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13 de octubre de 2016


La iniciativa europea busca fomentar políticas regionales basadas en este modelo.

 

En Europa, cada año se desechan cerca de 600 toneladas de materiales y menos de la mitad de los residuos son reciclados para que tengan nuevos usos. El proyecto europeo Retrace se basa en aplicar los principios de la Economía Circular y la Economía Azul para reaprovechar los desechos, introduciéndolos de nuevo en los procesos productivos como materia prima.

 

El proyecto se puso en marcha en abril de este año y cuenta con la participación de ocho socios de cinco países: Italia, Francia, España, Rumania y Eslovenia, con Azaro Fundazioa y BEAZ como socios a nivel estatal. La iniciativa parte de la necesidad de avanzar de un sistema productivo lineal hacia modelos más sostenibles que permitan reducir los residuos y la extracción de recursos finitos. Para ello, el proyecto utilizará el Diseño Sistémico, un enfoque desarrollado por el Politécnico de Torino que se basa en la creación de sistemas industriales complejos donde “el desecho de un proceso productivo se convierta en recurso para otro proceso”, tal y como recoge el portal de la iniciativa.

 

Retrace tendrá una duración de 4 años, y durante este tiempo, los retos consistirán en desarrollar diagnósticos en cada uno de los cinco territorios e identificar 30 buenas prácticas para potenciar el intercambio de experiencias y conocimientos. El proyecto tendrá como resultado final un conjunto de recomendaciones y un mapa de ruta para fomentar políticas regionales y locales centradas en este cambio de modelo.

 

Azaro Fundazioa participa en la iniciativa a través de Blue Lab, una línea de investigación que parte de la Economía Azul y Circular para impulsar la productividad en las empresas de Lea-Artibai. A través del análisis de los recursos locales, las necesidades de las empresas de la comarca y las posibles conexiones entre ellas, el equipo de Blue Lab ha desarrollado varios proyectos piloto que buscan generar nuevas líneas de negocio. Una de las iniciativas llevadas a cabo en el marco de Blue Lab es el producto gastronómico Gaxure, una crema producida a partir del suero de la leche, recurso que hasta ahora era un residuo generado en la elaboración de queso. Leartiker-Elikagaiak está trabajando con queserías de oveja de la comarca para comercializar este nuevo producto, dirigido a un mercado de alta restauración.