFM (máquina-herramienta), ha manifestado que el gran reto es “tener un conjunto de personas más cualificadas, desde gente con bata blanca a los que llevan corbata y buzos” mientras que José Ignacio Hormaetxe, del clúster Energía, ha defendido en que “debemos sacar más partido, incorporando a las pymes al clúster. En los últimos años en el nuestro hemos incorporado 24 pymes. Y debemos convencer a los grandes que esto les va a aportar valor”.

La jornada la ha cerrado el director general del Grupo SPRI, Alexander Arriola, quien ha enfatizado que la nueva política clúster del Gobierno vasco  “surge de la obligación porque el mundo está cambiando. Son 25 años en los que se han hecho muy bien las cosas pero hay que adaptarse a la evolución. Vamos a ser exigentes pero daremos soportes en ayudaros”.

Artículos relacionados
También te puede interesar