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03 de diciembre de 2014


Jon Bengoetxea es el director general de Tumaker, una start-up guipuzcoana dedicada a la fabricación de impresoras 3D.

En esta entrevista habla sobre la revolución que va a experimentar la industria de la fabricación y sobre la conjugación de la rentabilidad con la filosofía ‘open’.


Tumaker participó en el reciente evento Basque Industry 4.0. ¿Qué representa para vosotros la incipiente cuarta revolución industrial y dónde situáis vuestro ámbito de oportunidad?

Estamos hablando de algo tan potente que provocará enormes cambios sociales y económicos, lo que algunos llaman una nueva revolución industrial. Hacernos preguntas como, ¿qué ocurrirá cuando cualquier persona pueda producir casi cualquier cosa esté donde esté y cuando lo necesite? ¿qué ocurrirá cuando cualquier persona pueda generar su propia energía? Y si además unimos las dos preguntas, visualizaremos algo totalmente nuevo y que cambiará la forma en que hacemos casi todo. En este contexto se abren infinidad de oportunidades pero también debemos asumir riesgo e incertidumbre por ser algo tan innovador y disruptivo.

Y en toda esta vorágine está Tumaker, creyentes y evangelizadores de la innovación, creatividad y conocimiento abierto como la mejor forma de desafiar y cambiar el mundo. Es importante aclarar que desarrollamos y fabricamos en Euskadi nuestra tecnología de impresión 3D y escáneres 3D. Esto nos permite tener un conocimiento y dominio mucho más profundo y valioso del conjunto de la tecnología y lo que se puede hacer con ella, permitiéndonos reflejar todo este conocimiento y experiencia en nuestros clientes. Nos permite ofrecer un mejor servicio y aportar más valor añadido frente a empresas que venden máquinas de bajo coste adquiridas a fabricantes chinos u otros fabricantes asiáticos. Para nosotros es muy importante que Tumaker sea un proyecto País y que ponga al País Vasco en el mapa de la impresión 3D personal del mundo, con un carácter propio, y de alguna forma lo estamos consiguiendo.


La industria de las impresoras 3D está íntimamente relacionada con el movimiento maker, el hardware libre, los fabcafe y la filosofía “open” en general. ¿Cuáles son los valores de Tumaker respecto a estos movimientos?

Tumaker ha nacido del movimiento open source, siendo más específicos, del software y hardware libre. Vivimos en nuestras carnes su potencial y sus riesgos. Pero lo tenemos claro, queremos ser una de las referencias, queremos que las personas que valoran el conocimiento libre y entienden lo difícil que es sostener un negocio sobre estas bases cuenten con nosotros. Y si además, somos fuente de inspiración para ellos, seríamos las personas más felices del planeta. El CERN ha desarrollado una licencia de hardware libre que da amparo legal a los productos desarrollados bajo esta licencia libre. Nosotros nos pusimos en contacto con ellos y les trasladamos nuestra intención de licenciar nuestros productos bajo la licencia de hardware libre del CERN. Lo han tomado con mucho interés y estamos trabajando los detalles. De esta forma los productos Tumaker serán libres.

En la impresión 3D se observan fuertes contradicciones de personas y empresas que usan términos de open, libre, etc., como argumentario de venta y luego comercializan o usan productos que violan sistemáticamente licencias de software o hardware libre. Con los productos chinos es escandaloso. Con lo cual te encuentras con más “poses” que convicciones y hace que muchas empresas que desarrollan producto e intuyen que liberarlas nos beneficiaria a todos, no lo hacen, se ponen a la defensiva. Si criticamos que se usen patentes o modelos cerrados para limitar la innovación, no podemos caer en la trampa de no ser escrupulosos con respetar las reglas de juego de las licencias libres. Si no lo hacemos es contraproducente, limitamos la innovación de forma diferente al abuso de patentes, pero la limitamos. Que una empresa, colectivo o persona libere su trabajo no significa que podamos hacer lo que nos de la gana con ello.


