Atapuercos, un viaje pedagógico a las cavernas

jueves, 09 de junio de 2016

profesores del Colegio Trueba en el proyecto Atapuercos
El profesorado de la escuela ha diseñado actividades educativas para todas las asignaturas.

Artxandako Trueba Ikastetxea ha puesto en marcha una innovadora iniciativa educativa basada en el aprendizaje inductivo.

Atapuercos: de la tablet a la caverna” es un proyecto pedagógico que toma como base el tema de la Prehistoria para desarrollar contenidos educativos en todas las asignaturas curriculares de 1º de ESO, donde los estudiantes se han convertido en protagonistas de su aprendizaje.

 

A lo largo de una semana, los chicos y chicas han realizado talleres y trabajos relacionados con la prehistoria, pero desde un punto de vista práctico y lúdico, utilizando tecnologías digitales y ancestrales para experimentar cómo era la vida hace miles de años. En la asignatura de Naturales, por ejemplo, han realizado presentaciones digitales sobre los karts, las formaciones geológicas típicas del Valle de Arratia, así como un taller de elaboración de cuchillos de sílex, que después han podido probar en el comedor de la escuela.

 

Las nuevas tecnologías, como la tablet, los dispositivos GPS y los códigos QR, se han sumado el uso de barro, piedras y fuego, así como técnicas de geometría cartesiana para trabajar la geolocalización y las escalas dentro de la asignatura de Matemáticas. Por otro lado, en las clases de Tecnología, los chicos y chicas han tenido que fabricar su propia linterna frontal de espeleología. El proyecto culminará este fin de semana con una acampada vivac en las cuevas de Bartzola, en Dima. Por la noche, narrarán las historias de miedo que han escrito dentro de las clases de Lengua, donde han trabajado también conceptos ligados a la tradición oral y la mitología vasca.

 

Atapuercos es un proyecto pedagógico diseñado por el equipo docente del Colegio Trueba con el objetivo de estimular la creatividad del alumnado. La iniciativa sustituye el aprendizaje teórico de la Prehistoria, un contenido curricular que puede resultar muy lejano para los chicos y chicas de 11 y 12 años, por un programa de actividades donde el alumnado es el responsable de buscar y producir los contenidos, haciendo hincapié en el aprendizaje inductivo. Tras la experiencia, el equipo docente presentará todo el conocimiento generado a la Fundación Atapuerca, en Burgos, de cara a que pueda inspirar otros proyectos pedagógicos.

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