Apoyo Dravet impulsa las tecnologías inclusivas

8 febrero, 2017

La entidad quiere crear un living lab en Ermua para el testeo de nuevas soluciones.

 

La asociación Apoyo Dravet es una entidad que nace a raíz del trabajo de un grupo de voluntarios del Hospital Universitario de Donostia junto a familiares de niños y niñas afectados por el Síndrome de Dravet, una enfermedad neurológica que provoca graves crisis epilépticas y retraso mental severo. El proyecto se ha constituido como una plataforma colaborativa, donde además de las labores de apoyo a familias y cuidadores, se están impulsando iniciativas para desarrollar nuevas soluciones basadas en la investigación y la tecnología. A pesar de que lleva solo un año y medio de actividad, Apoyo Dravet ya ha impulsado varios proyectos en colaboración con entidades, escuelas y empresas.

 

“Lo que hacemos es capturar las necesidades de los pacientes con Síndrome de Dravet para desarrollar proyectos que sean escalables y puedan ser útiles para otro tipo de discapacidades”, explica Luis Miguel Aras Portilla, director de Apoyo Dravet. Bajo esta perspectiva, el pasado 25 de enero impulsaron el encuentro Serious Games Camp Ermua, una jornada que juntó a empresas tecnológicas, asociaciones y profesionales de la salud. El objetivo del evento fue promover la creación de soluciones basadas en los videojuegos y la realidad aumentada en el ámbito de la salud y la discapacidad.

 

El evento sirvió también como primer paso para impulsar Ermua City Lab, una iniciativa que quiere convertir el municipio en un living lab para el desarrollo de nuevas soluciones tecnológicas y que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de la ciudad. “La intención es crear un lugar donde las empresas puedan testar productos en entornos reales, alineándolos con las necesidades de los usuarios”, explica Luis Miguel Aras. El proyecto se enfoca especialmente a innovaciones tecnológicas ligadas al envejecimiento y la diversidad funcional, aunque está abierto también al testeo de soluciones en otros ámbitos.

 

La asociación trabaja también con la ikastola Axular Lizeoa de Donostia, donde desde 2014 está en funcionamiento un aula con soluciones tecnológicas para la inclusión educativa de niños y niñas con dificultades de aprendizaje. La intención de la entidad es que el espacio sirva como laboratorio de pruebas para nuevos proyectos tecnológicos educativos.

 

En el área de la investigación, Apoyo Dravet está colaborando con las universidades de Girona y Valencia, y el Hospital del Mar y de la Vall d’Hebron, en Barcelona, en el desarrollo de un electroencefalograma portátil que permita detectar ataques epilépticos. Esta solución permitiría actuar de manera temprana frente a las crisis, evitando así una de las principales causas de mortalidad ligadas a la enfermedad.

 

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