¿Qué aplicaciones se le están dando a las impresoras 3D de Tumaker en Euskadi hoy en día?

Lo primero que hemos hecho es crear y adecuar tecnología. Ser puente entre la innovación abierta que se está cociendo en el mundo y adecuarla en criterios de calidad, fiabilidad y servicio al mundo científico, industrial, educativo e incluso artístico. El resultado es la primera impresora 3D del mundo todo-en-uno con un precio que ronda los 1.200€. Esto significa que las Tumaker Voladoras V2 son verdaderas estaciones de trabajo 3D con una integración de software y hardware nunca vista hasta ahora. Es tener una impresora 3D y un ordenador integrados en la misma máquina. Capaces de ser manejadas desde la red, desde un PC, Tablet o móvil. Por otro lado hemos creado un escáner 3D de pequeñas dimensiones pero con unas asombrosas prestaciones. Un escáner 3D que cuesta aproximadamente 1.400€ y proporciona una definición y calidad de escáneres que cuestan 15 veces más. Ahora todo nuestro foco es por un lado ayudar a las empresas a integrar esta tecnología en los procesos donde es más obvio que les aporta valor. Por otro lado proporcionar esta tecnología a las empresas que no han podido acceder a ella por sus altos costes de adquisición y amortización. Y por último, descubrir nuevas aplicaciones de la fabricación digital.

Y respecto a esto último es simplemente apasionante, empresas industriales que están usando nuestras máquinas para crear utillaje, artistas que están escaneando sus obras para crear modelos digitales que luego replican con nuestra impresora y usando diversas técnicas de fundición crean réplicas en metal. Queserías que usan nuestra máquina para crear elementos de identificación e incluso moldes. Profesionales que están creando prótesis a medida para perros o empresas de comunicación que usan nuestra tecnología para crear campañas más originales e impactantes. Lo malo de poner algunos ejemplos es que te dejas unos cuantos fuera.


¿Qué vías de desarrollo futuro o sectores de aplicación está sondeando la empresa para el medio plazo?

Dentro de nuestra hoja de ruta de desarrollo tenemos ya muchas mejoras incrementales y alguna radical. Pero una vía de desarrollo que hemos abierto y con la que estamos muy ilusionados es el desarrollo de materiales a medida para adecuarla a la necesidad de las empresas. Dicho de otra forma, nuestros clientes no solo se beneficiarán de la tecnología de fabricación digital de Tumaker, también tendrán la posibilidad de adecuar o incluso crear máquinas y materiales específicos, con propiedades especificas, para el desarrollo de sus productos. Esta vía la estamos trabajando gracias a un acuerdo con Leartiker, el centro tecnológico de Markina y especializada en desarrollo de polímeros.  Es un proyecto llamado MyMat y con la que ya hemos realizado algunas experiencias muy positivas y que queremos divulgar y consolidar ya que creemos que va a ser muy valioso para la industria de nuestro entorno.

Por otro lado el sector educativo está siendo también una apuesta de futuro. El proyecto Tumaker Ikaslab propone crear espacios de fabricación digital el las escuelas de FP y universidades. Espacios donde se pueda desarrollar y trabajar la cultura Maker desde la base, con los jóvenes. Y que convivan de forma natural con la fabricación digital y personal para que cuando se integren en el mundo laboral tengamos a personas super capacitadas y con un alto potencial innovador en tecnologías de fabricación. En 2014 se implantaron en Euskadi casi 15 espacios Tumaker Ikaslab en los centros de formación profesional más representativos, siendo el instituto Don Bosco de Errenteria la pionera a las que se sumaron Armeria Eskola de Eibar, Bidasoa de Irún o el IMH de Elgoibar entre otras. En 2015 esperamos ampliar esta red con la colaboración de Mondragon Univertsitatea y además ir más allá de nuestras fronteras con un posible proyecto en el sector educativo del sur de Francia e incluso en la India.