Entrevista a la Responsable de la estrategia Biobasque de SPRI, Cristina Oyón para Pharmaboardroom.com y su revista Healthcare & Life Sciences

martes, 23 de septiembre de 2014


El Gobierno Vasco ha mostrado de forma clara su fuerte compromiso para desarrollar su sector de las biociencias, por ejemplo, con la implementación de una política específica de biociencias conocida como BioBasque 2010
 


¿Puede compartir con nuestra audiencia los puntos clave de esta iniciativa?

El eficaz desarrollo de las biociencias en el País Vasco comenzó con el diseño y la implementación de la Estrategia BioBasque 2010. Esta estrategia fue la primera estrategia específica para las biociencias en España y ha sido alabada por su diseño, el cual se adapta a las características y necesidades del País Vasco. Se ha utilizado como referencia para otras regiones y países y ha alcanzado resultados tangibles en términos de actividad económica, start-ups y creación de empleo, productividad científica (publicaciones y patentes), atracción, recuperación y retención de talentos, diversificación industrial y posicionamiento internacional (conocida como Biorregión desde el año 2005).

El punto clave de la iniciativa ha sido el sólido apoyo político que implica a una variedad de participantes que trabajan juntos en torno a una filosofía de cooperación y colaboración en red. Este funcionamiento colaborativo está promovido por la Agencia BioBasque, instrumento creado por el gobierno regional vasco para implementar la estrategia de BioBasque 2010. Es también una ventanilla única para la información y un catalizador para la mejora del marco donde está creciendo el sector de las biociencias.

La función de la Agencia BioBasque ha sido facilitar la creación de la biorregión vasca, siendo su misión la de alinear todos los instrumentos públicos horizontales para la promoción empresarial (programas de I+D, apoyo empresarial, capital riesgo, programas de atracción de talentos…) hacia el objetivo específico de la creación del Biocluster vasco.

Las tareas principales de la Agencia incluyen, entre otros, la coordinación de los actores implicados en la biociencias, incluyendo organizaciones de investigación, Sistema de Innovación y administración pública; asesoramiento al Gobierno Vasco en cuestiones relacionadas con las biociencias; asesoramiento sobre la asignación de fondos; orientación de empresas existentes que se diversifican hacia las biociencias; marketing interno y externo de actividades de las biociencias (empresarial, científico) con BioBasque; y cooperación supra-regional.

¿Por qué fue “la primera de este tipo” en España”?

Realmente, BioBasque fue la primera estrategia específicamente diseñada por un gobierno regional en España para promover las ciencias de la vida en España. Ningún otro gobierno regional ha diseñado antes una estrategia pública similar que muestre tal compromiso con las ciencias de la vida. El Gobierno Vasco fue pionero entre otras regiones de España en la construcción de una estrategia pública para promover y revitalizar este sector. Como he comentado antes, la estrategia se diseñó con el objetivo de desarrollar un nuevo sector empresarial relacionado con las biociencias con el último objetivo de diversificar el tejido industrial existente.

A lo largo de las últimas dos décadas, el Gobierno Vasco ha emprendido políticas científicas y regionales que respaldan el tejido industrial existente, pero que también preparan al País Vasco para futuros desafíos por medio de la diversificación en sectores de conocimiento intensivo. Un sólido apoyo del gobierno con una orientación a favor de la empresa ha ayudado al desarrollo de una comunidad floreciente en las biociencias, promoviendo la colaboración entre el mundo académico, el sistema sanitario y la industria. La experiencia demostrada en el clustering también ha funcionado para crear un entorno enriquecedor que actúa como un polo de atracción para el talento. Dentro de este entorno favorable, un sector privado atento a las revoluciones tecnológicas junto con un espíritu empresarial se convierten en activos para consolidar el Biocluster vasco.

¿Cuáles han sido los logros clave hasta ahora y cuáles son las futuras prioridades/áreas de atención en la agenda?

El desarrollo de las ciencias de vida en el País Vasco experimentó un empuje importante a inicios de la pasada década. La reciente evolución en el panorama de las ciencias de la vida ha transformado al País Vasco en la Biorregión vasca, una red de entidades (empresas, ciencia y tecnología, entorno biomédico, inversores, etc.) cuyas actividades no sólo son productivas en términos científicos, sino que también tienen un impacto económico en la economía vasca.

El núcleo de la Biorregión vasca es el Biocluster vasco que incluye a casi cerca de 30 empresas socias, 45 con subsidiarias. La cadena de valor del clúster son las empresas capaces de generar de principio a fin nuevos productos y servicios con una sólida base en la propiedad industrial. Las áreas de actividad empresarial de la asociación son principalmente (59%) la industria de la salud, humana y animal, y también la industria alimenticia, cosméticos y gestión de servicios transversales, etc. Dentro de las áreas de acción, el diagnóstico es el principal foco de atención.

