600 millones en ayudas estatales para la I+D+i

miércoles, 27 de enero de 2016

spri_innovacion_jornada I+D
Un momento de la jornada celebrada en el Parque Tecnológico de Álava.

Una jornada celebrada en el Parque Tecnológico de Álava explica las características de los programas de subvenciones del Ministerio de Economía y Competitividad. En el programa de colaboración pública-privada Euskadi es la tercera comunidad autónoma que más dinero obtiene, tras Madrid y Cataluña.

Las empresas y centros públicos vascos pueden optar a las ayudas estatales de casi 600 millones de euros que el Gobierno central tiene para proyectos de I+D+i. Una jornada celebrada en el Parque Tecnológico de Álava, organizada por el parque, la patronal alavesa SEA y el Grupo Adigest, ha informado sobe las características de los programas de ayuda del Ministerio de Economía y Competitividad del año 2016.

Las empresas y entidades públicas vascas suelen ser unos de los grandes beneficiarios de estas ayudas y, de hecho, en el programa de colaboración pública-privada Euskadi es la tercera comunidad autónoma que más dinero obtiene, tras Madrid y Cataluña.

Bárbara Fernández Revuelta, subdirectora de colaboración pública-privada del Ministerio de Economía y Competitividad, ha explicado que es necesario mejorar la posición en I+D, dado que “aunque hagamos mucha investigación esta no entra en el mercado. Queremos acercar esos dos mundos”. En este programa de colaboración pública-privada, el presupuesto para 2016 es de casi 600 millones de euros y los beneficiarios, según ha explicado, son variados: desde organismos públicos y universidades públicas o privadas hasta centros públicos y privados de I+D. “Deben tener definida en sus estatutos la I+D como actividad principal”.

Bárbara Fernández Revuelta ha explicado que las ayudas llegan, en el caso de las empresas, al 95% a través de préstamos con 10 años de amortización. “No siempre se exigen garantías salvo que el préstamo concedido al beneficiario supere los 200.000 euros o el millón de euros si el préstamo es al proyecto. Se financian gastos de personal, la amortización de aparatos y equipos y materiales directamente relacionados con el proyecto, patentes, asistencia técnica”.

El pasado año hubo 732 solicitudes y se aprobaron 299, con 221 millones de ayuda concedidas. “El 66% de los proyectos son de dos o tres participantes, son consorcios pequeños. El más beneficiario es el de salud, seguido de energía. El 62% de la ayuda va a empresas y entre ellas el 60% son pymes”.

Bárbara Alcocer, subdirectora general de Recursos Humanos para Investigación del Ministerio de Economía y Competitividad, ha explicado las ayudas a investigadores en I+D y ha advertido que su número en el sector privado es del 35% “cuando debería ser del 60%”. Ha destacado que en Euskadi el programa de ayudas Torres Quevedo, dirigido a la contratación de doctores, ha posibilitado subvenciones de más  de dos millones de euros, “casi el 7% del total, con proyectos de todo tipo: grafeno, open data, realidad aumentada, biogás”.

Juan Manuel Garrido, subdirector de fomento de la innovación empresarial del Ministerio de Economía, ha explicado los incentivos fiscales a la I+D, que ha destacado “son compatibles con otras formas de ayuda y no se requiere el éxito del proyecto”. También ha detallado cómo funcionan las bonificaciones a la Seguridad Social, que “son exclusivas para el investigador y tiene que tener dedicación exclusiva”.

Rakel Ferret, responsable de I+D+i de la empresa Zigor, dedicada a la electrónica de potencia, ha relatado el caso de éxito de su empresa en estos programas de ayuda. “Tenemos un ratio de aprobación de proyectos de la administración pública del 90%”, ha asegurado, aunque las subvenciones han supuesto como máximo en los últimos años el 25% del gasto anual de la empresa en I+D+i. “Hay que fomentar los modelos de colaboración; nosotros hemos pasado de ser muy endogámicos a colaborar con otros”.

Artículos relacionados
También te puede interesar