“Chequia y Eslovaquia son un mercado natural para proveedores vascos“

miércoles, 23 de julio de 2014


SPRI dispone desde hace 12 años de una oficina de ayuda a las empresas para dos países que tienen la mayor producción de coches pér capital en todo el mundo.

 


Tomás Buchtele, director de la oficina de SPRI en Chequia y Eslovaquia.

Tomás Buchtele, director de la oficina de SPRI en Chequia y Eslovaquia.

SPRI, la agencia empresarial de Euskadi, cuenta con una oficina en Chequia y Eslovaquia desde hace doce años, aunque SPRI ya ofrecía ayuda a las empresas vascas en este mercado antes del 2002. El director de la oficina es desde el principio Tomás Buchtele. Son los países con la mayor producción de coches per cápita en el mundo  y donde se están implantando productivamente muchas empresas vascas. Al mismo tiempo Praga y otras ciudades grandes representan un mercado con el mayor poder adquisitivo en la zona utilizado como entrada a la Europa Central y del Este por los fabricantes de ropa, productos de lujo o delicatessen.

¿Cuántas empresas vascas están implantadas en Chequia y Eslovaquia y en qué sectores?

En Chequia y Eslovaquia hay en este momento 48 empresas con capital vasco, la mayoría de ellas están ubicadas en Chequia. Además, las empresas vascas colaboran aquí con centenares de distribuidores, agentes, clientes, proveedores y otro tipo de pártners.

¿Chequia y Eslovaquia pueden ser consideradas como un solo mercado?

Sí, las relaciones políticas, culturales, comerciales e industriales son muy estrechas. Además, la similitud entre los dos idiomas es de tal nivel que no hace falta traducciones ni los textos técnicos ni en la comunicación normal. Las empresas extranjeras, como también los grupos locales, suelen tener una sola central para Chequia y Eslovaquia.

¿Cuál es el tamaño de este mercado?

Según el Eustat, en 2013 las exportaciones vascas a Chequia y Eslovaquia fueron de 361,8 millones de euros. Por ejemplo a China fueron de 493,5 millones, a México de 424,9, a Rusia 199,9 y a India 162,1. Chequia y Eslovaquia suman un total de 16 millones de habitantes, cuyo consumo en diferentes sectores supera al consumo en países mucho más grandes. Esto se puede ver tanto en la compra de máquinas como por ejemplo en el consumo de vino. Este hecho está relacionado con la tradición industrial y con la cultura del país, sobre todo en Chequia.

Lo más importante es que en Chequia y Eslovaquia se producen no solamente los componentes sino también los equipos finales. En los dos países se fabrican 2 millones de coches al año, pero también autobuses, trolebúses, tractores, tranvías, locomotoras, aviones o helicópteros. Chequia es el 13° exportador mundial de máquinas-herramienta. Las empresas vascas pueden encontrar centenares de clientes potenciales en diferentes sectores. El sector de los bienes de consumo es también muy interesante dado el creciente poder adquisitivo y las inversiones en la modernización en todos los sectores.

¿Por qué las empresas vascas deberían interesarse por Chequia y Eslovaquia?

El motivo principal es una sorprendente similitud de la estructura industrial y de la mentalidad, ante todo en Chequia. Es un mercado natural para los proveedores vascos de los sectores de maquinaria, bienes de equipo, ferrocarril, automoción o aeronáutico. La distancia por carretera desde la frontera checa hasta Irún es de 1.542 km y existe un tráfico frecuente de camiones cada día entre Euskadi, Chequia y Eslovaquia. Además, es una zona con una ubicación estratégica en el mismo centro de Europa entre Alemania, Austria, Polonia, Hungría y Ucrania. Son países miembros de la UE, Eslovaquia incluso de la zona de euro, estables políticamente y económicamente: el sector bancario ha superado la crisis sin problemas y la deuda pública es de las más bajas en los países de la UE. Esto facilita mucho cualquier tipo de actividades de internacionalización. Todo este convierte a Chequia y Eslovaquia en un puente natural hacia otros países en la zona y algunas empresas vascas tienen aquí su central para la Europa Central y del Este. Otras se han implantado en Chequia y Eslovaquia para poder suministrar a sus clientes en Alemania y Austria.

Se prevén grandes inversiones en la modernización de maquinaria y tecnologías en las empresas, como también en la modernización de la red ferrocarril y, sobre todo, en la construcción de la red de alta velocidad. En el sector de construcción se están realizando grandes proyectos: edificios de altura, barrios enteros, modernización de vivienda o revitalización de brownfields.

El crecimiento de la industria conlleva un incremento de importaciones de los componentes, tecnologías y equipos de los sectores potentes vascos. En cuanto a una implantación productiva, es un buen momento para su realización sobre todo en el sector de automoción.

¿Cuáles son los datos macroeconómicos del país?

En la República Checa se prevé en 2014 un crecimiento del PIB de un 2,4. La tasa de desempleo sigue siendo muy baja, un 6,7%, como también la inflación (3,3%) y la deuda pública que es de un 47,94% del PIB. En Eslovaquia el panorama es parecido: previsión de un crecimiento del 2,3, inflación de un 1,3% y deuda del 54,87% del PIB. El paro en Eslovaquia es un poco más alto: un 13,9%.

¿Qué inconvenientes presenta?

Es un mercado competitivo donde es muy importante contar con un pártner checo o eslovaco que esté ubicado aquí, conozca la zona, hable el idioma local, pueda mantener el contacto con los clientes, eventualmente garantizar el servicio postventa. En el primer contacto la gente parece ser más cerrada y da mucha importancia a la planificación, cumplimiento de los plazos y a la parte técnica técnica del negocio. No es fácil conseguir reuniones, por lo cual es imprescindible analizar el mercado y estar bien preparado antes de entrar en contacto con los pártners locales. Por otro lado, cuando ven que es un proyecto serio y viable, suelen ser fiables y ponen mucho esfuerzo en el negocio.

¿Tiene posibilidad de beneficiarse de los fondos europeos?

Sí, la Unión Europea destinará a la República Checa 21,8 y a Eslovaquia 15,3 mil millones de euros para los años 2014-2020. Animamos a las empresas vascas a que no desaprovechen esta oportunidad de introducir sus productos y servicios. Hemos detectado muchas oportunidades de negocio y notamos un creciente interés de las entidades checas en encontrar pártners extranjeros.

¿Qué tipo de ayuda puede ofrecer SPRI Chequia Eslovaquia a una empresa vasca?

Sobre todo ofrecemos el conocimiento del mercado, nuestra experiencia y dedicación. Durante los últimos 12 años hemos realizado una cantidad importante de proyectos, bien implantaciones productivas ´llave en mano´, bien proyectos muy concretos. Estamos continuamente viajando por todo el territorio de Chequia y Eslovaquia, visitando distribuidores, agentes, fabricantes, instituciones o ferias. Hemos trabajado para grupos grandes y pymes pero también para empresas vascas que ya cuentan con una implantación en Chequia y Eslovaquia.

Prestamos servicios a medida, cuyo contenido depende de las necesidades de la empresa. Desde la identificación de oportunidades, análisis de mercado, informes sectoriales, pasando por la búsqueda de distribuidores, agentes, proveedores o personal, organización de agendas, acompañamiento e interpretación. Siempre realizamos el seguimiento de los proyectos acabados y mantenemos contacto con las empresas vascas para las que hemos trabajado.

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