Tal sector es I+D intensivo y, en consecuencia, uno de los ejes estratégicos de BioBasque se relacionó con la generación de conocimiento y exigió fortalecer las capacidades existentes de I+D, ambos en términos de investigadores e infraestructuras. Ese esfuerzo derivó también en la creación de dos Centros de Investigación Cooperativa, CIC bioGUNE y CIC biomaGUNE, para alinear las agendas de investigación estratégica con los agentes de tecnología y ciencia vascos, con una inversión pública sostenida de más de 150 millones de Euros.

El progreso científico y corporativo alcanzado en el País Vasco en términos de biociencias sugiere que las capacidades corporativas y científico/tecnológicas de la región están avanzando en la dirección correcta hacia los objetivos indicados.

La siguiente fase de la estrategia propone diversos cursos de acción en los siguientes objetivos: ciencia y tecnología especializada; crecimiento de la actividad bioempresarial en todas las áreas en desarrollo (biotecnología, biofarmacéutica, dispositivos médicos, servicios especializados); incremento en las iniciativas de diversificación empresarial de empresas industriales en sectores con una larga tradición; incremento del peso de los proveedores en todas las cadenas de valor; incorporación de desarrollo en los sectores usuario/cliente.

También pueden destacarse otros objetivos que no son menos importantes, como la disponibilidad de capital y financiación, disponibilidad de talento especializado, efectividad en la explotación de resultados (transferencia), un sistema sanitario alienado y la revitalización del sector.

En lo referente a las nuevas áreas de atención en la agenda, el Gobierno Vasco ha renovado recientemente su compromiso con las biociencias y la diversificación económica hacia la investigación médica, a través de la Estrategia Vasca de Especialización Inteligente, RIS3, centrándose en la explotación de la investigación industrial sobre la medicina personalizada, tecnologías y suministros médicos y sanitarios y nuevos desarrollos tecnológicos y médicos relacionados con el envejecimiento.

La prioridad del área de las Biociencias se centra en el sector de la salud humana, que incluye el envejecimiento desde el punto de vista sanitario (y las tecnologías). Existen capacidades destacadas en algunos de los KET con mayor aplicación a la prioridad, principalmente en este caso, la convergencia de facilitar las tecnologías (micro-nano-bio-ICT), que creemos que representa una contribución significativa al desarrollo empresarial en el País Vasco en un nuevo ámbito emergente con una gran prospección de futuro.

Durante más de diez años, ambas áreas de conocimiento han desempeñado una función importante en el compromiso estratégico del Gobierno Vasco para la diversificación de la industria hacia los intensos sectores del conocimiento, productos y servicios. El enorme esfuerzo y la inversión económica en estas áreas ya se está amortizando, con un incesante número de empresas de ciencias de la vida que interactúan con nuestro nanoecosistema vasco compuesto por más de 180 empresas. Hoy, en el País Vasco, contamos con más de 15 empresas de biotecnología que incorporan micro y nanotecnologías en sus procesos de producción para desarrollar nuevos productos y llevarlos al mercado.

Para desarrollar una hoja de ruta de éxito y desplegarla en KETs transversales, un área muy útil sobre la que expandirse sería el proceso demostrativo y de validación, con el fin de poder cerrar el vacío entre el prototipo y el proceso de comercialización. Salvar esta brecha sería un hito para las empresas, ya que esto supondría un apoyo para ellas con el fin de superar las dificultades a las que se enfrentan una vez aprobado el prototipo y la fase de investigación.

Un claro ejemplo sería el caso para las Biociencias. En este caso, el producto necesita estar finalizado en el entorno final. Ya se han establecido vínculos con el sistema sanitario y la bioindustria de la región vasca, sin embargo, la financiación del proceso sigue siendo difícil. El sistema sanitario está listo para probar y realizar ensayos del producto, el producto ya está listo para ser probado y ser sometido a ensayo, aunque el problema recae en el hecho de que no hay recursos suficientes y no hay financiación suficiente para permitir que estos ensayos se realicen. Faltan las herramientas para probar el concepto. Esta área un exige más trabajo aún.

El clúster BioBasque que usted lidera se estableció en ese momento. ¿Cuáles han sido los principales hitos desde sus inicios?

Me gustaría destacar que la Agencia BioBasque es el instrumento creado por el gobierno regional vasco para implementar la estrategia BioBasque 2010. La Agencia BioBasque pertenece a la Agencia de Desarrollo Vasco, SPRI, una sociedad pública dependiente del Gobierno Vasco (Ministerio de Desarrollo Económico y Competencia). Y el Biocluster vasco es una asociación biotécnica empresarial sin ánimo de lucro que representa y da apoyo a las bioindustrias del País Vasco.

Desde la creación del Biocluster vasco en 2010, la estrecha relación entre ambas entidades, BioBasque y el Biocluster Vasco, ha marcado el camino para la consolidación de la Biorregión vasca pequeña pero vibrante con los dos ámbitos principales de actividades: consolidación de las bioempresas ya existentes y promoción del crecimiento del biocluster.

Ejemplos continuados concretos son el desarrollo de una plataforma de comercialización conjunta internacional para las bioempresas y el despliegue de una sofisticada cartera de servicios para la bioincubación. La experiencia obtenida en la implantación de la estrategia BioBasque sirve ahora como cimiento para el diseño de la agenda estratégica del Biocluster vasco.

¿Puede explicar a nuestra audiencia que hay detrás del Sistema de Innovación que usted ha implementado?

El País Vasco tiene una larga historia definiendo estrategias de desarrollo económico en los últimos 35 años. La continuidad de planes y estrategias, que responden a las necesidades específicas en cada etapa, han buscado progresivamente la modernización, la competitividad, la especialización, diversificación y sofisticación de la economía vasca basándose en las capacidades y la explotación de las mayores áreas potenciales de oportunidad existentes, creando el denominado Sistema Vasco de Innovación.

El Sistema Vasco de Innovación es una extensa red que permite la transformación de las buenas ideas en empresas sólidas o innovaciones comercializadas, y ayuda a crear un crecimiento sostenible. Desde empresarios individuales u Oficinas de Transferencia de Tecnología en las universidades (públicas y privadas) y centros tecnológicos, iniciativas comerciales potenciales y proyectos innovadores están destinados y co-desarrollado por la red.

El Sistema de Innovación está conectado internacionalmente a través de redes y asociaciones, como la Asociación Internacional de Parques Científicos (IASP) o la Red Europea de la Empresa (EBN). La participación de BioBasque en diferentes programas internacionales también ayuda a la creación de empresas para acelerar el crecimiento a través de la creación de redes y el acceso a los socios estratégicos, incluyendo expertos financieros, y de otro tipo.

Una de las misiones del Gobierno Vasco es establecer un biocluster capaz de competir en España y a nivel internacional. ¿Cómo se posiciona BioBasque hoy frente a otros clústeres de ciencias de la vida de Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana y Andalucía y, en general, en el ámbito bioeuropeo?

De hecho, (de acuerdo con la Asociación Española de Bioempresas – ASEBIO-, Informe de 2013), el País Vasco es la cuarta comunidad en España en cuanto al número de empresas de biotecnología (justo detrás de Cataluña, Madrid y Andalucía), lo que representa el 10,91%, por encima del 6% del PIB español, que supone la economía vasca. En cuanto al número de empresas que utilizan la biotecnología, el País Vasco también se clasificó en la cuarta posición, con 9,73%. Las Biotecnológicas vascas tienen un peso relativo que casi duplica el peso correspondiente en términos del tamaño global del tejido empresarial.

El País Vasco reúne a un total de 51 empresas del sector de las ciencias de la salud, con una facturación de 376,62M € en 2013, de los cuales alrededor de 62M € proceden de las exportaciones. El sector emplea a un total de 2.700 personas (más del 50% altamente cualificados) y ha invertido 121M € en I+D+i en dicho período. El 60% de las empresas tienen menos de 10 años de edad y el 90% tienen su sede en el País Vasco. Prácticamente todos (90%) de las empresas desarrollan su actividad a escala internacional.

También me gustaría señalar que BioBasque es reconocida como una Biorregión a escala nacional e internacional. Fue elegida como finalista de los premios RegioStars 2011 (UE) entre 66 iniciativas entre 18 países.

Nos gusta decir, como he mencionado antes, que somos una biorregión pequeña pero dinámica. Hoy en día, el País Vasco se ha incluido en el mapa de las biorregiones europeas con su propia identidad, en estrecha interacción con otros actores de la escena internacional de biociencias, articulando y estableciendo iniciativas de colaboración con diferentes socios de toda Europa.

En este sentido, creemos que estamos ante este gran reto del siglo XXI y vislumbramos el horizonte con optimismo. Creemos que podemos proporcionar argumentos de valor en la biociencia, la salud y el envejecimiento, y creemos que somos una oportunidad atractiva para explotar y construir alianzas en los mercados de destino.

La propia palabra “clúster” se ha puesto de moda. Numerosas regiones de todo el mundo adoptan el término de múltiples formas. En su opinión ¿que implica ser un verdadero clúster de las biociencias?

El País Vasco ha estado a la vanguardia del diseño y la implementación de la política de clústeres desde principios de los años noventa, cuando se embarcó en una estrategia para transformar su economía en respuesta a la profunda crisis económica y los altos niveles de desempleo. Las respuestas políticas se buscaron para construir nuevas ventajas competitivas, y el Gobierno Vasco fue un pionero en el establecimiento de una política porteriana de clústeres (Michael Porter). El éxito de esta política, como parte de una estrategia económica más amplia, se puede ver en el crecimiento del PIB experimentado en los últimos treinta años, lo que sitúa el País Vasco en el 5% superior de las regiones europeas hoy en el PIB per cápita.

Las asociaciones vascas de clúster son agentes clave de las políticas de competitividad en el País Vasco, con una enorme capacidad de movilización, creación de capital social y generación de conocimientos. El enfoque Vasco se basó desde el principio en la idea de “grupos prioritarios”, es decir, sólo una parte de los clústeres naturales se tuvieron en cuenta para presentar iniciativas de clústeres. Entendemos clústeres como una herramienta muy útil para la política industrial. Pero también entendemos que la política de clústeres es sólo una política que debe integrarse e insertarse dentro de todo el sistema de la competitividad y la innovación. Tiene un enorme efecto potencial y multiplicador, pero es sólo una parte dentro un marco más grande.

Ahora, en el 2014, nos encontramos en un momento crítico para la reflexión y el cambio. Están presionando nuevos desafíos, relacionados con la necesidad de transformar la industria vasca hacia actividades de mayor valor y más drásticamente innovadoras y frenar los renovados procesos de desindustrialización de los últimos años.

Por otra parte, la respuesta a estos desafíos está sólidamente conectada con una estrategia emergente (RIS3), que busca centrarse en los recursos y las inversiones en las zonas donde hay claras sinergias con las capacidades empresariales existentes y potenciales de la región. Esta reflexión está llevando al País Vasco hacia una estrategia equilibrada que combina una prioridad transversal a varios sectores – que mencionamos anteriormente- en la cual el País Vasco tiene una sólida experiencia y fuertes capacidades combinadas con un compromiso en un campo de diversificación en busca de empresas tecnológicas de alto nivel con alto potencial de crecimiento.

La Biociencia se ha revelado como un campo sensato donde invertir los esfuerzos de desarrollo de negocios. Es arriesgado por naturaleza y por lo general requiere plazos de maduración de medios a largos, pero ofrece grandes recompensas. Por eso creemos que el Biocluster vasco debe ser una herramienta muy útil para la mejora y dinamización del sector de ciencias de la vida.

Teniendo en cuenta las características específicas de las industrias emergentes, tales como alta intensidad tecnológica, orientación hacia el mercado mundial, en su mayoría empresas recién fundadas y las empresas de capital intensivo, los servicios de clúster en las ciencias biológicas deben tratar, entre otros, la protección de la propiedad intelectual, el análisis del inversionista profesional, diseño de ofertas empaquetadas, el acceso a los mercados internacionales, concesión de licencias dentro y fuera, capacidad de apalancamiento de subcontratas.

¿Cuáles son hoy en día, las oportunidades para la inversión y asociación en el País Vasco cuando se trata de ciencias de la vida?
Yo creo que la fortaleza de su sistema de innovación es lo que permite al País Vasco ofrecerse como un destino atractivo en términos de inversión y localización de las iniciativas “bio”: un gobierno regional comprometido con la diversificación de su actividad económica, apoyando claramente las biociencias; un ecosistema de la ciencia, la tecnología y la innovación estructurado en torno a una amplia red de agentes públicos y privados científico-tecnológicos (universidades, centros de investigación, plataformas tecnológicas, el sistema público de salud) que fomentan la investigación a través de una red compleja de colaboración; un tejido empresarial incipiente, con el apoyo del Biocluster y una gran infraestructura de apoyo. Todo esto está claramente en línea con una Estrategia de Especialización Inteligente Vasca, RIS3

 

¿Cuál es su mensaje final a la audiencia PharmaBoardRoom y los lectores de la revista Healthcare & Life Sciences para España sobre por qué deben considerar el País Vasco como una biolocalización de inversión viable en España?

Como ya se ha mencionado, la Biorregión Vasca cuenta con una base sólida para el desarrollo de negocios con el apoyo de un fuerte compromiso público que tiene como objetivo consolidar el Biosector y hacer inversiones previas en valor.

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